
Si las haces un poco más pequeñas, mejor. / AINHOA GOMÀ
El plato de hoy me da cierta risa mezclada con vergüenza. Lo veo un poco como de curso de cocina de hace 10 años, con ciertos matices que anuncian un pronto viejunismo. Es la típica receta que podrían haber hecho todas las malenis de España antes de caer seducidas por los cupcakes. De hecho, ahora que lo pienso, tiene algo de proto-popcake, sin palito y en salado.


