Pretender entender todo es tan inquietante como que haya demasiadas cosas que no entendemos. Ampararse en que no es fácil no debe ser una coartada para incrementar el ámbito de lo inexplicable. Cuanto ocurre parece ser de una inusitada complejidad, tanto que hemos de resignarnos a que esté en otras manos. No es que pretendamos ser expertos en todo, es que resulta incómodo que expertos para todo no dejen espacio para nada. O lo que es peor, para nadie. Para nadie otro. Sin embargo hemos de agradecer a quienes con su conocimiento nos acercan, nos aproximan lo que nunca seríamos capaces de acceder. Ciertamente es necesario, es importante, es imprescindible saber, pero una vez que se sabe, conviene no apropiarse de lo sabido. Por eso es tan decisivo, en la medida de lo posible, compartirlo. El conocimiento no transmitido genera resentimiento.
Todo reviste tal peculiaridad y sofisticación, requiere tal grado de especialización, tiene tantas ramificaciones, exige dedicación tan exclusiva, pide una formación tan exquisita y demanda tanto encontrarse en los lugares adecuados, que solo nos queda constatar que, por lo visto, no podemos aspirar a entender. Y menos aún a saber. Todos nuestros esfuerzos, nuestro seguimiento, nuestra atención, se embarrancan en que no nos corresponde a nosotros sino estar pendientes. Ya se verá. Ya se nos dirá. Pero nada de pretender comprender. En principio, no es que carezcamos de confianza, pero puestos a tenerla, también nos la pedimos y la pedimos. Para empezar, procuramos tenerla en nuestras propias capacidades, por muy limitadas que resulten.
Asistimos desconcertados a los vaivenes en los que fluctúa aquello en lo que, según parece, se juega nuestra suerte. Miramos confiados en que no se agrave y recibimos con alivio lo que se nos dice si supone un indicio o un atisbo de mejoría. Seguimos las novedades, escuchamos las razones, pero son tan enigmáticas y misteriosas como pudieran serlo la providencia o el destino, el azar o la suerte. No es así, porque hay quienes atienden cuidadosamente las evoluciones y más bien parece que hacen que las evoluciones sigan. Ellos buscan lo mejor. Y esa afirmación desata nuestros interrogantes. Pero una vez más son cuestiones que no parece fácil entender. O lo entiendes todo, cosa improbable, o parece no ser posible entender nada en absoluto. Estamos pendientes, nunca mejor dicho.
Y lo que es más inquietante es que no está tan claro qué es lo que habríamos de hacer en esta atenta espera. Tal vez empezar por no cuestionarnos demasiado. Calma, se nos dice. Ya sucederá. Aunque semejante apática resignación nos deja la constatación de que, de nuevo, efectivamente nos corresponde no entender. Tratar de hacerlo se consideraría insensato, imprudente, pretencioso.
No faltan, sin embargo, voluntariosos bienintencionados que tratan una y otra vez de hacernos ver, de buscar nuestra implicación, nuestra participación, abrazados y sostenidos por la expectativa. Y nos ofrecen dosis de análisis, de explicación, de valoración, de comentario. Y es de agradecer. Pero no pocas veces con ello se potencia el desconocimiento, ese que sólo se tiene cuando, al saber algo, se abren las preguntas y se incrementa lo no sabido. Ahora ya está más claro que efectivamente no lo entendemos.
No caeremos en el desánimo de creer que no hay quien lo entienda. Confiamos en que alguien lo haga. En tal caso, le rogaríamos que se hiciera explicar. Pero tal vez es algo tan complicado de entender que resultaría casi imposible de transmitir. Así que lo sensato sería conformarse con no entender.
Que del saber de unos se deduzca el conformismo de los otros no parece lo más razonable, pero tampoco se ha dicho que este asunto que no entendemos lo sea. Así que, por nuestro bien, lo mejor es ni pretender entenderlo. Si entender no es suficiente, no digamos lo insuficiente que resulta no hacerlo en absoluto. Para comprender necesitamos entender, pero muy especialmente es imprescindible para sobrellevarnos, para desarrollar una vida razonablemente activa.
Hay sin embargo por nuestra parte un irremediable afán de saber, un deseo, un impulso, una necesidad, al menos mientras no nos desprendamos del todo de Aristóteles. Casi podría decirse que una voluntad de verdad. Inquietante, eso sí, pero que nos conduce una y otra vez al espacio en el que cuestionarnos algunos asuntos. No tenemos mucho remedio. Necesitamos saber, deseamos conocer, procuramos entender, para así, en su caso, si se tercia, comprender. Más aún, para participar, para colaborar, para corresponsabilizarnos.
