El salto del ángel

Da que pensar

Por: | 06 de julio de 2012

 

Avigdor ArikhaLo que ocurre nos da que pensar. Y conviene que lo hagamos. Eso confirma que el pensamiento no se reduce a una simple actividad mental que acata lo que hay. Ni lo que sucede se limita a lo que pasa. Lo que llamamos acontecimiento es ya algo pensado. Bien entender a Descartes supone reconocer la íntima relación entre pensar y existir. Pensar no es una actividad más, como pasear o alimentarse. No es un ingrediente, ni un aditamento, ni un condimento, ni un mero componente de la existencia. Queda claro que pensar no es una ocupación de tiempo libre, un pasatiempo, un entretenimiento, ni una evasión del intelecto para completar esas largas demoras que en no pocas ocasiones no aguardan nada concreto. Nos pone en la debida situación para afrontar con intensidad y con serenidad la coyuntura en la que nos encontramos. Nos hace velar atentos, mirar de una determinada manera, y no limitarnos a ver. Pensar es sopesar ponderadamente.

A veces parecemos posponer esa supuesta ocupación para cuando nos venga algo mejor, ya que, decimos, carecemos a diario de condiciones adecuadas. Sin embargo, ello nos hace sospechar que consideramos que pensar es un merodeo, una ensoñación, como los que Kant atribuye al visionario  Swedenborg, con cierta tendencia a proponer inauditas y exóticas teorías. Entonces, más bien pensar sería vagabundear por las ocurrencias, con ellas. Y, con tal planteamiento, los más eficientes y eficaces encontrarían peligrosos vérselas con semejantes “pensadores de gabinete”.

O, por el contrario, tampoco faltan quienes ultiman hasta tal extremo la tarea que estaríamos ante un pensar que procura pensamientos tan "pensados", tan triturados y tan desactivados, que ya no darían qué pensar. En definitiva, reducidos a un conjunto de recetas, paralizaríamos de este modo no solo el pensamiento, sino también, si cabe, el propio presente, bloqueado y embalsamado, convertido en algo dado y definido. Y, así considerado, se diría que bastante labor hay que hacer como para andarse con esas contemplaciones del pensamiento. Con esta visión, más bien se nos anima a dejar de pensar. Para lo que nos aporta… o a que de ello se ocupen otros.

Ahora bien, no es imprescindible que se trate de un incidente determinante o de un suceso de alcance, para que nos veamos en la necesidad de pensar. Hacerlo no está reservado únicamente para situaciones de euforia o de tragedia, o para momentos de desocupación, o para aquello que sea tan desconcertante que requiera una cierta búsqueda, o donación, de sentido. No pocas veces confundimos el pensar con el simple vagar en el recuerdo, una suerte de repaso que repite insistentemente lo sucedido. Puede llegar a ser una fecunda reiteración o una rememoración que lo recrea, pero no pocas veces consideramos que estamos pensando, cuando en verdad nos limitamos a visualizar y a escenificar lo ya ocurrido. Y a mirarlo una y otra vez sintiéndonos o más o menos afectados por lo sucedido.

En tales circunstancias, nos vemos concernidos por una cuestión acuciante, la que se interroga por qué significa pensar, la que se enfrenta con las preguntas a qué viene, a qué conduce, a qué llama, qué nos trae eso, que afrontan el desafío de qué quiere decir pensar. Tan atareados como estamos, lo que nos faltaba es agregar una actividad más, penosa y exigente, la de tener que pensar.

AvigdorArikha El reflejo en el espejoSin embargo, algunos estiman que pensar es eficiente, provechoso y rentable, ya que así podemos prevenirnos y defendernos, establecer estrategias y tácticas, algo similar a organizar todas las peripecias en las que nos veremos envueltos, anticipando lo que pudiera ocurrir. Ahora bien, no hemos de reducirlo a estos términos de utilidad. En ello nos ponemos en juego. Siempre que se piensa en algo, en cierto modo también se piensa en uno mismo. Si el pensamiento es especulativo es, porque resulta especular. No es poco anticipar, pero eso, sin más, no es pensar. No basta cualquier modo de hacerlo. Ni anticipar es ver, es prever.

Cuando los grecolatinos proponen esa anticipación, por ejemplo, de la muerte, no nos convocan al regodeo más o menos morboso en el fallecimiento, ni al temor. Llaman a una meditación que es un modo de vivir, siempre intensamente y a punto, como si en cada momento se tratara, y en efecto se trata, de algo decisivo, determinante, desde la convicción de que habitar así el instante hace viva la vida. Pero no nos están sugiriendo una suerte de reflexión que se ilumina ante la existencia que languidece. Habitar cada situación como si fuera la última o vivir como a punto de morir no es una alucinación premonitoria, sino un modo de pensar y de gozar como mortales.

Se abre de este modo una íntima y profunda relación entre el pensamiento y la vida en todas sus manifestaciones, que los condiciona mutuamente y que señala hasta qué punto vivir no es simplemente durar, ni pensar es sólo pasar sobre los incidentes que nos ocurren.

