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Fernando Garea

lleva más de 15 años pisando diariamente el Congreso y escribiendo sobre política en distintos medios. Responsable de información parlamentaria en EL PAÍS, colabora en diversas tertulias en radio y televisión.

Sobre el blog

Contracrónica de la actualidad política. Lo que se mueve en los pasillos del Congreso, más allá del escenario del hemiciclo, y análisis de la vida política.

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18 feb 2012

La feria de Sevilla

Por: Fernando Garea

Mariano Rajoy no es muy dado a asumir riesgos y si, además, las cosas le van extraordinariamente bien no tiene ninguna necesidad de hacer cambios. Como dijo hace poco, vive en “el lío” por la gestión en La Moncloa, y éste es el único lío que se puede permitir evitar sin que nadie le discuta.

El resultado es el continuismo para uno de los congresos de partido más plácidos que se recuerdan. No hay ningún tipo de disputa interna; no se detecta tampoco debate ideológico; el enorme poder municipal, autonómico y estatal acumulado se traduce en una piñata a rebosar de cargos para todos y no se divisa amenaza exterior al otro lado del espectro político.

Todo es una fiesta y así se traslada este fin de semana. Que el título sea la incorporación de Manuel Cobo a la dirección del partido da idea de la magnitud de la fiesta de Sevilla. En la feria solo existe el aplauso, como corresponde al momento dulce que vive el PP. Rajoy es ahora tan poderoso que ni el intento de Aznar, fiel a sí mismo, de marcarle las líneas rojas tiene sentido. Hará lo que le dé la gana, por mucho que diga su antecesor, porque él tiene mucho más poder que el que Aznar tuvo nunca. Seguro que Rajoy se ríe por dentro cuando le escucha explicarle lo que debe hacer. Con él el PP es casi hegemónico en España, como para que venga a trazarle líneas rojas nadie.

Dolores de Cospedal y Javier Arenas siguen siendo los más poderosos del partido. Como todo va bien, se acepta que se sea a la vez número dos del partido y presidenta autonómica y el líder andaluz no solo resiste como el último mohicano del aznarismo, sino que sigue siendo uno de los más poderosos en el PP. Fue activo dirigente de las juventudes de UCD, albacea de la herencia que Aznar repartió en la famosa reunión de 2003 con Rajoy, Rato y Mayor Oreja y ahora sigue siendo el pilar básico del PP. Lo será aún más si conquista Andalucía el 25 de marzo.

Era obligado el relevo de Ana Mato y es nueva su sustitución por Carlos Floriano. El ex líder del PP extremeño pertenece al equipo de Soraya Saénz de Santamaría en el Congreso. Trabajó con ella en la sombra en el grupo parlamentario y su nuevo cargo refuerza el poder enorme de la vicepresidenta. En el resto del aparato apenas hay cambios.

Hay un capítulo aparte para el Valle de los Caídos, en el que destaca Esteban González Pons. Ha pasado de una vicesecretaría a otra, pero pierde la presencia en los medios y, en definitiva, sigue siendo maltratado por Rajoy. En la anterior legislatura se partió la cara por el partido, sobreactuó para hacer de pararrayos que absorbiera las polémicas y Rajoy no se lo agradece. Se completa la humillación porque Floriano, amigo suyo pero que trabajaba a sus órdenes, tendrá más poder aún que él. Está todo repartido y no le toca ni la pedrea, después de ser ministrable, posible sustituto de Camps o hipotético portavoz parlamentario.

Los líderes no tienen corazón y en la piñata, González Pons se queda sin caramelo.

05 feb 2012

Aparato de hierro

Por: EL PAÍS

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Agrupémonos todos en un equipo compacto, sin fisuras, para detener la hemorragia. El mensaje de un partido fuerte que lanzó Alfredo Pérez Rubalcaba el sábado es, precisamente, el de un aparato fuerte, duro y cohesionado. Aparato de hierro.