Sin embargo, más bien se nos propone aceptar, aunque no entendamos. No podemos dejar de pensar que quizá, de entenderlo, no lo haríamos. Pero si no hay modo de entender, sólo cabe la adhesión ciega, que no es confianza sino claudicación del saber ante alguna forma más o menos contundente, explícita o diseminada, de poder.
(Imágenes: Ana Eckell, Muestra Espíritu salvaje 3; y El orador)
Hay 17 Comentarios
El sufrimiento no es algo que venga del exterior y se apodere del hombre.Consiste en esa insaciabilidad del hombre que le une al mundo de los objetos, en esa espera que jamás podrá satisfacerse. En el Bardo-Thodol, el espíritu del hombre es
el pivote de la reconquista del Paraíso.
"Aquellos que no aprenden nada de los hechos desagradables de sus vidas, fuerzan a la conciencia cósmica a que los reproduzca tantas veces como sea necesario para aprender lo que enseña el drama de lo sucedido.
Lo que niegas te somete.
Lo que aceptas te transforma."
C. G. Jung
El hombre es un Dios cuando sueña; y un mendigo
cuando reflexiona.
Cercano esta el Dios, pero dificil es captarlo,donde crece el peligro crece tambien lo que nos salva.
Friedrich Hölderlin. Poeta
alemán.
Publicado por: jesus lozano fuentes | 09/08/2012 12:02:12
Vamos a un ritmo que me recuerda el de "el látigo" una atracción mecánica de feria de hace años. Sentados en unas tazas gigantes comenzábamos a girar como en el tiovivo, pero aquello se aceleraba y con grandes chasquidos unos secos movimientos en zigzag nos subían la merienda a la garganta. Es cierto que no podemos entender lo que no nos explican, pero existen nobles intentos, aunque modestos en difusión, de encender alguna luz en medio de la tormenta. Sin embargo la tensión del miedo que sentimos en el estómago, como en "el látigo", nos impide pensar y actuar.
Publicado por: Ramon Bajo | 30/07/2012 22:32:30
Lo contrario de entender y subsiguientemente comprender...
"la trascendencia, lo trascendente, el vacio, la nada"
Publicado por: CarlosLuis | 30/07/2012 9:03:13
Cuentan que al principio fueron las tinieblas; poco a poco se fue haciendo la luz en unas pocas mentes lúcidas, valga la redundancia (y valga este muy elemental recordatorio). El saber, o el amor al saber, “cabía” en sola una mente si ponía empeño. Había amor a la sabiduría y vocación de transmitirla.
Andando el tiempo, un gigantesco proceso acumulativo de saberes nos trajo más y más luz; tanta que, ahora, al tiempo que ilumina, nos ciega. ¿Una paradoja? Cuando el saber acumulado “ocupa lugar”, desbordando la mente más poderosa, aparecen los expertos; cada uno en su compartimento, que, en teoría, comunicaría con los demás por miles de ventanas; pero en la práctica, estas ventanas se han ido cerrando, o velando con cortinajes oscuros. Los expertos en A “se entienden entre ellos” al tiempo que se des-entienden de los B, y del resto del mundo. Su lenguaje no es sólo sofisticado, por necesidad, sino oscuro, tal vez porque la vocación de transmitir y difundir brilla por su ausencia; quizás por rutina, y hasta por interés…
Para progresar (…) hay que especializarse; pero al mismo tiempo, la parcelación del conocimiento pone orejeras a la visión de la vida como un todo; vida humana y Naturaleza. Un saber general mínimo es imprescindible para no perder la perspectiva; de lo contrario, el peligro acecha: que cada especialista se crea un dios al ver el mundo como “su mundo”. Por ser experto en algo -y sobre todo si ocupa de facto posiciones de poder-, se cree con auctoritas para regir los destinos de otros. Esto ya lo denunciaba Ortega en La rebelión de las masas (“..la barbarie del especialismo..”; un experto puede ser un “bárbaro”…). A nivel más pragmático, decía Churchill (experto…en aforismos acertados): “La guerra es muy peligrosa para dejarla (sólo) en manos de los militares”. Pues, transportado al hoy por hoy: “La economía es una cosa muy seria como para dejarla sólo en manos de economistas”. Los economistas, nuevos expertos bárbaros, no sólo confunden la realidad global con sus curvas y ecuaciones macroeconómicas, sino que ignoran la justicia del reparto de bienes, o los propios ecosistemas, porque no figuran en sus manuales. ¿Son los economistas los nuevos bárbaros? Por cierto, ¿el Plan Bolonia diseñó especialistas en función del capitalismo real existente?¿o pensó en un saber, además de un saber hacer? Mal asunto, si el fin es sólo realimentar “lo que hay”.
