El Reportero Impertinente

Sobre el blog

25 años escribiendo en El País y alguno más en la prensa económica son mi único bagaje. Apasionado del periodismo y adicto al reportaje, revuelvo el fondo de mi chistera para recordar lo que ha sido y analizar lo que es hoy el reporterismo. No soy impertinente por mal educado, sino, como decían los latinos, porque no pertenezco a nadie.

Sobre el autor

Jesús Rodríquez

. Licenciado en Ciencias de la Información por la Complutense. Un par de libros y media docena de premios. He oteado la guerra en Bosnia, Kosovo, Afganistán y Líbano y pisado las mullidas alfombras del lujo y el poder. Siempre al servicio de los lectores.

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El día en que le cortaron la cabeza al periodista Daniel Pearl

Por: | 01 de mayo de 2013

LEVI3
Las cuatro imágenes de Daniel Pearl enviadas pos sus secuestradores en enero de 2002.

Este 2013, el reportero Daniel Pearl hubiera cumplido 50 años. Y, en estos mismos días, se cumplen diez desde que el filósofo-reportero-bonvivant Bernard-Henri Lévy describió en un extenso relato que mezclaba sabiamente la literatura y el periodismo, el oscuro y terrible camino de Pearl hasta al cadalso a comienzos de 2002, y su sacrificio ritual a manos del integrismo islámico, en un momento en que Estados Unidos (secundado por la OTAN) acababa de invadir militarmente Afganistán, con la Zona Cero de Manhattan aún humeante, y las calles del mundo musulmán convertidas en un extendido y violento clamor diario a favor de Osama Bin Laden y el régimen Talibán y en contra de Occidente. Se estaba desatando la yihad, la guerra santa contra el infiel. Osama aún permanecía oculto en Tora Bora antes de recluirse en Abbottabad. Parece que han pasado mil años. En esos mismos días, Daniel Pearl llegaba a Pakistán, el Estado que había dado soporte teológico, ideológico y educacional al régimen talibán afgano a través de miles de escuelas coránicas financiadas por los Estados del Golfo Pérsico y también por la CIA, dentro de su estrategia de desestabilizar a la URRS en Afganistán en la década de los 80.

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