Coraje sin recompensa

Por: | 08 de abril de 2009

“Fue en España donde los hombres aprendieron que es posible tener razón y, aun así, sufrir la derrota; que la fuerza puede vencer al espíritu, y que hay momentos en que el coraje no tiene recompensa”. La frase es de Albert Camus, y la recoge Paul Preston en un trabajo reciente para explicar la fascinación que produjo la Guerra Civil en el mundo entero. Tener razón y perder, y anotaba el escritor francés: “Esto es, sin duda, lo que explica por qué tantos hombres en el mundo consideran el drama español como una tragedia personal”. Y el caso es que han pasado setenta años de aquello, y todavía hoy permanece el interés y continúa la polémica. Preston explica que “Franco se esmeró por mantener la guerra como una llaga viva y ardiente” a lo largo de la dictadura y cuenta cómo, a los meses de terminado el conflicto, empezó a publicarse una Historia de la Cruzada Española en fascículos semanales, “que glorificaba el heroísmo de los vencedores y retrataba a los vencidos como marionetas de Moscú, como miserablemente egoístas o como locos sanguinarios perpetradores de sádicas atrocidades”.

Represion en la zona republicana

El año pasado se reunieron en un libro titulado simplemente La guerra civil española las intervenciones de unas jornadas que organizó la Fundación Pablo Iglesias y que coordinaron Julián Casanova y el propio Preston. Viene bien tener a mano un volumen de esas características porque permite volver a las grandes cuestiones de un conflicto que debe dejar de ser un motivo de crispación política. Uno de los caminos que acaso sirva es el de conocer lo que pasó entonces. Casanova, en su texto, aborda una de las cuestiones que acaso siguen contribuyendo a que la herida no se cierre: la brutal violencia política (en la imagen,una iglesia asaltada en Barcelona). Cayeron “100.000 en la zona controlada por los militares sublevados y algo menos de 60.000 en la republicana”, escribe. Habla de las “sacas” y los “paseos”, de las checas, de los ajustes de cuentas, de la represión salvaje del enemigo. La brutalidad contra las mujeres, el asesinato de Lorca y el fusilamiento de José Antonio, la persecución y muerte de tantos religiosos (en un lado) y rojos (en el otro), la complicidad de la Iglesia… La violencia hecha en nombre de la Patria y la Religión y la que desencadenaron las turbas incontroladas en plena anarquía.

Se batieron dos bandos, pero Mary Nash (que se ocupa de Mujeres en guerra: repensar la historia) recuerda que hubo tres Españas en 1936, y muchas guerras latentes y paralelas y una sociedad compleja atravesada por múltiples conflictos. Enrique Moradiellos profundiza en la dimensión internacional del conflicto (“el resultado de la Conferencia de Munich no fue sólo la desmembración de Checoslovaquia sino la práctica extinción del ‘problema español’ como foco de tensión internacional”, escribe de uno de los momentos más delicados de la República) para mostrar como terminó por ser “una pequeña guerra civil europea en miniatura”. Conxita Mir Curcó se ocupa de La política represiva de la nueva España; Borja de Riquer i Permanyer, de Cataluña durante la Guerra Civil;  Joan Maria Thomas, de La España sublevada, y Jorge Martínez Reverte propone una nueva lectura de las peripecias militares.   

Un puñado de textos, pues, que recorren la guerra con un mismo afán: afinar los instrumentos de lectura, borrar las querencias ideológicas, escapar de las adherencias partidistas, proponer un poco de luz. Existió la barbarie y existió el coraje. La victoria del bando franquista no trajo, por desgracia, la paz. Escribe Conchita Mir Curcó: “Las prácticas jurídicas de posguerra fundamentan una venganza de amplio alcance cobijada bajo un pretendido manto de legalidad”. Así empezó la dictadura. 

Hay 16 Comentarios

Athos, me ha conmovido tu testimonio.
Vistos en el espejo o a través de otros, desde fuera o desde dentro, damos pena. Siento mucho tu dolor.
Felicitar el resto de los comentarios y dar fe de que entiendo que se documenta y se escribe para hacer pensar,para avanzar, aprender, progresar... nunca para provocar regresión o para torturar.

