Ver entregas anteriores de la serie: 1. El último tango en París 2. Belle de Jour
Autor invitado: Josep Giralt (*)
“La ayuda más segura contra la enfermedad masculina del desprecio de sí mismo es ser amado por una mujer inteligente” (Friedrich Nietzsche)
Hasta la fecha no ha existido una pareja más carismática, sexual y cinematográfica que la que conformaron Paul Newman y Elisabeth Taylor en la obra de Tennesse Williams La gata sobre el tejado de zinc caliente, ganadora del premio Pullitzer en 1955. Se ha escrito mucho sobre la película y sobre los chismorreos que la rodearon pero, como siempre, resulta mucho más interesante lo que no se ve a simple vista.
La acción dramática tiene lugar en una mansión al sur de los EE UU, una atmósfera que el autor conocía muy bien y que utilizó para reflejar, a través de una familia adinerada, las miserias humanas, ambiciones y radicalismos de una América profunda que supo engañar muy bien al mundo entero. En definitiva, mucho material político y sexual que le sirvió como argumento para conseguir uno de los retratos más certeros y desinhibidos sobre las carencias sexuales de una mujer despechada.