Mariano Rajoy ha hecho verdaderos esfuerzos en las últimas semanas para lograr tejer acuerdos con otros partidos en el Congreso. Es decir, para conseguir acercarse a CiU y PNV, en unos casos por coincidencia en el respaldo a medidas económicas y en otros por pura identificación de un adversario común, el PSOE.
Tanto como que se ha producido la paradoja de que el PNV, cabreado con el PSOE por haberle arrebatado el Gobierno vasco, se acerca al partido que ha permitido que los socialistas le saquen de la Lehendakaritza para poner a Patxi López. O sea, para mostrar enfado con el PSOE, el PNV se acerca al PP que ha pactado en Vitoria a cambio de casi nada.
De paso buscaba poner en aprietos al Gobierno en las votaciones. Hasta el momento no le ha hecho perder ninguna votación, pero sí lo ha obligado a respaldar iniciativas que de otra forma nunca apoyaría.
Sin embargo, para el Pleno del próximo martes, el PP ha querido que se debata y vote una proposición de ley ?de modificación de la Ley Orgánica de Educación (LOE), para garantizar la enseñanza del castellano y en castellano en todas las etapas educativas?.
Es decir, el asunto que más irrita a los partidos nacionalistas, que más aleja al PP de CiU y PNV y que retrotrae al Rajoy de la anterior legislatura que prefería estar solo antes que mal acompañado, según explicaba entonces.
Era el discurso del ?España se rompe? que se puso negro sobre blanco en el recurso ante el Tribunal Constitucional contra el Estatuto de Cataluña.
(Por cierto, altas fuentes del Gobierno creen que la sentencia interpretativa podría demorarse hasta después del verano o, en el mejor de los casos, para julio).
Obviamente, el PP se quedará solo en la votación y el PSOE tendrá, por fin, un ratito de respiro en la Cámara.
¿Por qué presenta el PP esta iniciativa que quiebra su estrategia de las últimas semanas?
La respuesta se encuentra en el día 7 de junio, en las elecciones europeas, y en la
constatación de quién es su rival ese día en las urnas: el partido de Rosa Díez, UPyD.
Desde ahora hay que empezar a acostumbrarse a escuchar los argumentos de Jaime Mayor Oreja, cabeza de lista del PP, cuyo discurso ha sido siempre el del antinacionalismo. Rajoy ha colocado de cabeza de lista a la bestia negra de CiU y, sobre todo del PNV, en plena maniobra de acercamiento a estos partidos, para mantener el discurso que le quiere arrebatar Rosa Díez.
En su cálculo electoral, la victoria sobre el PSOE depende del número de votos que consiga retener de los que disputa con UPyD.
Hay 4 Comentarios
[8D]El señor Rajoy y la señora Rosa diez no es que difieran mucho uno del otro,y es a qui donde vienen los problemas del pp y de Rajoy, que intenta convertir las elecciones Europeas en unas generales,y Rosa Diez más de lo mismo por tanto a mentir y manipular al personal y si hace falta cargar contra el nacionalismo se carga,y pasadas las elecciones si hace falta darse el pico pues se lo dan,y como en este país no quiere enterarse de lo populista y oportunista que es la Rosa Diez,y lo que manipula y miente Rajoy pues a si nos vemos
Publicado por: UK | 28/04/2009 0:00:00
Explíqueme usted, sr garea, por qué se va contra el nacionalismo por intentar, según la constitución, que se pueda tener clase en castellano., porque no lo entiendo. El sr rajoy la va a exponer simplemente para que se retrate el psoe, que es más nacionalista que nadie.
Publicado por: maria | 27/04/2009 0:00:00
No veo yo, por qué defender la nación española y el régimen constitucional de derechos y libertades de los españoles (el castellano, en el caso que nos ocupa), tal y como hace UPyD y su líder, Rosa Díez, implique competir en los caladeros de votantes con la derecha, tanto moderada como extrema, que es el PP.Conviene de una vez por todas entender, en especial en los ámbitos filo-socialistas y de falsos progresismos de izquierda, que esta actitud que defiende a España y, sobre todo, el principio de igualdad y no discriminación en todo el territorio nacional que prescribe nuestra Constitución vigente, no tiene nada que ver ni con el tradicional jacobinismo histórico, ni con un nacionalismo españolista enfrentado a los terrritoriales periféricos. La España plural, siéndolo, tiene mucho más que compartir que de singularizarse. Un poco de lealtad hacia nuestro país no vendría mal, desde luego.Saludos cordiales.
Publicado por: gillhooley | 27/04/2009 0:00:00
Aguas cínicas, señor Garea. La política es puro cinismo.
Publicado por: Alejandro | 27/04/2009 0:00:00