C-O-Ñ-A-Z-O. Ni se les lee.

Hace un par de días un amigo me dijo algo parecido a lo que ha afirmado Marco Aurelio.
Yo le respondí que el Dr. Negrín no hubiera permitido que eso hubiera sucedido.
Es una teoría facilona que ha sido y es utilizada para justificar el Golpe de Estado de Franco.
Comunistas había en Europa, Asia, Estados Unidos, en todo el mundo.
La no intervención de Inglaterra y Francia en apoyo de la República Española no se debió a que aquí se hubieran quemado iglesias y asesinado religiosos ( repasemos la história de Francia e Inglaterra ). Porque puestos a valorar salvajadas,aunque todas las muertes fueron lamentables, era muchísimo más grave que dos potencias europeas hubieran entrado a saco con sus aviones a bombardear ciudades y aniquilar civiles sin haberle declarado la guerra al país atacado, en este caso España.
¿ Hay cobardía más grande Marco Aurelio? ¿ No es una cobardía el venir del norte de Africa con cien mil mercenarios
a rebanar cuellos de civiles?
Por aquella época el servicio secreto británico era casi el mejor del mundo, habían espías por toda la península y los archipiélagos, sabían muy bien lo que estaba sucediendo; así pues la excusa para la no intervención en auxilio de la Reública Española es otra de mucho más calado, de vital importancia para esos dos países,pero no te lo voy a contar ahora Marco Aurelio.
Estoy de acuerdo con lo que has dicho Carmen.

Os lo cuento sin acritud alguna, para la Memo-
ria(lo de Histórica es una estúpida tautología) pues yo no lo puedo olvidar,ya que se trató de mi padre: Julio del 1.936 en Madrid, Capitán de la G.C. transferido a Asalto con el que luego fue Cpt.General
M-Grandes, que escogió a los mejores al formar para La República aquel Cuerpo de élite, comparable ya a cualquiér europeo.
Dos veces propuesto para la Medalla Militar
en Marruecos;Compañero de Academia de V.Rojo,perdió un grado al pasar a la G.Civil
Según disponía entonces su estricto Reglamen
to.Profesor del nuevo Cuerpo, pasó luego
con destino en Sol, lo que no era poco.
Al cabo de la calle de todo,era apolítico
por convicción, pues él estaba al servicio
del Estado, de la Patria, lo que entonces
tampoco era bien oido por muchos. Y una ma-
drugada aún de Julio una escuadra de Mili-
cianos se lo llevaron sin resistencia, pues
nosotros quedábamos atrás, a la carcel-che-
ka de Ventas, donde no le maltrataron, pero
se limitaban a nombrarlo por la noche para,
con otros, sacarlo al amanecer al "paredón"
del que era restituído a la celda en última
instancia, a veces con alguno más entre los
que no volverían jamás. Con la serenidad que le recuerdo, no lograron doblegar su calma, tan al contrario de la mayoría de desgraciados que allí eran arrastrados.
A los tres meses mi madre supo dónde estaba
y recurrió a su pariente S.Casado que, con
"el Chacal" su ordenanza y guardaespaldas, lo sacaron de allí personalmente. Quedó re-
cluído en casa con protección los primeros
2 meses sin participar de aquella locura, a
pesar de que Casado, que conocía su gran ca-
pacidad militar y organizativa, le ofreció
más tarde el mando de un Cuerpo a formar con
antiguos G.Civiles, de Asalto, Seguridad,
etc. un Cuerpo de élite que nunca llegó a existir. Mediados del 38, las pobres reser- vas agotadas nos moríamos de hambre y, para salvarnos, aceptó -pues era también Ingenie
ro, trabajar en la construcción de refugios
para la población civil, tan cruelmente bom-
bardeada y, nuevamente, eso pudo muy bien
costarle la vida, ya que los Nacionales lo
"depuraban" por cooperación con el enemigo.
¡¡¿Os habeis vuelto locooos?!!...¿¡Sabeis
quien es este hombreee!? Las voces se oían
en el retén de guardia de la Capitanía Gral.
donde el Capt. Gral Saliquet les tiraba a la
cara a los jurídicos el expediente que le condenaba a muerte. Murió 10 años después, ya coronel de 56 años,con el corazón destro-
zado. Sus últimas palabras fueron ..."No hi
ce daño a nadie...". Dejaba una esposa de 44 años y a mí con 15,y otros 2. Y dejaba también 50.000 Ptas. como ahorro de toda una vida y su mayor riqueza, un claro ejem-
plo que nunca olvidé y que supe transmitir a quienes me quieren.
Por favor, hermanos, recordad aquellas tar-
días pero sentidísimas palabras: Paz, Piedad
y Perdón. No removais los huesos de los muer
tos, que de ello sólo resulta dolor. Paz y
Gloria para todos ellos, que los muertos no
tienen color ni bandera.

