Un excelente pastiche holmesiano

Por: | 03 de mayo de 2016

Londres1891
Detalle de la portada para México


“Escribir un pastiche de un detective famoso, acertado en el tono y con un misterio inquietante es extremadamente difícil”, asegura el maestro de las genealogías,
librero y excelente editor Otto Penzler en el índice de la inmensa y excelente guía The big book of Sherlock Holmes Stories (Black Lizard). Y cualquiera que haya leído o disfrutado, y sufrido, en televisión y en el cine algunas de las adaptaciones, pastiches, parodias o continuaciones por otras vías de la vida y milagros de nuestro amado Holmes sabe de qué hablo.

Pero he aquí que hay un escritor español, Juan Ramón Biedma, que firma con acierto, pulso y maestría un excelente pastiche holmesiano titulado Tus magníficos ojos vengativos cuando todo ha pasado  (Lengua de trapo, en México la editará Ediciones B bajo el título Londres, 1891), una historia oscura, con ritmo, más moriartiana que holmesiana y con una inmersión escalofriante en lo peor del Londres victoriano.

Londres, abril de 1891. Una ola de secuestros de niñas, algunas relacionadas con las altas esferas políticas, pone en jaque a las autoridades. Detrás, una vasta trama delictiva que va mucho más allá de lo imaginable. Esos secuestros y la sobrecogedora historia del Jardín Zoológico de Aclimatación de Hagenbeck sirven a Biedma para abrirnos un escabroso catálogo de personajes que van desde las altas esferas británicas a Cox, un desgraciado revientatumbas que se encuentra con una oportunidad única para salir adelante. El Zoológico en cuestión era una aberración en la que se exponían como animales indígenas traídos desde distintas partes del mundo. Como me contaba el autor el fin de semana pasado en Cuenca, esta historia fue la que desencadenó todo lo demás y fue más tarde cuando se dio cuenta de que el pastiche holmesiano era la mejor forma de resolverlo.

Y sí, claro, están Sherlock Holmes y James Moriarty.  El héroe y su némesis, la mente criminal perfecta, del que Holmes llega a decir: “Mi horror por sus crímenes se perdió en medio de mi admiración por su habilidad”. Moriarty, la epifanía inversa de Holmes alcanza en este relato unas dimensiones desconocidas. No hay que olvidar que casi todo lo que sabemos de él en los relatos del canon holmesiano de Arthur Conan Doyle nos llega a través de la voz, y el filtro, de nuestro detective consultor. Biedma acierta al construir un personaje inmenso, que se come la narración, que necesita hacer uso de las técnicas de su rival para encontrar a su asociado, al que vemos obsesionado con los proyectos utópicos, malvado y poderoso, humano y entregado a su causa.

En este contexto Holmes queda algo en segundo plano, pero no importa. Sus apariciones no decepcionarán al fan, su tentación por el lado oscuro, por los métodos no especialmente heterodoxos, nos traen a un Sherlock de reminiscencias clásicas. Hay un par de homenajes a la capacidad deductiva del detective, al más puro estilo Estudio en Escarlata, maravillosas. Watson aparece poco, pero el autor lo compensa intercalando partes de El problema final y, al ser una obra tan coral, su insignificancia no importa.

Se podría decir que esa Inglaterra victoriana y especialmente ese Londres descrito con pulso y con especial énfasis en los lugares más oscuros son otros personajes de la novela, sitios que el lector recorre de la mano de sus protagonistas entre asqueado y fascinado.

Un final abierto a la desesperación, en el que casi nadie gana y muchos sufren una derrota irreversible es el punto final perfecto para una novela que hace lo más difícil: homenajear a un mito y estar a la altura, divertir con literatura de calidad, dar a los aficionados a Holmes un motivo de alegría.

Hay 1 Comentarios

Anota queda.

Ésta cae este verano :-)

Gracias y feliz lunes.

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Elemental

El blog de novela negra de El País

Puede que el protagonista no sea lo que parece y que el asesino no resulte ser el que temíamos, pero este espacio sí lo es. Un blog de novela negra para comentar y compartir críticas e informaciones sobre clásicos y novedades del género. Realizado por periodistas de EL PAÍS de distinto origen pero con una pasión común.

Coordinado por Juan Carlos Galindo

Eskup

Blogs recomendados

Papeles perdidos

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal