Lo fácil y tópico es decir ahora lo contrario. Pero la realidad es que la política es dura. Algunas veces muy dura. En ciertas ocasiones salvaje, desagradable y casi inhumana. Lo está siendo estos días con José Luis Rodríguez Zapatero, que parece un apestado.Tras una primera legislatura valiente, corajuda y arriesgada, gobernó una segunda que ha devenido un desastre. En parte por su culpa, pero solo en parte. También tuvo un Gobierno, varios, y varias ejecutivas federales del PSOE. Y muchos colaboradores y, supuestamente, un equipo en La Moncloa. En fin. No estaba solo. Es conveniente recordar esto de partida para subrayar a continuación que Carme Chacón tiene todo el derecho del mundo y seguramente la ambición y probablemente varias razones de peso para presentarse como la candidata del cambio. Y para apostar, sin riesgo a equivocarse, que la batalla por el liderazgo del PSOE que se iniciará esta misma tarde en un hotel de Madrid va a ser más cruenta e igualada de lo que muchos dirigentes próximos a Alfredo Pérez Rubalcaba y el aparato del partido actual creen y le transmiten.
Chacón tenía todo preparado para presentarse la pasada primavera a las primarias por la candidatura del PSOE a la presidencia del Gobierno, las únicas posibles ahora en ese partido hasta que no se cambien los estatutos para la elección del secretario general. No lo hizo. Hubo varias jugadas sucias entonces, nunca del todo aclaradas por la propia afectada. Se calló los nombres, pero dejó en el ambiente la denuncia de que alguien o algo la habían boicoteado. Nadie pareció apoyarla entonces públicamente, ni siquiera Zapatero, pero sí caló, en determinados estratos del partido, cierta desazón poco democrática. Rubalcaba se impuso por la vía de los hechos y el pésimo resultado electoral entonces, en las elecciones locales, y peor aún ahora, en las generales, ha sumido al PSOE, un partido básico para el funcionamiento político en España, en un estado de abatimiento, tristeza, derrotismo y casi depresión. Algunas de esas imágenes se vieron ayer por el Congreso.
No es fácil de manejar un panorama tan negativo. Una dinámica tan perversa. El candidato Rubalcaba, en funciones ahora de portavoz provisional, elaboró un discurso apañado para la investidura de Rajoy que muy poco políticos profesionales podrían superar en su situación. Pero varios dirigentes del PSOE lo que transmiten en privado es que así no van a ningún lado."Que no hay alegría, ni ganas, ni ilusión". También que es imprescindible "oxigenarse". Y no ven en esa sintonía a Rubalcaba ni a muchos de su equipo.
El primer día del debate, uno de los ministros socialistas aún en funciones, que sigue en las listas del Congreso tras la debacle del 20-N, me comentaba en privado que Rubalcaba se le había parecido durante varias fases de su discurso como el José Borrell de infausto recuerdo en su fatídico debate de la nación del "devengo" en mayo de 1998 frente a José María Aznar. Lagarto, lagarto. Otro de esos ministros aún en funciones vio a Rubalcaba demasiado acelerado, nervioso, sin posibilidad de seguirle el ritmo siquiera para aplaudirle de vez en cuando. Rubalcaba duda. No tiene claro si debe, si tiene y si puede presentarse de nuevo con alguna posibilidad. Se le nota en sus comparecencias, siempre un punto sobradas, ante la prensa.
Y mientras Rubalcaba cavila Chacón no para, se mueve, transmite fuerza. Por ahora pocas ideas. Esta vez parece más decidida que entonces. Ha rescatado a su equipo y a viejas glorias socialistas. Algunas tan llamativas como Cristina Narbona, responsable del programa electoral de su rival, o como el propio Borrell, que ayer se apareció de nuevo en el debate sobre el futuro del PSOE dentro de la lista de los 25 dirigentes socialistas, exministros y altos cargos territoriales que firman el llamado Manifiesto Mucho PSOE por hacer. Dicen que ya son cien y que se sumarán más en los próximos días. Anoche se le unió por Twitter, la vía por la que se difundió el comunicado, la exministra Beatriz Corredor. Habrá más. Es posible. Muy posible. Hoy se verán muchos de ellos en un hotel de Madrid. La cita es a las cinco de la tarde. En las próximas semanas se repartirán por España y llevarán la buena nueva por más federaciones. Así hasta el domingo 8 de enero, día en el que se celebrará el Comité Federal, que fijará las condiciones orgánicas de esta inminente disputa.
Ya no hay ninguna duda. Habrá varias listas. Y una la encabezará Chacón, que ha tenido la virtud en este caso de golpear primero, de lanzar el primer 'crochet', de presentarse como el cambio de "formas y de fondo", y de liderar una opción más joven pero intergeneracional que pide otra manera de gobernar y hasta de dirigir el PSOE. Ellos dicen que más democrática. Posiblemente más en consonancia con los 4,5 millones de exvotantes socialistas que han huido de esas siglas, muchos de ellos jóvenes, profesionales liberales y de los entornos urbanos que se han cambiado de bando. Prometen que serán menos condescendientes con el único pensamiento económico imperante. Prometen humo pero prometen algo. Es una alternativa enfrentada a la de Rubalcaba, aunque muchas de sus caras han estado con él y con Zapatero en el Consejo de Ministros, en las listas electorales, en las ejecutivas socialistas y hasta en su propia candidatura.
Hay 28 Comentarios
No está mal, aunque es inexplicable que el peor My Morning Jacket esté tan por encima del mejor Wilco en lustros
Publicado por: buy research paper | 21/12/2011 11:48:32
El comité federal es el 8 de enero no el 8 de mayo.
Publicado por: Enrique | 21/12/2011 11:46:13
El comité federal es el 8 de enero no el 8 de mayo.
Publicado por: Enrique | 21/12/2011 11:46:13