Al periodista estadounidense Gay Talese le interesa sobre todo ocuparse de los que no son famosos. “Siento curiosidad sobre la manera en que la gente común se enfrenta a épocas tumultuosas, sobre el conflicto entre la tradición y el cambio, ya sea en una revolución sexual o en una revolución de valores culturales”, explicaba en una entrevista que leí hace un par de años. Decía allí también que en sus reportajes su manera de trabajar es más visual que verbal y que, en vez de limitarse a hablar con la gente que aborda, le interesa “el fino arte de frecuentar”. La entrevista se publicó en El Malpensante, una de las revistas literarias más innovadoras e interesantes.
Gay Talese estuvo recientemente en un festival que celebró los diez años de la revista. El periodista
estadounidense ha escrito sobre Nueva York, sobre tipos raros que construyen puentes, sobre la gente que trabaja en el New York Times, sobre un hijo de la mafia, sobre su formación católica y, también, ha hecho reportajes sobre Frank Sinatra, Joe DiMaggio, Peter O’Toole, Floyd Patterson y Joe Louis, entre otros. Me entretengo en dar tantos datos para mostrar la variedad de sus intereses, y lo hago porque también es una marca de El Malpensante: el abordar cuestiones muy variadas. Mejor, el sorprender siempre con asuntos insospechados.
Se hace en Bogotá. El director es Andrés Hoyos y Mario Jursich, el subdirector. Es verdad que la FIL cerró ya el domingo, pero me han quedado pendientes un par de cosas. Hablar, por ejemplo, de esta ya veterana iniciativa, que conserva sin embargo la frescura y la vitalidad de sus inicios. La revista tira unos 15.000 ejemplares, de los que más de 11.000 están destinados a suscriptores. Ha establecido, pues, una estrecha complicidad con sus lectores. Así que tiene su confianza para no tener que anunciar en portada los temas de los que se ocupan.
Jursich me contó que nacieron para desmontar algunos tópicos. Por ejemplo, que en Colombia no se leían textos de más de tres cuartillas. El Malpensante está lleno de largos reportajes, de largas entrevistas, de cuentos. Su mayor exigencia: que los textos estén bien escritos y se defiendan solos (no siempre están de acuerdo los responsables de la revista con las ideas de algunos artículos que publican). Y aunque hay muchas celebridades en sus páginas, y autores que poco a poco van consolidándose, el afán de la publicación no es tanto que firmen famosos, ni ocuparse de famosos, como las historias. Frente al vértigo de tantas instantáneas convertidas en noticias, la lentitud para sumergirse en los recovecos de las cosas. Frente al burdo subrayado, el matiz. Frente a la glorificación de los mismos, el interés por los que tienen algo que decir. El fino arte de frecuentar, el desafío de profundizar, el gusto por disfrutar con lo bien hecho. En ésas andan. Y es algo que merece celebrarse.
Hay 4 Comentarios
Acerca del fino arte de frecuentar, yo me he preguntado varias veces ¿porque?¿cual es el sentido? y en esto se mezcla un poco la costumbre , lo conocido. trabajaba yo en un bar bonito de la capital de buenos aires, argentina, y veia que todos los dias o casi todos, las mismas personas, se sentaban en el mismo lugar, pedian practicamente lo mismo , salvo un cambio climatico, y cambiaban un submarino por una gaseosa fria, pero salvo eso , yo decia, ¿porque?¿están solos? ¿se sienten mejor aca que en otro lado? y bueno, no solo en este bar sino en lugares donde se aprende tango , veo las mismas personas que hace 9 años empezaron a tomar clases, y siguen como el primer dia, tal vez aprendieron algo , pero creo que le encuentran el gustito, a Ese Fino Arte de Frecuentar!! felicitaciones, un cariño grande, mariale.
Publicado por: maria alejandra | 17/01/2008 0:12:39
En respuesta para la nota escrita por India: http://www.elmalpensante.com
Saludos desde Gran Canaria (Islas Canarias/España)
Publicado por: HArendt | 07/12/2007 9:40:29
Leí esta entrada; leí—no sé si completa o, sólo, un extracto—la entrevista a la que se refiere, y en ninguna, ni en la una ni en la otra fui capaz de hacerme una idea del lo que significa ‘el fino arte de frecuentar’.Actividad que está más allá del mero ‘hablar con’; pero para mí, tan allá que soy incapaz de comprenderlo. ¿Tendríamos otros ejemplos de este ‘arte’? Mi intento de búsqueda fue inútil: ninguna referencia significativa.
Publicado por: Odón Roca | 06/12/2007 20:41:06
Me gustaría frecuentar esta publicación, sabe alguna biblioteca donde esté accesible en Madrid?
gracias
Publicado por: India | 04/12/2007 19:15:41