Algo ha de tener de inquietante el pensar, cuando no es ni procurado, ni promovido, ni exactamente bien considerado por quienes desean que no se produzcan cambios de alcance. Pensar tiene algo de insurrecto. De hecho, nosotros mismos tratamos no pocas veces de eludir hacerlo, para evitar cualquier transformación personal. Algo peligroso parece darse en el hecho de que los seres humanos pensemos, y ello conlleva una modificación de la mirada, que no se reduce ya a lo que vemos, que no se abraza sin más a las apariencias o a las opiniones, y que no se conforma con lo que ocurre. El pensamiento es relación transformadora que modifica el actual estado de cosas. Pensar es un gesto de resistencia ante lo dado, como dado así, ineludiblemente.

Arikha Anne_apoyada_en_una_mesaEl pensamiento toca lo que acaece y lo altera, se vincula con otro pensamiento y procura alianzas y posibles acuerdos, inclasificables para el afán dominador. Configura hechos. Es el retorno de la memoria perdida en la acumulación de los recuerdos. Es la recuperación de la acción extraviada en las actividades. Es la irrupción del decir reducido al simple hablar. Esta memoria, esta acción y este decir constituyen la vuelta de la palabra y la verdadera posibilidad de vincularnos con el otro, para emprender, para desear, para hacer. Por eso, hay algo de temerario en que pensemos. Y de necesario. Pero también de inquietante.

Foucault afirma en Theatrum Philosophicum que “pensar ni consuela ni hace feliz”. Se trata de algo otro. Ahora bien, dejar de hacerlo, menos aún. A veces lo que nos da que pensar es lo que otros piensan y sobre todo lo que otros viven. Sin embargo, nuestro pensar es tan propio como nuestra libertad, nos consituye tanto, como que nadie vivirá nuestra vida. Que ignoremos o desconsideremos el pensamiento, y singularmente en circunstancias difíciles, eso sí que da que pensar.

(Imágenes: Avigdor Arikha, Autorretrato; El reflejo en el espejo; y Anne apoyada en una mesa)

Hay 17 Comentarios

El sufrimiento no es algo que venga del exterior y se apodere del hombre.Consiste en esa insaciabilidad del hombre que le une al mundo de los objetos, en esa espera que jamás podrá satisfacerse. En el Bardo-Thodol, el espíritu del hombre es
el pivote de la reconquista del Paraíso.

"Aquellos que no aprenden nada de los hechos desagradables de sus vidas, fuerzan a la conciencia cósmica a que los reproduzca tantas veces como sea necesario para aprender lo que enseña el drama de lo sucedido.
Lo que niegas te somete.
Lo que aceptas te transforma."
C. G. Jung

El hombre es un Dios cuando sueña; y un mendigo
cuando reflexiona.

Cercano esta el Dios, pero dificil es captarlo,donde crece el peligro crece tambien lo que nos salva.

Friedrich Hölderlin. Poeta
alemán.

Lo malo de pensar es que luego, como bien ha comentado a veces el propio Gabilondo, luego la gente viene con ideas, proyectos, iniciativa. Es decir, provocando al personal.

Está claro que no interesa que pensemos porque, entonces, a lo peor nos daríamos cuenta de lo que está pasando de verdad. Y eso no interesa.

¿Que mis comentarios son infantiles?. Tal vez sea porque he agotado con el tiempo mi capacidad de raciocinio a fuerza de no pensar, de no discurrir o cavilar.

Mejor será hacer cábalas o construir castillos en el aire o habitaciones llenas de lamentos. Agachando la cabeza y asintiendo siempre. Es lo que quieren ellos.

No obstante, he tenido un momento de debilidad y he pensado: a lo mejor yo no quiero lo que ellos quieren. ¿Y vosotros?.

**************8************YO,..NO..PIENSO...NADA...............

**************8************YO,..NO..PIENSO...NADA...............

El pensar no es facil. Dicen que también se aprende a pensar leyendo. Pero éste sería un largo aprendizaje. Quizás el de toda la vida. Al leer uno establece comprensión de cómo se puede llegar a pensar, decir, expresarse sobre diferentes asuntos. Además de estar de acuerdo o no en el proceder de mostrarse. Y experimentar con ello o buscar tu propio procedimiento. Sí el tema de hoy da qué pensar.

Ah,se me olvidó: Suscribo las observaciones del comentario de Rantamplán Malaspina.