Publicado por: Nomada Dig Y Tal | 30/07/2012 0:15:16
.Ciencia y evolución social. Complejidades de la mecánica cuántica. Interpretación hermenéutica, no académica.
Aún cuando es un campo reservado para estudiosos y bien formados académicos, son las interpretaciones subjetivas de los impactos que producen los fenómenos, las que le impregnan esencia y pertinencia.
Las fuerzas encontradas en el espacio-tiempo, coexisten con multiplicidad de vectores; entre los cuales un elemento menor e inescrutablemente impredecible, hace que fluyan en una determinada dirección, en lugar de otras, esto corresponde al punto crítico.
Sin importar los determinantes constitutivos
(Qué, Cuándo, Cómo, Donde ó Quién), lo nuclear, y determinante, es intuir en su justa dimensión y apreciación la fastuosidad del fenómeno, considerando impacto y repercusión de la onda expansiva como efecto.
La introducción del factor humano y su inagotable búsqueda en la comprensión de los fenómenos (físicos, químicos, biológicos y sociales), en donde cada respuesta genera un mayor número de interrogantes, hace que la interpretación de los acontecimientos, adquieran nuevos elementos a considerar, nuevas dimensiones, en la intención de explicar, cuantificar, justificar y expandir el campo de aplicaciones del conocimiento según cada particular perspectiva, racionalidad.
Electrones, protones, quantum (Fermion, Basiones).
Esto es por supuesto para ilustrados.
La introducción de los Neutrinos amplía el campo, en las interpretaciones filosóficas.
Aquí podríamos considerar, que constituyen una barrera infranqueable en la fastuosidad del universo para la aplicación de los conceptos, bajo el prisma tridimensional, y su explicación física, mecanicista.
Correspondería a la saturación de uno de los 3(tres) vectores, largo, alto, ancho constitutivas de las figuras planas, en un espacio-tiempo, lo que recoge el detector Super-Kamiokande, en Japón...
Sin otro particular, se despide un ciudadano común.
Publicado por: Silvestre E. Rincon Vezga | 29/07/2012 21:43:23
En éste mundo nuestro es difícil entenderse,...pero más difícil es entenderse cuando no hay intención de hacerse entender.
Publicado por: sissimaribel | 29/07/2012 19:24:53
Hay muchas cosas que no entendemos. Detenernos ante lo inexplicable no es razón para dejar de intentar entenderlo. Su complejidad desborda los límites del entendimiento.¿ Qué pasa? ¿ Qué falla? ¿Qué cuentan? Serán expertos para todo que no dejan espacio para nadie ni nada. Se suele dar todo tan dado y hecho que se duda si pensar o dejar de hacerlo. Actualmente se cuenta con tecnología muy avanzada que pone de manifiesto cuál es el camino correcto y adecuado al que hay que dirigirse. Y tengo mis dudas. Sobretodo en lo que cabe de explicable una tendencia de la inmediatez. Confundida involuntariamente. Ver que cosas dependen de una urgencia es necesario. También saber cuales son las requeridas a una acción pausada y mediática. No comparten lo que nos transmiten. Piensan que todo se limita a un espacio para unos pocos. Es cuestionable. Su tendencia y limitación son las adecuadas. Carecen de apertura. Se tiende a acotar y darlo todo por sabido. Caer en esta resignación nos levanta para poner deslindes a la actual frontera de oportunidades. No hace falta que imiten un pensar. Esta en ejercer una función, la que desempeña un único organismo competente. El pensar no tiene dueño que le limite horizontes al contrario las abre. Defender su libertad estrictamente formal es fundamental para una buena formación del conocimiento. Es la clave esencial para compartir una libertad que nos une
Publicado por: Lidia Martín | 29/07/2012 14:16:18
Zenon de pelea, ¿tú crees que la filosofía debe servir para elucubrar sin una aplicación práctica, sin que suponga un paso previo a la acción que nos lleve nuevamente a elucubrar para dar un nuevo paso y así sucesivamente? Entiendo que se pueda hacer un ejercicio de reflexión para mantener a tono el cerebro, como el que hace gimnasia para tensar los músculos, pero ¿crees que ese ejercicio es el fin último de la filosofía? Un saludo.
Publicado por: Pablo Mirasierra | 28/07/2012 11:03:16
Al menos caeremos tratando de entender lo que nos destruirá.
Estoy de acuerdo: solo intentándolo, por supuesto no lográndolo.