El enfermo no está para excesos, solo para empezar la recuperación lenta desde dentro de Ferraz, con un equipo lo más fiel posible al candidato y que aproveche el congreso para que en la ejecutiva estén los más próximos. En caliente duele menos y es más fácil prescindir de quienes como Juan Fernando López Aguilar, José Andrés Torres Mora, Leire Pajín o Pedro Zerolo se identifican con el zapaterismo y han apoyado a Carme Chacón. Una vez abierto en canal el enfermo sobre la camilla se aprovecha para amputar.

Elena Valenciano será número dos porque ya ejercía como mano derecha de Rubalcaba y fue su jefa de campaña en noviembre. En el anterior congreso, José Blanco quiso que ella fuera la secretaria de Organización pero Zapatero apostó por Pajín, cometiendo uno de los muchos errores de política de personal que caracterizaron el final del anterior líder socialista. Blanco, otro de los que formaliza su adiós estos días, ha dado muestras de influencia sobre Rubalcaba y ve situado como número tres del partido a Óscar López. El nuevo responsable de Organización formó parte del grupo de jóvenes que se hicieron en política a la sombra de Blanco, hasta coger peso propio y convertirse ahora en dirigentes muy valorados por Rubalcaba. Un caso similar es el de Antonio Hernando, reforzado y renovado en el núcleo duro de Rubalcaba.

El otro nombre de la nueva ejecutiva es Patxi López, considerado por muchos como un posible tapado para las próximas elecciones generales. El año que viene habrá elecciones vascas y es muy probable que los socialistas pierdan entonces el que puede ser su último Gobierno autonómico. Sin formaciones ilegalizadas, los constitucionalistas pueden perder el Ejecutivo vasco, pero López mantendría el perfil del lehendakari constitucionalista que gestionó el final de ETA. Su alianza de hierro con Rubalcaba, que funcionó en julio cuando el golpe de Estado palaciego que impidió las primarias, tiene ahora parte del pago debido.

Lo más arriesgado de la nueva dirección está en la presidencia que, aunque solo sea simbólica, transmite un mensaje inequívoco de cierre de filas para mantener Andalucía como sea. El riesgo evidente es que José Antonio Griñán pierda las autonómicas de marzo y el PSOE quede con un cadáver político en la presidencia.

04 feb 2012

Sepultada por su grito

Por: EL PAÍS

Cuando Rubalcaba asesoraba a Zapatero, el nuevo líder del PSOE solía ver los vídeos de los discursos sin voz, para poder corregir los gestos si se notaban sobreactuados y no naturales. Si lo hiciera con los
discursos de ayer, el suyo pasaría la prueba y el de su oponente no. La interpretación de Carme Chacón queda aún peor si se le añade su voz estridente y fuera de tono.

En el relato histórico del PSOE está ya que Zapatero ganó hace 11 años el congreso gracias a su brillante discurso. Se añadirá que Chacón arruinó sus posibilidades con un discurso mal interpretado en el que la forma gritona y sobreactuada eclipsó y tapó el fondo de lo que decía. Quedarán sus voces y sus gallos, que sepultan un texto muy estudiado que buscaba, como hizo Zapatero en 2000, encandilar y sacar de su postración a los delegados, con llamadas al entusiasmo y a la movilización. Le falló la interpretación a pesar de que si algo caracterizaba su candidatura era, precisamente, la aplicación del manual de la comunicación política. Con ella estuvo ayer en el congreso Oscar Santamaría, reputado asesor de imagen, socio del experto en comunicación Luis Arroyo y parte destacada de su equipo. De todos ellos salió un discurso que pretendía presentarla como el cambio, la ilusión, el riesgo en tiempos de zozobra y desastre y el camino sin transiciones hacia las próximas generales, previa travesía por la oposición y primarias si son precisas.

Rubalcaba en ese esquema quedaría reducido a la gestión del partido y la transición hacia otro candidato, que podría ser Patxi López. Es decir, Chacón vendía entusiasmo y futuro, sin olvidar el sentimiento y el corazón del PSOE y hasta con su abuelo que combatió en la Guerra Civil, aunque ocultara que, en realidad, era anarquista y no socialista. Pero la forma de su discurso convirtió su baza del riesgo en imprudencia manifiesta.