Algunos opinan que el pensamiento, y su soporte fisiológico, es producto del proceso evolutivo natural; un mecanismo, complejo, de supervivencia en especies avanzadas. Un pensar utilitario, para sobrevivir.
Pero en ese proceso imparable de la evolución, el pensar iría cogiendo autonomía propia, independientemente de su utilidad. Llegamos al pensamiento que se piensa a sí mismo: la autoconciencia. Se produce un salto cualitativo; de pensar para sobrevivir a pensar para "sobrevivirnos", para salir de nosostros mismos (nosotros mismos = lo que nos ha sido dado). Entonces ya no se trataría de caminar por la vida sino de vivir otras vidas, y esto sí que es gran salto.
Por eso, pensar sobre los elementos del terreno dado, sin intentar explorar otros terrrenos posibles, es como llegar a ser ave y no intentar volar. Estoy pensando ahora en el "pensamiento único" que nos invade: A pocos economistas, políticos, e intelectuales (¿'ande andarán'?) incluso ni se les pasa por la cabeza que otro mundo es posible; o sea, ni piensan, más allá de lo utilitario..., que por cierto, al final, sólo lo utiolitario ni siquiera resulta útil.
Es más, hay datos objetivos para pensar que este mundo, al paso que va (estoy pensando en ecología), camina al desastre; sin embargo, parece como que hubiera una líneas de pensamiento-no pensante que, a modo de fuerza oculta...nos da todo masticado, y con la advertencia implícita de que otros han pensado ya por nosostros, y que ni nos molestemos. Pensemos sí, pero en el terreno dado, vienen a decir. Como cuando Dios le advirtió a Adán y Eva que comieran de todo, pero que no pensaran: que no se acercaran al Árbol de la Ciencia.
Bueno, estas fueron mis impresiones; mañana podría pensar de otra forma, o no. A mi perro no le pasas lo mismo; tiene todo más claro. ¡Qué suerte tiene, el jodido anima...!

Me sumo a lo de pensar.

desde mi punto de vista pensar es una manera de llegar a ser libre y ayudar a aquel que quiera serlo.

congratulations for this blog, first time I read it, but not last

regards from a basque lost in america

PD: sorry for the change of language but I kind of lost my spanish

Pensar es parte esencial del ejercicio de libertad de cada cual. En la escuela tenemos una gran oportunidad para su fortalecimiento. Y es que en ella se tienen que construir el pensamiento y la capacidad crítica de los jóvenes para fortalecerlos mentalmente, por ejemplo, frente a un lenguaje más seductor, pero no menos manipulador, de la publicidad y la propaganda.

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Dar que pensar y tomar del vivir: dar y tomar.
Un buen retrato del propio blog cuando filosofa en diálogo permanente con lo real circundante -a veces incluso circuncidante- tan especularmente.
Un saludo desde un tren en Marruecos.

Ciertamente Rantaplan, este espacio no debería ser ocupado por tanto SPAM (que es lo que parece, aquí también se cuela la propaganda...) El problema de tanto SPAM es que nos quedamos sin la oportunidad de tener una conversación entre los lectores del blog sobre los interesantes temas que se proponen y que se enriquecen con los comentarios de la gente..... Es una de las servidumbres de esta comunidad que es la red.... no sólo ocurre en este blog, será algo sobre lo que deberemos reflexionar algún día....

Nube | 06/07/2012 11:54:58, el editor o responsable de este blog ( que bien podría ser el mismo autor que firma arriba aunque nada sabemos porque nada dice al respecto desde nunca) "da que pensar" al seguir admitiendo la "libertad de expresión" de este energúmeno...Es bastante irritante el consentimiento que se tiene cuando, como contrapunto, se está predicando a toda hora sobre lo fantástico que vienen a ser "nuestros vecinos", y bla, bla, bla. Se disuade a otros de comentar, como nos dices es tu caso, y aquí el recibo viene a ser la misma omisión del que tiene por costumbre oír llover. En otros blog de este mismo periódico no se admiten( se borran) tal tipología en los Comentarios.¿Cómo es entonces que aquí no se hace algo parecido o se advierte de unas normas o se le calla, por ejemplo, a incordios como un servidor la puta boca? ¿Será después de todo este un blog como esas oganizaciones mudas, esto es vertical, que para colmo está dedicado a esa cosa del pensar? Así se debe pensar mientras permanezca el mutismo y no se diga ni se haga nada al respecto.Ello da que pensar, sí, aunque sea poca cosa.Para el próximo convendría un escrito sobre el pensamiento laxo y así al menos sabríamos los incordios como yo a qué atenernos.Maldita la gracia que tiene tanto predicamento.

Pues estimadisima Dorothy, Wert se lo pensaria tres veces antes de decir chorradas...

¿Qué pasaría si un día todos nos dedicáramos sólo a pensar?

Gabilondo, me encanta tu blog, pero el continuo bombardeo de spam me echa para atrás a la hora de participar. ¿Se trata de un enemigo tuyo? ¿O está simplemente loco?
Un saludo y suerte.

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Sobre el blog

El salto del ángel es un espacio de reflexión, de pensamiento sobre la dimensión social y política de los asuntos públicos, sobre la educación, la Universidad, la formación y la empleabilidad. Busca analizar los procesos de democratización, de internacionalización y de modernización como tarea permanente, con una actitud de convicción y de compromiso.

Sobre el autor

Angel Gabilondo

Ángel Gabilondo Pujol es Catedrático de Metafísica de la Universidad Autónoma de Madrid, de la que fue Rector. Tras ser Presidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas, ha sido Ministro de Educación.

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