?Cuando uno es ministro discute de lo que quiere?, asegura en el pasillo Rubalcaba después de responder a otra nueva pregunta del PP sobre el caso Faisán, convertida otra vez en un nuevo exceso de acusaciones contra el Ministerio del Interior y contra la Policía de forma genérica. Y también a otra sobre los casos de crímenes cometidos por menores, que termina por ser un alegato del PP a favor de las reformas legales en caliente y desde la vísceras.
?Salgado se ha delaveguizado?, explica también en el pasillo Soraya Sáenz de Santamaría. Viene de escuchar cómo la vicepresidenta económica le responde con el caso Gürtel a una pregunta sobre su primer año en su cargo y se refiere a cómo la número tres del Gobierno ha asumido la estrategia de confrontación que ya usó Fernández de la Vega.
No está Zapatero, de viaje oficial, y el centro del lánguido pleno es el juego de los vicepresidentes. El PP sigue centrado en Salgado, para ningunear a De la Vega, pero esta ha reaparecido porque Joan Ridao le ha preguntado sobre la sentencia del Estatut. No es mal tema para reaparecer.
Significativamente, De la Vega ha contestado su pregunta y se ha ido sin escuchar la respuesta de Salgado, ni la de Manuel Chaves, el vicepresidente con menos presencia parlamentaria y con muy escasas competencias.
Pero el centro de la vida política estas semanas no es el Congreso, sino el Tribunal Supremo, el Tribunal Constitucional y el Consejo General del Poder Judicial. El Constitucional se descalifica solo; al Supremo se le cuestiona hasta en la prensa internacional; a la policía el principal partido de la oposición le imputa fabricación de pruebas falsas; al presidente del Congreso se le obliga a ?desnudarse? públicamente?. Y se discute sobre los crímenes del franquismo.
Por cierto, que del Constitucional, se cruzan apuestas sobre la fecha de la sentencia del Estatuto de Cataluña y para la mayoría de los partidos ya casi es mejor esperar a después de las elecciones catalanas. El Gobierno no oculta su preferencia por el aplazamiento. Sale del guión de la mañana Joan Tardà (ERC) con un "¡Visca la República!" pronunciado desde la tribuna, en el 79 aniversario de la II República. Lo llamativo es que lo hace en el inicio de su intervención al interpelar al ministro de Trabajo sobre inmigración.
"Permítanme, señorías, que en el día de hoy, 14 de abril de 2010, aniversario de la proclamación de la República catalana y también de la República española, deje constancia pública desde esta tribuna de nuestro homenaje a los ciudadanos y ciudadanas que, en un día como hoy de hace 79 años, decidieron enterrar al viejo régimen monárquico y hacer nacer la República. Recuerdo que, aun cuando hayan pasado 79 años, sigue permaneciendo y conformando los ideales y los valores más modernos de libertad, democracia y justicia. Y dejen que termine dando un ¡Visca la República! Muchas gracias. Dicho esto, señorías, vamos a entrar en materia", ha dicho el diputado en la tribuna.
Y el jueves no hay pleno.