Los millones que están ya inmersos en una destrucción social y personal, y los que engrosaremos la lista en siguientes hornadas, en general no entendemos demasiado los abstrusos mecanismos e intereses causantes de nuestra destrucción; pero aunque inútil, supongo que ese intento de entender es un reflejo instintivo del ser pensante: conjurar mágicamente mediante explicaciones como ilusión de poseer algún control en lo que ocurre, la necesidad de otorgarle sentido a lo inexorable, de resistirnos inútilmente a nuestra superfluidad de no-gente (en términos del propio Chomsky, citado antes)
http://enjuaguesdesofia.blogspot.com
Publicado por: zenon de pelea | 28/07/2012 5:05:24
Lo malo no es que no sepamos, sino que enseguida creemos saber. Por eso nos engañan
http://www.otraspoliticas.com/politica/%C2%BFsabes-que-es-un-boson
Publicado por: Raúl | 27/07/2012 13:08:29
Lo malo no que no sepamos, sino que enseguida creemos saber. Por eso nos engañan.
http://www.otraspoliticas.com/politica/%C2%BFsabes-que-es-un-boson
Publicado por: Raúl | 27/07/2012 13:01:22
Ahora no entendemos nada de macroeconomía y nos desanimamos porque no sabemos a quién pedir responsabilidades y sabemos que eso es importante para reparar las partes dañadas de nuestro sistema (si no sabemos qué ha pasado o qué está pasando ¿cómo buscar soluciones?). Sin embargo, sí entendemos de microeconomía, sí sabemos cuándo asumimos un riesgo confiados en que todos lo hacen y pensando que nada malo puede ocurrir pues les ocurriría a todos (por ejemplo: pedir un crédito hipotecario al 2% confiando en que nunca subirá al 6% a pesar de que hace unos años sí estaba a ese interés), o de firmar con el banco un contrato que no somos capaces de entender confiando en que todos lo hacen y asumiendo que es más cómodo no preguntar. Ahora, el dinero que poseían las clases medias está cada vez más concentrado en unas pocas manos, las manos de los que sí entienden y tienen los argumentos para seguir convenciéndonos.
Publicado por: Pablo Mirasierra | 27/07/2012 12:33:59
Después de escuchar al ex ministro de economía me quede con mas dudas que antes y dejé de entender muchas cosas que me parecía que entendía... Los accionistas e inversores son diferentes personas (físicas o jurídicas?), la dotaciones sirven para ser rescatados y las previsiones no tienen nada que ver con mirar ni con lo real sino con el incierto futuro: son unas cuentas que se hacen los economistas imaginando que todos somos tontos y no vamos a poder con los gastos en los que nos hemos metido, porque ya se encargarán ellos de dejarnos sin recursos o sea sin trabajo, de allí que en un par de dias lo que antes eran 6000 millones negativos se conviertan en 23000. Estoy muy pero que muy desanimada.
Publicado por: rebeka | 27/07/2012 12:21:38
LAMENTABLEMENTE OTRA VEZ AL COMPARTIR PARA FACEBOOK APARECE SOLAMENTE EL LOGARITMO.
Gracias profesor, me uno a lo que se dice en un comentario en cuanto a que no debemos permitir el desánimo, la capacidad de entender y la acción en consecuencia. Noam Chonsky en su decálogo sobre cómo se realiza desde el poder político el intento de control y dominio sobre las masas, apunta esto, dicho de manera rápida, encima de lo uno, ..., ¿nos vamos a dejar hacer que caiga nuestro bienestar personal?, ¿vamos a dejarnos caer en el imposible...?.
Publicado por: Sirius | 27/07/2012 11:12:19
Puede que alcanzar el saber universal sea imposible, pero es más fácil llegar a él cuando se concibe la realidad como un todo relacionado que cambia continuamente. Y aún hay más: también hay saberes instantáneos, casi se diría que certezas, que nos regalan la intuición y la inspiración. Hay saberes que se adquieren con la cabeza, “pensando”, pero antes tienen que pasar por los sentidos, aunque luego los filtremos y después los acomodemos, al “pensar”, para que se ajusten a nuestro concepto del mundo.
http://www.otraspoliticas.com/educacion/especialistas
Publicado por: Enrique | 27/07/2012 10:29:43
El ideal de toda dictadura y de todo aquel que pretende enriquecerse a sabiendas que no hay para todos es que las masas no entiendan nada y advertirles constantemente de que las cosas son muy complejas porque así es más fácil manipularlas.
Publicado por: L.Montes Amuriza | 27/07/2012 9:02:14
Lo que hace que las cosas se entiendan es el disurso bien elaborado. La libertad de expresión contribuye al caos pero entre sus marañas entresacamos parcelas de conocimiento que nos ofrece el lenguaje expresado.
Publicado por: L.Montes Amuriza | 27/07/2012 8:59:37