ACTO I- Firmó su carta de dimisión. Le faltaron escrúpulos y le sobró solidaridad. Antes de tener que decidir el destino de varios compañeros, prefirió esperarlos en la cola de paro.
Una cola interminable con casi 6 millones y medio de parados que visten a España con la vergüenza del desempleo. El trabajo en peligro de extinción, reza el título de este gran espectáculo. La tragedia lleva años en cartel y el reparto de intérpretes no deja de crecer. Mi personaje, una hormiguita más de esta cola infinita, viuda de patrón y huérfana de empleo. En el país de esta gran obra, los eres, desvela el apuntador, son los reyes del Mambo.
En el escenario, los signos de interrogación luchan contra su agonía. La escenografía gris, papel de estraza, los contrapesos fuera de control. La bondad nunca ha hecho destacar a nadie, por eso cuando sale a escena resulta imposible verla. La realidad se agrieta, la iluminación desciende. ¿Donde está la puta salida de emergencia?, gime el eco de la incertidumbre desde la cola del INEM. Al fondo, allá al fondo, dirección este, pasando unas diez rotondas, un aeropuerto sin flota y un cementerio de reformas, se escucha desde el foso de la orquesta.
ACTO II- El teatro no llena el estómago ni cotiza en bolsa. Pero ayuda a digerir la impotencia, ensanchar el alma y derribar los muros del pensamiento único. De derribos, me comenta un atractivo tramoyista durante el descanso de la función, está desolado el Cabanyal, un antiguo barrio de pescadores amenazado de demolición. Desde hace años, explica mientras nos fumamos la desidia con un alijo de contrabando decomisado, las excavadoras se han dispuesto a borrarnos del mapa por mandato Barberá.
Sin dejar de escucharle, acaricio la cabeza de la yegua que lleva tatuada en su hombro desnudo. Su piel, curtida de historias, me pone y me da buen rollo. Las artes escénicas de vanguardia, anuncia el jinete tramoyista, llegan este junio al barrio para combatir los derribos con cápsulas de teatro, danza, poesía, música y cabaret. La yegua emite un largo relinche reclamando mi atención. Hurgo en mi bolso de deseos y la sorprendo con unas crujientes algarrobas.
Esta particular batalla artística, cuyas representaciones se desarrollarán en la intimidad de los hogares amenazados de desalojo, dice ilusionado el tramoyista, la abandera el Festival Cabanyal Íntim. Un proyecto social y cultural independiente co-financiado a través del crowdfunding o micromecenazgo, que pone en contacto a creadores y pequeños mecenas a través de Internet. Esta fórmula, me ilustra mi tramoyista, ha abierto una ventana de oxígeno a los proyectos culturales que estaban destinados a morir o no ver la luz por la escasez de ayudas públicas. Los amantes de la creación que quieran respaldar y participar en esta iniciativa, me publicita sin ningún reparo, tan sólo deben visitar esta web y hacer sus pequeñas aportaciones.
ACTO III- La función debe continuar y la hormiguita que soy regresa a escena para seguir con la procesión del desempleo. Como no hay guión ni dramaturgia, ni maestro de ceremonia, improviso como mis compañeros y tiro p´alante como los de Alicante. El telón nunca se cierra en el gran teatro del mundo. Si los lectores se animan a ir al Cabanyal Íntim este junio, me susurra el tramoyista mientras masajea mis pies en el camerino, su yegua, de nombre Medea, os acompañará por este barrio marinero en resistencia. Si acudís a la cita, no olvidéis traer un puñado de algarrobas frescas. De los pies, las manos del mi posible Pata Negra trepan por mis muslos hasta alcanzar mis caderas. ¡A galopar, a galopar, hasta enterrarlos en el mar!
Marta Borcha es filóloga,
Mònica Torres es
Hay 10 Comentarios
si consiguéramos que los extremos se juntaran por un solo instante, daria el caos de la nueva revolucion, pero dificil tema a plantear o imaginar. Una vez imagine una cuerda dónde el equilibrio estuviera en el centro: fuera de los extremismos que mantienen la cuerda tensa .Un monton de peña transitando de un extremo a otro , como luces buscando su sitio de un lado a otro.Si fueramos capaces de entrar en nosotros mísmos y al mismo tiempo ver al otro, igual podriamos situarnos en el centro de la cuerda y por inercia se llegarian a chocar los dos extremos ....se juntarian..El caos, despues ,la elipse, redondeandose en un circulo perfecto dónde se pueda poco a poco descongetionado el agobio momentaneo de la nueva situación ,hasta ir acomodandonse,transitando en armonia dentro del circulo, fuera de los extremos planitos de esta dimensón.La verdad es que me no llegue a imaginarlo hasta despues de salir de una experiencia dónde en soledad ,senti que me estaban dando una clase magistral de geometria ,sentada mirando el atardecer en le mar....imaginando un nuevo amanecer.
Publicado por: antonia | 28/05/2012 3:10:07
Como dice el proverbio hindú: "Si acaba bien es que se ha llegado al final. Si no acaba bien es que el final aún no ha llegado".
El "Festival del Cabanyal Íntim" es una clara prueba de que, entre todos "los de abajo", podemos construir sueños que nos liberen de la opresión de "los de arriba". Con el uso de la inteligencia colectiva creativa: ¡Salvemos el Cabanyal!
Publicado por: Josep Rosselló | 13/05/2012 21:03:13
¡Que el Ayuntamiento y la Diputaciónen colaboren en los actos del Cabanyal! No es cuestión de millones, pero que tengan el detalle de colaborar.
Publicado por: PEPA | 11/05/2012 18:57:34
¡A GALOPAR! ¡ A GALOPAR, HASTA ENTERRARLOS EN EL MAR!
Publicado por: SOL | 10/05/2012 16:43:56
El dinero para la cultura, dejemos las pirámides para los egipcios.
Publicado por: STAR | 10/05/2012 9:59:50
...La bondad nunca ha hecho destacar a nadie, por eso cuando sale a escena resulta imposible verla.......(como un templo. Si no ir a ver Las nieves del Kilimanjaro)
Publicado por: Fran | 10/05/2012 8:41:19
Os apoyo en vuestra iniciativa de colaborar en el resurgimiento del Cabanyal. Tenemos que levantar la voz y defender nuestras tradiciones y cultura.
Publicado por: MÍA | 07/05/2012 19:51:48
Que gran iniciativa el Festival "Cabanyal Íntim", yo conocí su primera edición, y ya me siento parte. Recuerdo que se acabaron las entradas, y las casas se abrían más para acojernos a todos.
Claudia, me gustas.... arre medea!!!!!
Publicado por: fluzo | 07/05/2012 16:27:35
Iremos al Cabanyal para ayudar a que no desaparezca, para alentar desde nuestra humildad la entrega y el trabajo desintefresado a favor de la cultura que estáis realizando.Gracias por el ejemplo solidario ¡A ver si aprenden los que sólo piensan en obras faraónicas para Valencia!
Publicado por: YO | 06/05/2012 19:04:19
Gracias por compartir con todos la iniciativa del Cabanyal Íntim y contarnosla de una manera tan literaria y visual. Enhorabuena por el blog, Claudia!
Publicado por: Arturo | 06/05/2012 18:53:43