- "Quousque tandem abutere, Catilina, patentia nostra?" (¿Hasta cuándo, di, Catalina abusarás de nuestra paciencia?). Decía el clásico, sin adivinar la inmensa paciencia de Rajoy, ante las catástrofes que le rodean.
Rajoy parece que ya está de vacaciones. Cuando vuelva, ¿pondrá orden en su partido o permitirá que sigan despedazándose entre ellos?
¿Las cosas que está diciendo Bárcenas no son ya motivo suficiente, no para apartarle del cargo de tesorero, sino para echarle directamente y sin indemnización?
¿Cómo pueden defender la honestidad de todo lo que hacen y, a la vez, amenazarse con dossieres y dar muestras de estar atenazado por el miedo a que salgan según qué informaciones?
¿Ha pedido Trillo disculpas al sastre por disparar contra él acusándole de delinquir y al ver ahora que un juez ha obligado a su empresa a readmitirle?
¿Para qué necesita el PP adversarios políticos?
¿Es Bárcenas del PSOE?
¿Qué es más grande la paciencia de Rajoy o el temor al contenido de los papeles que se llevó Bárcenas?
Y en estas condiciones, ¿Puede Rajoy imponerse a sus barones regionales en asuntos como la financiación autonómica?
¿Si no tiene autoridad para callar a Bárcenas, imponer un discurso sobre el caso Correa y liderar la defensa del partido, puede tenerla en otros asuntos políticos, por ejemplo, la financiación autonómica?
- Los acuerdos de financiación autonómica terminan por hacer más daño al partido de la oposición que al que gobierna. Le pasó al PP, luego al PSOE y ahora al PP.
El que está en la oposición tiene que criticar el acuerdo, pero no puede evitar que sus barones regionales cojan el dinero del pacto. Como cogen el dinero y firman están obligados a vender en sus territorios que sus comunidades ganan con el nuevo modelo. Es decir, en esas comunidades no cala el mensaje del partido de la oposición nacional porque es más potente el del Gobierno regional.
El PP nacional critica el acuerdo, pero sus barones cogerán el dinero y explicarán a sus electores que lo que firman es bueno. De esta forma los acuerdos de financiación sirven para mostrar contradicciones en el partido de la oposición, en los que, habitualmente, los barones regionales mandan más que la dirección del partido.
Rajoy no tiene ningún poder real, pero sus presidentes autonómicos tienen televisiones, presupuestos públicos, boletines? O sea, poder real.
El PP puede esforzarse en explicar que Zapatero es rehén de ERC, pero eso es contradictorio con que sus barones firmen el acuerdo, cojan el dinero y expliquen a los suyos que salen ganando.
- La muerte del niño Rayan es tan terrible no se me ocurre nada que decir.