Enfrente, Rubalcaba, aunque empezó tan nervioso y tan trastabillado como el día de su cara a cara con Rajoy, interpretó mejor el papel. No leyó, dio impresión de fortaleza y seguridad y, lo que es más
importante, tuvo en cuenta el primer mandamiento de cualquier asesor de imagen: saber a quién diriges tus palabras. Él sabía que hablaba al aparato del partido y prometió un PSOE fuerte, porque a muchos delegados les molesta que decidan simpatizantes que no pagan la cuota ni acuden periódicamente a la sede restando tiempo a su vida. Apeló al sentimiento, a las esencias de Pablo Iglesias y al patriotismo orgulloso de partido. Se puede criticar la falta de credibilidad por prometer lo que no ha hecho (laicismo y banca), pero nadie lo haría en ese auditorio.

03 feb 2012

De la brillantez a la atonía

Por: EL PAÍS

El Gobierno del PP aprobaba la limitación de sueldos de los banqueros, mientras Zapatero subía a la tribuna del congreso del PSOE para oficializar su despedida efectiva de la política y para reivindicar su gestión al frente del partido y del Gobierno. Para explicar, sobre todo, los recortes que aprobó siendo presidente y cómo tuvo que romper y enterrar su proyecto político en el final de su segunda legislatura.

Reunidos todos en Sevilla, tan lejos del poder, deberían reflexionar los delegados sobre las razones por las que renunciaron a banderas como la de limitar el sueldo de los banqueros y que haya tenido que ser el PP el que lo haga. También sobre el hecho de que ninguno levantara la voz entonces, aunque ahora muchos pongan distancia de Zapatero y pidan giros a la izquierda.

“No estamos tan mal”, dijo Zapatero cuando subió al estrado del congreso del PSOE en el que salió elegido secretario general. Tenía razón, porque el tiempo ha demostrado que sí era posible estar muchísimo peor de lo que estaba el partido tras la derrota de Joaquín Almunia.

Es cierto que él llevó el PSOE al Gobierno, pero también lo es que deja el partido en una situación peor incluso de lo que estaba cuando llegó: sin poder estatal, ni autonómico, ni municipal.

Esa es la herencia que asumirá hoy el que gane en la votación entre Carme Chacón y Alfredo Pérez Rubalcaba. El zapaterismo, si quedaba algo de él tras el 20-N, ya está enterrado y oficialmente terminado. Zapatero será desde la próxima semana miembro del Consejo de Estado, sin cargo orgánico alguno. Paradójicamente, su entierro lo presiden dos aspirantes a sucederle, que han colaborado en primera línea con él, pero que ahora necesitan coger un camino distinto.

Su mandato al frente del partido lo empezó Zapatero con uno de los mejores y más vibrantes discursos que se recuerdan en la historia constitucional y lo termina con un texto plano y aburrido de reivindicación personal. Solo él defiende el zapaterismo y algunos de los que le aplaudían pensaban que lo mejor del discurso de su ya ex líder es que es el de despedida. De aquella brillantez que deslumbró a la atonía y el desgaste de ahora. De aquella "happy pandy" que le acompañaba al proyecto acabado de ahora.

Hoy será el día de Chacón y de Rubalcaba. Queda la duda de si la frase de la candidata comparándose con Messi y equiparando a su rival con el leñero Pepe que captó un micrófono abierto forma parte de lo que le atribuyen sus adversarios: puro marketing sobreactuado y estudiado. O si responde a la realidad de las maniobras en la oscuridad que el estereotipo atribuye a Rubalcaba.

“Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto”, se llamaba la película de Agustín Díaz Yanes, que sirve para el Zapatero de hoy. Y “Los Otros”, la película de los que se creen vivos, pero en realidad están muertos, puede ser la de Griñán, el presidente del 38 congreso, en trance de intentar mantener Andalucía, de la misma forma que Asterix peleaba por conservar la aldea gala de las acometidas de los romanos.

