La Mesa del Congreso volverá de vacaciones el próximo martes y se encontrará con algunos asuntos polémicos, otros inusuales y otros insólitos.
Por ejemplo, tramitará sin votos en contra las peticiones de comparecencia de las asociaciones judiciales, el presidente de Iberia y los cinco grandes banqueros. Serán luego las comisiones correspondientes las que fijarán las comparecencias que, en el caso de los banqueros, se prevén para finales de marzo, una vez hayan comparecido Pedro Solbes y Miguel Ángel Fernández Ordóñez.
Otra iniciativa insólita es la de las 1.027 preguntas escritas al Gobierno que el 5 de diciembre presentaron de forma conjunta el diputado Joan Tardá y el senador Miquel Bofill, ambos de ERC.
La particularidad de las preguntas es que se refieren al uso del catalán en todas las instituciones posibles del Estado, hasta el más mínimo detalle. Por ejemplo:
"¿Qué previsiones de calendario tiene establecidas el gobierno para llevar a
cabo la modificación del Real Decreto 1074/2002, de 18 de octubre, por el
que se regula el proceso de elaboración, circulación y comercio de aguas de
bebida envasadas a fin y efecto que se deba introducir la lengua catalana?".
o "¿Considera el gobierno justo y adecuado a los valores de modernidad, cultura y respeto a la lengua propia de Catalunya y a sus hablantes proceder a modificar el Real Decreto 2419/1978, de 19 de mayo, por el que se aprueba la reglamentación técnico-sanitaria para la elaboración, circulación y comercio de productos de confitería-pastelería, bollería y repostería a fin y efecto que se deba introducir la lengua catalana en el etiquetaje?"
Y así hasta 1.027 preguntas de este tipo.
Otra particularidad no menor es que están traducidas al catalán. El Senado permite el uso de las lenguas cooficiales, pero el Congreso no.
La Presidencia de la Cámara se inclina por hacer como si todas estuvieran en castellano, sin "entrar al trapo" del diputado de ERC y evitando el conflicto. Tiene previsto eliminar las que, por ejemplo, se refieren a instituciones como el Tribunal Constitucional y publicar todas en castellano en el boletín de las Cortes para remitirlas al Gobierno a la espera de
Queda por saber si algún grupo como el PP plantea problemas o si Tardá pide que se publiquen en catalán.
Hay 3 Comentarios
Yo también espero que se editen en catalán. Ya se sabe que las traducciones pierden y no confío en que la versión castellana conserve todo el dramatismo y trasmita con igual vivacidad todas las sutiles emociones del original.Estoy de acuerdo, también, con que España debe reconocer su plurinacionalidad y con que poco bien se hace negando su condición. Pero no sé a cuál de las dos Castillas se refiere Joan Ferrer, si a Castilla y León o a Castilla-La Mancha. Yo es que los mapas de antes de 1995 no los manejo y, desde que tuve que aprenderme los principales ríos y su afluentes, la verdad es que los de después tampoco.
Publicado por: Psicopanadero | 24/01/2009 23:00:00
Apreciado Fernando: yo, en primer lugar, me siento catalán. Y (aún) me siento español. Pero esta forma de tratar toda la temática catalana, a quién hace daño de verdad es a nuestra querida España. La España que quieren la mayoría de catalanes es una España que reconozca su plurinacionalidad (las cuatro naciones que la componen). Si Castilla no está dispuesta a ceder, no habrá otra salida que el divorcio (amistoso o conflictivo).[;)]
Publicado por: j1964f | 23/01/2009 23:00:00
Espero que las editen en catalán, tal como han sido presentadas.
Publicado por: Joan | 21/01/2009 23:00:00