
La sumiller María José Vázquez, sacando una frasca. / JUAN FÉLIX RUIZ
Pobre vino. Hace años te bebía todo el mundo, cuando buena parte de tu producción era burda y peleona. Y ahora que te elaboran bien en cualquier región de España, cada vez te tomamos menos. Has caído en las garras de los sibaritas, los entendidos y los gourmets, que han proyectado una imagen de exclusividad esnob que no mereces. Por su culpa, aburres a unos, das miedo a otros y despiertas indiferencia generalizada entre los más jóvenes. La cerveza te está ganando la partida.


