Sobre el blog

El salto del ángel es un espacio de reflexión, de pensamiento sobre la dimensión social y política de los asuntos públicos, sobre la educación, la Universidad, la formación y la empleabilidad. Busca analizar los procesos de democratización, de internacionalización y de modernización como tarea permanente, con una actitud de convicción y de compromiso.

Sobre el autor

Angel Gabilondo

Ángel Gabilondo Pujol es Catedrático de Metafísica de la Universidad Autónoma de Madrid, de la que fue Rector. Tras ser Presidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas, ha sido Ministro de Educación.

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El salto del ángel

Seres horizonte

Por: | 21 de septiembre de 2012

Juan Doffo misteriosa forma del tiempo
Se supone que se trata de no reproducir sin más lo que otro hace o ha hecho, ni de limitarse a imitar a los demás, pero incluso para ser del todo singulares, necesitamos seres de referencia. No siempre es fácil dar con ellos. Ni basta con la relación de quienes tienen éxito o son públicamente conocidos. La pérdida de tales referencias concretas, de quienes por su forma de pensar y de vivir nos provoquen y nos convoquen a modos distintos y mejores de hacer y de ser, supone una verdadera dislocación, una desubicación que agudiza nuestro desamparo y nuestra soledad.

No es que precisemos de discursos salvíficos, aunque sin embargo es indispensable que encontremos seres admirables, dignos de admiración, que no se reduzcan a ser dignos de ver, o de mirar. Como quién nos gustaría ser es más que una infantil proyección, es la expresión de nuestra voluntad y de nuestro deseo, pero, aún más, de que también somos aquello que perseguimos, hacia lo que vamos, lo que nos convoca y buscamos ser.

Siempre, y muy en especial en tiempos de mayor complejidad, requerimos encontrarnos con quienes se arriesgan con el pensar, hasta hacerlo valer con su acción comprometida. No siempre son ruidosos, pero sí elocuentes. Cuando la indecisión y la tibieza parecen envolvernos, el arrojo, no necesariamente exento de prudencia, se añora como expresión del alcance de las convicciones. Y la persistencia y la coherencia de no limitarse a lo directamente beneficioso y rentable, o la decisión de no reducir nuestra perspectiva ni renunciar a nuestros mejores sueños precisan de la compañía, siquiera en algún modo de distancia, de estos seres horizonte, que no pocas veces nos faltan.

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