La necesaria aunque tardía ley para la recuperación de la Memoria Histórica debe ser considerada sólo como un primer paso. Las personas y los valores que instauraron la Segunda República Española deben ser conocidos a fondo por todos. Ruego encarecidamente que no se confundan con aquellos otros surgidos en la parte republicana de España después de un golpe de estado y en medio de una guerra civil, circunstancias que anularon los derechos y garantías constitucionales del estado de derecho que la 2ª República defendía.
En realidad quien puso a España en peligro de convertirse en una república bolchevique fue Franco, ya que hubiera sido lo más probable en caso de haber sido otro el resultado de la guerra. No nos equivoquemos en este punto, si la República no hubiera sido atacada a traición estaríamos hablando de una España profundamente democrática y próspera en la línea del resto de países de Europa occidental.
En cuánto a los desmanes políticos de esa época de preguerra les remito al incendiario discurso de José Calvo Sotelo en el parlamento el 16/06/38 llamando al ejército a la sublevación, y es que la derecha nunca aceptó su derrota en las urnas de febrero del 36.

Creo que un país no se recupera tan fácilmente de una herida semejante. Aún se percibe en muchas personas un sentimiento irracional de “odio al rojo”, fruto en parte de las campañas de aculturación a que fueron sometidos los supervivientes. Esto aún pervive en los muchos que siguen viendo el régimen fascista como productor de “paz”.

No se ha explicado aún en voz alta el espíritu de venganza implacable que yacía bajo las leyes que se emitieron a partir de 1939, estos hechos solo son conocidos por los historiadores y las personas interesadas, no por el gran público. No se ha explicado tampoco cómo las leyes republicanas querían modernizar el país, realizar por fin la reforma agraria y quitarle a la Iglesia la exclusiva de la educación: éstos son motivos de guerra.

La cruda realidad es que lo mejor del país, los más lúcidos y valientes defensores de la dignidad humana y del progreso, fueron exterminados o se exiliaron, y que una enorme cantidad de personas tiene un enorme desconocimiento de estos hechos, para angustia de quienes pensamos que un pueblo que no conoce su historia está en peligro.

Dichoso y alegre.

Esta rama es
hermosa como el
sueño del sol
cuando el canto
regresa regalando
a la vida una
dulce memoria
y una candida
rima.

Francesco Sinibaldi

Yo también creo en que la doble España se alimenta, cuando se utiliza parte del mosaico ideológico y político, en perjuicio de un Pueblo que desea prosperidad. Derechos. Cultura. Desarrollo...
Por eso, no me parece adecuado el último comentario. Dado que quien está pagando la precariedad de empleo, estrucutras y desarrollo es el ciudadano de a pie. Las clases más acomodadas no lo sienten ni padecen.
A mi modo de ver, es más grave que no sientan ni padezcan tampoco lo que sus homólogos europeos (suecos, noruegos, franceses...) habían conseguido siglos atrás.
Esto es: invertir económicamente en su propio país y no atentar contra el Pueblo, con el fin de que éste soportase la diferencia (económica, de derechos, de protagonismo social, político y cultural...) en mejores condiciones.
Resulta que la nobleza española no quiso intervenir en cuestiones profesionales salvo con excepciones en asuntos políticos y militares. Pero es que la burguesía que nació - lógicamente con retraso - tampoco quiso al Pueblo.
Dejó el esqueleto del país en manos extranjeras, hipotecado. Y cada vez que éste aspiró a una mejoría, bien laboral o bien socio-cultural y política, se abortó.
Parece ser que otros paises aprendieron tras la II Guerra Mundial, en la que perdiéndose el sentimiento de clase, peligró el patriótico.
Pero el nuestro continúa a la zaga, impedido.
Actualmente, y por desgracia, se continúa aprovechando el mosaico de planteamientos ideológicos y políticos para -mediante el silenciamiento de ciertas minorías que reclaman cambios - mantener a costa del Pueblo, un bipartidismo que no se corresponde - salvo en apariencia - a los modelos en los que pretende reflejarse.