La vida de los partidos está tan sometida al escrutinio como que la democracia interna es tachada de pelea cainita y batalla campal. Pero, con todas las limitaciones que se quieran, los delegados del PSOE votarán hoy libremente a su nuevo secretario general. Algo impensable en el PP.

Hoy empieza la etapa de Rubalcaba, con la impresión de que puede ser la transición hacia un candidato para las próximas generales que no sea él (¿Patxi López?), para afianzar el poder orgánico. O la de Chacón que pretende ser el lanzamiento personal hacia las urnas, tras una larga y difícil travesía en el desierto.

02 feb 2012

Gallardón vende humo y desconoce la ley

Por: Fernando Garea

Gallardón siempre quiere correr más que nadie, aunque eso le suponga rectificar luego o pasar por encima de leyes en vigor y apoyadas por el PP. Su primera ocurrencia como ministro fue decir que habilitaría agosto en los juzgados y, al comprobar que tenía más inconvenientes que ventajas, tuvo que dar marcha atrás. La última idea (hasta ahora) en su carrera por ser el ministro estrella ha sido la de desjudicializar las bodas y divorcios para desatascar la Justicia. Pero el ministro vende ese humo ignorando que el pasado 21 de julio se publicó en el BOE la Ley 20/2011 del Registro Civil que apoyó el PP en las Cortes y que ya sustrae de jueces y fiscales el control de los matrimonios. La norma está en vacatio legis, entrará en vigor en julio de 2014 y él es quien debe aplicarla. Sus artículos 58 a 61 ya dejan exclusivamente en manos de alcaldes y concejales los expedientes matrimoniales, sin participación de jueces y fiscales. Es decir, Gallardón quiere quitar una carga de trabajo de la Justicia que ya está eliminada, con la única diferencia de que si se llegara a aprobar su propuesta el ciudadano que vaya al notario a casarse tendría que pagar. Ahora es gratis casarse y divorciarse y lo seguirá siendo cuando entre en vigor la nueva Ley de Registros.
Ese cambio legal ya aprobado elimina el control de legalidad de matrimonios mixtos, de españoles con extranjeros, que dan lugar a derechos y que en este momento sí son vigilados por jueces y fiscales para evitar bodas de conveniencia. Para evitar esos casos sí mantiene la intervención judicial en los divorcios. Sin embargo,con la propuesta de Gallardón no habría control alguno tampoco para las rupturas, lo cual es contradictorio con el hecho de que el PP se abstuvo en la votación de los divorcios exprés hace dos legislaturas con el argumento, precisamente, de que eso abría la puerta a las bodas de conveniencia con extranjeros.

En todo caso, el porcentaje de divorcios de mutuo acuerdo y sin menores es mínimo por lo que la medida ni siquiera es útil para desatascar los juzgados.

Bastaría con que los secretarios judiciales, que también son fedatarios públicos, asumieran la función que Gallardón quiere atribuir a los notarios para aliviar el atasco judicial. Eso sí, no tendría coste para el ciudadano ni provecho para los notarios. Anteriores ministros de Justicia han escuchado esta reivindicación de los notarios, pero ninguno de ellos ha cedido, entre otras cosas porque acaba con el papel de los procuradores y porque no vieron sentido a simultanear los divorcios gratis en juzgados con otros de pago en las notarías. ¿Quién pagaría en el notario por lo que se puede obtener gratis en el juzgado? Sobre los menores, el Estatuto Orgánico atribuye al ministerio público su defensa, que no podría mantenerse en una notaría, porque los fiscales solo actúan en los procedimientos ante los tribunales. Gallardón lo olvida, aunque sea fiscal de carrera.

Además el PP mantiene una posición ideológica basada en la defensa de la familia y en dar trascendencia a la institución del matrimonio que tan importante era, por ejemplo, para sostener su rechazo a las bodas gais. Pero Gallardón pasa de la trascendencia intocable del matrimonio a equipararlo a la compra-venta de un piso ante el notario.

El País

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