Sobre el autor

Fernando Garea

lleva más de 15 años pisando diariamente el Congreso y escribiendo sobre política en distintos medios. Responsable de información parlamentaria en EL PAÍS, colabora en diversas tertulias en radio y televisión.

Sobre el blog

Contracrónica de la actualidad política. Lo que se mueve en los pasillos del Congreso, más allá del escenario del hemiciclo, y análisis de la vida política.

Últimas entradas

09 jun 2011

Un jueves en la vida del Congreso

Por: Fernando Garea

Llaman diputados para decir cosas como éstas:

“Aunque no estemos en el pleno estamos en nuestras circunscripciones, trabajando”.

“Si sólo hay uno o dos puntos en el orden del día es más barato acumularlos para el pleno de otro día y dejar libre los jueves para celebrar comisiones”.

“Los jueves no hay plenos, pero hay comisiones en las que están los diputados”.

Pero, según la agenda oficial del Congreso, esta es la actividad parlamentaria del Congreso el jueves 9 de junio, el día después de que José Bono anunciara por sorpresa y por su cuenta que los plenos se reducirán a la tarde de los martes y la mañana de los miércoles, para que ese tiempo se dedique a celebrar comisiones:

11:00 h. Reunión de las Mesa y Portavoces de las Comisiones de Presupuestos y de Economía y Hacienda con una delegación de la Republica Checa.

12:00 h. Rueda de Prensa del Grupo Parlamentario Socialista en la que intervendrá D. Alejandro Alonso para presentar una Proposición no de ley sobre la crisis alimentaria por E.coli.

Algunos se empeñan en ponérnoslo imposible a los que queremos rebatir lo de que “todos los políticos con iguales” y defender que sí que trabajan. Resulta difícil con esa agenda y el Congreso vacío, un jueves como cualquier otro.

Y todos admiten que Bono ha sido muy inoportuno al anunciar una reducción de los días de pleno cuando es tan evidente el malestar ciudadano con los políticos, como se ha visto con el 15-M y como muestra el CIS. Falta sensibilidad cuando son los diputados los que, además, aprueban recortes que afectan a todos los ciudadanos.

08 jun 2011

Un trámite cansino

Por: Fernando Garea

Para Rajoy las sesiones de control al Gobierno parecen como trámites penosos e inútiles que no hay más remedio que cumplir a una hora en la que no se está para nada. Ni siquiera se esfuerza por disimular.

Ya lo era, porque el líder del PP mantenía la estrategia de asegurar, de no molestar, de evitar cometer errores para no perder pie y desaprovechar parte de la gran ventaja que le saca al PSOE. Desde que Zapatero ha anunciado que no se presenta y ha dejado de ser el adversario a batir, esa situación es aún más evidente.

Las sesiones de control al Gobierno son ahora el debate entre un presidente aliviado de la presión, porque ya está amortizado, y el líder de la oposición que se ve triunfador casi solo con el transcurso del tiempo, con ver pasar los días que restan hasta las elecciones generales. A un paso estamos de que Zapatero y Rajoy pacten evitarse la madrugada de los miércoles y no tener que repetir lo mismo cada semana.

Queda el debate sobre el estado de la nación, con Zapatero convertido en el pararrayos que atraiga la crítica del resto de grupos, con su vicepresidente a resguardo.

El foco está sobre Rubalcaba y a él se dirigen los dardos del PP, con una estrategia muy clara y visible: presentarle como el pasado; como responsable de la gestión de Zapatero que llevó al PSOE al desastre del 22-M por el malestar ciudadano y como atrapado e inutilizado por la acumulación de cargos y competencias que le hacen inoperante.

En el patio del Congreso, José Blanco y Elena Valenciano explican, con lógica, que esa argumentación del PP se basa en un absurdo: si se sostiene que no se puede ser vicepresidente y candidato a las elecciones se está diciendo que los presidentes del Gobierno no pueden ser también candidatos.  Es decir, que Esperanza Aguirre no podría haber compatibilizado el cargo de presidenta con la condición de candidato o que si Mariano Rajoy gana las elecciones no podrá acumular la condición de líder del PP y de cabeza de lista en las siguientes generales, por poner solo dos ejemplos.

Antes de agosto quedan, al menos, dos votaciones que llevarán de nuevo a Zapatero y su Gobierno a pasear por el borde del abismo: la del techo de gasto, primer paso de los Presupuestos, y la de convalidación del decreto sobre la reforma de la negociación colectiva. Perder una de esas dos votaciones le lanzaría al precipicio, con el problema añadido de tener que esperar a septiembre para convocar elecciones. Salvando las diferencias, las dos votaciones tendrán el dramatismo del decreto de recortes de mayo de 2010 y del rechazo de las reformas en el Parlamento de Portugal que han precipitado las elecciones y el cambio de gobierno en ese país.

Para complicarle aún más la vida, desde Europa le piden más reformas que convertirían el sprint de Rubalcaba en una carrera de los 110 metros vallas.

(En el fondo del conflicto judicial de estos días subyace el empeño de legislar cambiando leyes con enmiendas a otras normas. Se hizo con la jurisdicción universal usando enmiendas a la ley de oficina judicial o con el Tribunal Constitucional a través del cambio de las papeletas del Senado. Esa técnica legislativa elude la exigencia legal de los informes consultivos y preceptivos y ahora se pretende para cambiar el proceso penal y el sistema de garantías, con enmiendas a una norma sobre jurisdicción social y civil. En este caso, el PSOE se ha metido un gol en propia puerta).

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal