Igual aparece por cualquier esquina un purista y tira a matar. Así que conviene no alzar la voz, mejor hablar bajo. Esto es el Oriente de Bolivia, y en el cacharro de la música suena Lila Downs. Casi ni importa de donde viene esta señora, valga decir que se escucha un piano y el contrabajo y que luego entra esa voz que a veces parece un cristal que va a romperse y que otras susurra con la dureza de una fortaleza que no podría vencer ni el mayor y más eficaz de los ejércitos. Esta dama tiene una multitud de registros, va subiendo y bajando, y se quiebra y se hace polvo y luego renace, tiene momentos en que canta como si contara un chiste, luego puede masacrarte con una caída en el verso exacto. ¡Dios, suena tan bonito que no debía haber sitio ahí ni para el rencor ni el resentimiento!
Viene todo esto a cuento porque hay canciones de Lila Downs en las que canta en viejas lenguas indias, seguro que de algún lugar de ese México milenario. Por eso está sonando ahora: porque aquí en Santa Cruz alguien ha dicho que todo este afán que están poniendo los indígenas de Bolivia por recuperar su voz y encontrar su sitio en el mundo está cargado con la dinamita del rencor y el resentimiento. Pero en esas canciones (cuidado con las escopetas de los puristas) que salen de la voz de Lila Downs hay dolor y tormento, pero eso nada tiene que ver con el rencor y el resentimiento.
Según desde donde se vea el mundo, las cosas varían. Hay sitios donde el Occidente es sinónimo de modernidad y el Oriente el lugar donde habitan viejas sabidurías. Aquí en Bolivia, es en el lado occidental donde sobre todo están quechuas y aymaras y sus antiguas tradiciones. Santa Cruz y la zona oriental están más desprendidas, miran el futuro, habitan la modernidad.
Oigan a Lila Downs: “Entre copa y copa se acabó mi vida, llorando borracha tu pérfido amor”, “tengo miedo de quererte por la distancia que veo en tus ojos”, “cantaré por todo el mundo mi dolor y mi tristeza”, “no pretendo ser tu dueña, no soy nada, yo no tengo vanidad”. Claro que con el piano y el contrabajo y el acordeón y la sofisticación de los arreglos, esta Lila Downs nada tiene que ver con las quenas y sus sencillos sonidos milenarios. Pero es que en esos sonidos tampoco hay rencor ni resentimiento, acaso tristeza y dolor.
El tiempo dirá, pero mal asunto sería si la política de la nueva Bolivia fuera dictada por el rencor y el resentimiento, esa larvas pustulentas que vacían sus huevos en el corazón y el cerebro de las gentes y que cuando crecen y se transforman explotan en una brusca bofetada de odio irracional.
Hay 4 Comentarios
pues ni rencores ni resentimientos sino un saco de buen sentido para seguir viviendo en paz... tratar de no embaguecernos y dejar que nos arrastren las malas ideas o los planes malos, seguir, seguir y seguir pa lante con la mochila o el saco bien lleno de intención prudente de mejorar todas las situaciones que nos atrapen a lo largo de nuestro destino, social, familiar, politico o mental. ánimos besos y mucho amor!!!
Publicado por: MARTA | 31/07/2007 11:52:17
"¡Qué alegría, vivir sintiéndose vivido!
Rendirse a la gran certidumbre, oscuramente, de que otro ser, fuera de mí, muy lejos, me está viviendo!":
(Pedro Salinas, ¡ Ha sido muy conmovedor el descubrirlo !)
Publicado por: suspiro | 24/07/2007 0:12:48
Hispanoamerica es un continente en donde la muerte, la pobreza mas extrema pone a prieba al ser humano. El resentimiento u el odio que usted comenta viene de lejos, de los primeros dicatdores, lo qeu crearón la escuela de mandarines. Donde el ser humano, el nativo u indio no tiene precio, solo para mantener el estatu de los grandes terratenientes. Todos los pueblos tienen maryires, gentes que han muerto por pedir justicia. Decia Oscard Romero que" cuando pido caridad para los pobres , me dicen que soy un santo, pero cuando pido justicia social para mis pobres, mellamam comunista y revolucionario". Ese es el dilema de Hispanoamerica. que una vida no cuesta nada mas que veinte pesos. Y todos son los creadores de la situación.
Publicado por: El Farolillo | 19/07/2007 18:18:35
El de hoy es un magnifico comentario.
Hace tiempo que muchos de nosotros le venimos dando vueltas a este asunto que usted plantea hoy:
Según desde donde se vea el mundo, las cosas varían. Hay sitios donde el Occidente es sinónimo de modernidad y el Oriente el lugar donde habitan viejas sabidurías.
Los europeos , en general, no acabamos de darnos cuenta de la complejidad de la cosas en Latinoamerica. Estamos demasiado asentados en nuestros hábitos culturales y cotidianos, que nos alejan de una mirada capaz de comprender más allá de las etiquetas lo que sucede y cómo se siente la vida en ese subcontinente.
Gracias por su reflexión.
Publicado por: azulmarino | 19/07/2007 17:38:48