Y digo en apariencia, porque tras unas siglas, se esconde todavía una alta censura y represión que promueve que cuestiones como las que se están planteando en este blog o bien en el marco jurídico sean agredidas, despreciadas y renegadas.

De verdad que sois pesaos hasta saciar! en esta vida se puede ser muchas cosas pero ser pesao, plamazo toston es de lo peor. Venga dejaros de tanta guerra y sacaznos de la crisis! listos! si tanta razón teneis. (en mi pueblo se dice que la razón se la dan a los tontos).agur

Me quedo con la afirmación de Preston, sobre que Franco se dedicó a mantener abierta la brecha de la guerra durante toda su dictadura, recordando que hay dos España, la de los vencedores de la GCE y la de los derrotados militarmente, y que estos últimos no merecen ni justicia.
Nunca quiso ningún tipo de reconciliación para los españoles.
Curioso es que hoy, a más de 30 años de la muerte del dictador, las heridas siguen abiertas.Eso ocurre porque no hubo un proceso de reconciliación , ni mucho menos de Justicia, (basta ver como se obstaculiza cualquier intención de Memoria Histórica).Mientras esto no ocurra, seguirá habiendo dos España, una que se aferra al viejo discurso del miedo y el terror ante el cambio y la otra que espera recoger sus muertos de las cunetas para velarlos y elaborar un duelo definitivo.
Franco murió hace más de 30 años, pero para sus herederos, sigue tan vivo como en el 36.

Pero Camus también denunció la misma salvajada de parte de los comunistas, tras ver lo que hicieron en Francia. No nos equivoquemos, que el lado republicano, ya en manos de los comunistas, habría sido igual de salvaje al acabar la guerra que lo fue el lado nacional. Lo que le decía Sender a un amigo poco antes de salir de España: "No quiero una España ni fascista ni soviética. Si ganan los nacionales, a usted y a mí nos fusilarán. Si los republicanos, los comunistas harán lo mismo". Ni Franco ni Carrillo, quede claro.

El coraje y la razón de los nacionales tuvieron recompensa.
Es imposible no crispar cuando lo único que se hace es dar la matraca. ¿A quién no irrita y crispa la matraca? Sólo a los que la dan.

Insisto en lo que escribi hace ya varios meses sobre el proceso de Guerra Civil espanola:
es necesario mucho mucho tiempo para cerrar todas las heridas y mirar hacia el futuro libre de rencores como bien dice Marisa Gonzales. Por ej. Alemania y sus vecinos necesitaron dos a tres generaciones para poder mirarse a los ojos y eso aun con un poquito de rencor y desconfianza. La tragedia aqui habia durado "solo" 6 anhos. Cuanto tiempo se necesitara si la tragedia espanhola duró tantas decadas? Me pregunto si se está realmente consciente de la verdadera magnitud del danho que la Dictadura hizo a Espanha.

