"Señor Pérez, salga usted a la pizarra y escriba: «Los eventos consuetudinarios que acontecen en la rúa»". Una vez escrito, Juan de Mairena le pide: "Vaya usted poniendo eso en lenguaje poético". Y Pérez, después de meditar, redacta: «Lo que pasa en la calle». Trataremos de adaptar la famosa lección de Machado al periodismo en el Cono Sur de América. Hablaremos de su gente, los rincones, los libros, las veredas...
Ayer di en Buenos Aires con un
taxista de 75 años. Se había pensionado a
los 65 después de trabajar 45 años en lo que viene siendo una curtiembre, una fábrica de pieles. Al jubilarse se dio cuenta de que no sabía hacer otra cosa que levantarse temprano y trabajar. Así que
se compró el taxi. Llevaba el asiento en su sitio, no a la manera de tantos taxistas que lo reclinan como si condujeran desde una hamaca y estrujan al cliente que se sienta detrás de él.
Reproduzco a continuación la tribuna sobre la reforma judicial que publiqué este fin de semana en la edición América de EL PAÍS. Siempre viene bien un poco de contexto.
La entrevista se produjo hace varios meses, pero fue conocida ayer. Un canal griego envió a una periodista a Argentina y ésta entrevistó al ministro de Economía, Hernán Lorenzino. Todo parecía transcurrir con normalidad hasta que a la reportera incurrió en un la indelizcadeza de preguntarle por la inflación. O sea, por el fantasma de la inflación. En Argentina, la oficial ronda el 10%, pero los sindicatos firmaron el año pasado acuerdos salariales superiores al 20%. Este año reclaman entre el 25% y el 30%. Los sindicatos no creen en la inflación oficial y el Fondo Monetario Internacional. Por eso, este organismo emitió el pasado febrero su primera declaración de censura a un país. Y advirtió a Argentina de que tiene de plazo hasta el 29 de septiembre para arreglar "la falta de precisión" de sus estadísticas. Con esos antecedentes, veamos lo que ocurrió en la entrevista.
Este anuncio hay que verlo. Pero antes de que pulsen el botoncito del play les convendría leer el siguiente párrafo.
El viernes 22 junio de 2012 el Senado de Paraguay votó con 39 votos a favor, cuatro en contra y dos ausencias la destitución del antiguo obispo izquierdista Fernando Lugo. Los eternos rivales políticos paraguayos, el Partido Colorado y el Liberal se unieron para sacar a Lugo del poder en menos de 48 horas, acogiéndose a una figura constitucional que permitía enjuiciar al presidente.
A partir de entonces, Fernando Lugo jugó un papel ambiguo. Acató la ley, pero denunció un golpe de Estado institucional. Dijo que se iba, pero después amagó con presentarse de nuevo como presidente en las presidenciales del 21 de abril. Promovió la candidatura del periodista Mario Ferreiro, pero después le retiró su apoyo y se lo dio a Aníbal Carrillo. El resultado es que la izquierda concurrirá dividida a las presidenciales del próximo domingo. Y que, según las encuestas, Mario Ferreiro conseguirá más votos que el hombre al que apoya Lugo. Pero lo que nos interesa es ver el mejor anuncio de la campaña electoral paraguaya. Y ése ha sido el de la formación de Fernando Lugo, que concurre como aspirante a senador. La difusión de esta propaganda electoral fue censurada en el Canal 9 (privado) y en el estatal TV Pública.
He visto en Buenos Aires obras alucinantes. Un día me pasé con la boca abierta once horas seguidas en el Colón
entre las walkirias de El Anillo de los
Nibelungos, lo cual viene a dejar en una liga de tercera aquello de las naves ardiendo más
allá de Orión. Otra noche pude ver a la diva Norma Aleandro ofreciendo una clase magistral, cuando interpretó a María Callas en el teatro Maipú. Dijo, por ejemplo, que en
el teatro cada detalle es importante, hasta el polvo que levantan la suela de
los zapatos, y que la entrada de un artista en escena, el preciso instante en
que aparece, es vital. Contemplé a mujeres bailando entre libros que flotaban en la biblioteca donde trabajó Borges. He visto actores de una grandeza imponente actuando en
teatros alternativos, lo cual es como disfrutar de Messi, Ronaldo y un primo de ellos
jugando al fútbol en un parque. He visto muchas obras y alguna vez, incluso,
una de ellas empezó a su hora. Pero pocas experiencias tan exquisitas podré contar a mis tataranietos como la del paseo que di un sábado en el barrio de San Telmo con el mismísimo Robert
Walser.
Francisco Peregil es el corresponsal para Suramérica de El PAÍS. Está radicado en Argentina y su área de trabajo incluye Ecuador, Perú, Bolivia, Chile, Uruguay, Paraguay y Brasil.