Tras el despiste de febrero, la colección mensual de objetos relacionados con la comida vuelve con energías renovadas. Seguramente ninguno de estas fruslerías te solucionará la vida, pero podrás perder el tiempo en el trabajo mirándolos, pensando si puedes permitírtelos y desechando finalmente la idea porque no tienes un duro. O quizá haya alguno que te guste tanto que te sientas obligado a comprarlo, quién sabe.