El silenciamiento, en el peor de los casos, es como ese esparadrapo que cubre la herida para que no se oxigene y vaya migrando por contagio, al resto sano.
Por eso, cuando se comenzó con la iniciativa de encontrar huesos ocultos, con el fin de poner fin a un calvario familiar y fraternal de casi medio siglo, me alegré.
No creo en cuestiones de incitación, irritabilidad, peligros, ni revnachas anunciadas.
Creo que, para algunos, todavía la autoridad recae en quienes proclamaron el nuevo régimen. Como si todo lo conseguido desde los años 60 no estuviese bien dirigido o guiado. Porque la instrucción debilitadora, continúa existiendo en todo el mundo.
En españa, también.
Me gusta la apreciación de Mary Nash, porque responde a la complejidad de nuestro País y es francamente exportable a algunos otros en los que se vive en menor grado de represión respecto a la población nativa.
Creo que del "drama español" fue una tragedia. Y que constituyó un atentado a la Salud Pública que no se dejó tratar en décadas posteriores.
Y que esa debilidad es aprovechada hoy también para la erradicación de pensamientos que por lo visto, resultan intolerables pero muy rentables si se exportan y se venden(Lo primero es la saca).
Politizar la situación no es un criterio que me parezca benigno, sino antiguo. Porque marcar a las personas con capacidad empática a nivel ideológico y de pensamiento contribuye a crear un antagonismo artificial y artificioso que empobrece nuestro patrimonio. Que enriquece a unos cuantos. Y continuísta de la tendencia del S. XIX, de dejar en manos apátridas la financiación de nuestra propia infraestructura.

Estudiar los conflictos, averiguar sus estrategias y las tácticas empleadas; nos ilustran sobre nuestra situación presente y futura.

P.D.:
Animo a Marisa a continuar a pie.

Disculpe Jose Andrés, pero voy a hacer una aclaración.
No fue indultado por ese tribunal infame, lo indultó el mismísimo Franco, pero después de tomarse el chocolate con churros, un poco tarde para mi abuelo y otros que corrieron su misma suerte.

Aprovecho está su página para comentar que me gustó el artículo de Santos Juliá y de paso decir que yo no miró atrás con ira.
Tampoco tengo que escapar de ninguna herencia partidista porque no milito en ningún partido político.
Los hijos y demás descendéncia de los criminales,estuvieran en el bando que fuera, no tienen culpa de los errores cometidos por sus predecesores, son tan inocentes como las víctimas de sus verdugos.
Yo no he crecido en un ambiente de odio político, mi abuela decía que a su marido no lo mató Franco, sino la guerra, pero yo se que fue él.
También me enseñó algo que me ha marcado bastante sobre mi manera de ver la vida: no juzgar a nadie por sus ideas políticas ni religiosas, sino por su actitud y comportamiento.
Yo no miro hacia atrás con ira buscando una venganza moruna que no sirve para nada.
Yo miro con esperanza al futuro
para que algún día las mafias establecidas en el franquismo se extingan, algo que sería un milagro, pero como católica que soy , espero que algún día suceda.
Yo miro hacia el futuro con Fe y entusiasmo para restituir el honor de mi abuelo materno, ensuciado en un repugnante Consejo de Guerra que lo condenó a pena de muerte y que después lo indultó post mortem.
El colmo de la degeneración humana aún perdura después de setenta años tansformado en la cobardía de ocultación de documentos y las trabas y mentiras para que yo pueda llegar a ellos.
La primera y última vez que fui al Archivo Tribunal Togado Militar me llevé un buen susto,me quitaron la palometa de la rueda delantera de la bicicleta y si no me llegó a dar cuenta, me hubiera abierto la cabeza.
Su cobardía es incombustible, pero mi esperanza también lo es.
Espero no decepcionar a mi abuelo y que su coraje sí tenga recompensa, honrando su memoria como se merece, aunque no todos sus nietos piensan así. Esta vida nos depara paradojas lamentables.
Creo que es hora que salgan a la luz libros como los que ha comentado,y que traigan un poco de claridad a esa España profundamente negra.

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El rincón del distraído es un blog cultural que quiere contar lo que pasa un poco más allá o un poco antes de lo que es estrictamente noticiable. Quiere acercarse a lo que ocurre en la cultura con el espíritu y la pasión del viajero que descubre nuevos mundos y que, sorprendido e inquieto, intenta dar cuenta de ellos.

Sobre el autor

José Andrés Rojo

(La Paz, Bolivia, 1958) entró en El PAÍS en 1992 en Babelia. Entre 1997 y 2001 fue coordinador de sus páginas de libros y entre 2001 y 2006 ha sido jefe de la sección de Cultura del diario. Licenciado en Sociología, su último libro publicado es Vicente Rojo. Retrato de un general republicano (Tusquets, 2006), XVIII Premio Comillas. Correo: @elpais.es.

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