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UniVerso

Por: | 24 de septiembre de 2012

VALENCIA, CIUDAD,UNIVERSO, JAULA, FOTO, MONICA TORRES,

Subí a la azotea de esta ciudad escondida para liberar mis deseos encerrados, cautivos en una jaula como prisioneros del miedo. Todos los días les ponía agua, les daba de comer y los resguardaba del sol para que no se deshidrataran. Por la noche, si refrescaba, los calentaba con la lumbre de una vela. Y a veces, les daba caramelos.

Pero había llegado el momento de liberarlos, de dejarlos ir, de pedir al Universo. De iniciar este ritual escénico emocional -como el que en breve iniciará Russafa Escènica- que al mismo tiempo, por qué no, era una especie de intervención urbana y pagana con la que podía despedirme de septiembre hasta el próximo año.

Con la liberación de mis deseos, antiguos rehenes de las sombras de mi existencia, le pedía al Universo todo aquello que éstos comprendían en su esencia y parecer. 

El paisaje de la ciudad ofrecía su cara más amable, la bondad de los edificos antiguos, los tejados buenos con sus tejas ordenadas de lluvia y sol; sus campanarios apuntando a un cielo que pese a sus nubes acarbonadas transmitía serenidad y paz. Una atmósfera tejida de espiritualidad, algo que una atea convencida como yo, conoce muy bien.

La fe es ciega por naturaleza, por lo que todas las creencias, incluso las más surrealistas, literarias y fantasiosas, son bien digeridas, aceptadas, cuidadas, mimadas y acunadas en la estela mágica de las religiones. ¿Qué hay entonces de malo o raro en pedir al Universo?

En esta reflexión y mirando los campanarios me di cuenta de que éstos son muy parecidos a los minaretes. Ambos son como dos faros, uno de Oriente y otro de Occidente, que guían a los navegantes de las distintas religiones. El Universo también tiene sus faros, son tantos como los habitantes del Planeta.

Abrí la puertecilla de mis deseos enjaulados, y como un concierto de emociones reprimidas, salieron bailando, haciendo acrobacias aéras, ya libres de ataduras y miedos, para volar, para seguir volando, por el UniVerso, el mismo que dice, que grita, que dibuja en el aire: ¡Ahora es el momento! Y mucho más cuando los deseos aún están exentos de IVA y fuera del control y los recortes del gobierno.

 

 

Hay 9 Comentarios

Que fotos tan preciosas y que creatividad emocional. Felicidades a las dos.

Te sigo porque escribes con la sangre, mostrando hasta las entrañas, con entrega, con desgarro y con ternura, como muy pocos lo hacen hoy.

Magnífica puesta en escena!! Mi deseo es volver a disfrutar de la magia de vuestras aventuras!

Espectacular Claudia!

Preciosa imagen.

Preciosa imagen.

A veces, hay caramelos !

Imaginación desbordada, creatividad muy personal. Eres inconfudible, Claudia.

UN PLACER LEER VUESTRO ARTICULO Y DISFRUTAR DE LA IMAGEN, QUE ESPERO SEGUIR APRECECIANDO MUCHO TIEMPO

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En la ciudad escondida

Sobre el blog

A orillas del Mediterráneo y encabronada con la crisis, Claudia Pignataro levanta la alfombra de su ciudad, Valencia, para escarbar en la realidad y el deseo. Un meeting point con la cultura y la creación underground patrocinado por el arte de la insolvencia.

Sobre las autoras

Marta BorchaMarta Borcha es filóloga, periodista y experta en la gestión de la comunicación cultural. Autora del libro de relatos Las orillas del tiempo, su labor periodística se ha desarrollado en la prensa nacional durante más de 10 años. Colabora en revistas culturales y en festivales de cine y teatro.

Mònica TorresMònica Torres es fotógrafa. Desde hace 17 años trabaja con El País y colabora además con diferentes publicaciones de ámbito local y nacional. Apenas conoció a Claudia Pignataro quedó fascinada con su visión del every day life en la urbe."Ahora la ciudad también soy yo".

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