Autor invitado: JoanG. (periodista deportivo, Barcelona).
Por razones que no vienen al caso me pasé el otro día una mañana entera en un hospital. En la sala de citaciones para ser exactos. Es decir, veía a gente ir y venir, entrar y salir. Un chorreo. Y tal observación me dejo dentro un poso de desasosiego y dolor, que nada tiene que ver con el estado de crisis generalizada, enfermedad o no en que me encuentro o nos encontramos socioeconómicamente hablando todos. No va por ahí. La cosa es que no pude menos que despeñarme por el abismo de una conclusión: somos feos los españoles, señoras y señores. Esto es así. Y estoy hundido por ello.
Hombre de Vitruvio, de Leonardo da Vinci, siglo XV. Venecia: Galería de la Academia, vía Wikipedia Commons. Hombre cuadrado y perfecto.
Mirando alrededor se ve que andamos la mayoría físicamente desequilibrados, subiditos de peso (sin llegar al nivel estadounidense, no se me ofendan), descuidados; la estética y el estilismo no es nuestro fuerte; la dejadez hace estragos... Nuestro sex appeal como grupo nacional deja bastante que desear. Y más desde que andan saliendo del armario corrupto todos esos políticos y empresarios enfangados hasta las cejas, dejando a la erótica del poder hecha unos zorros. ¿Verdad que a ustedes la sospecha también les hace mirar distinto a guaperas reales, pongamos por caso último? Pero me desvío. Hablamos de belleza y fealdad. De estética, simplemente, aunque yo estoy convencido de que lo interior, acaba horadando el rostro y la apariencia entera tal como hace el agua en el cauce de un río. Presumimos mucho los españoles de resultones, pero basta darse un paseo mirando al personal... Hagánlo, les sugiero. Y ya me dirán. Necesito contrastar. Que me lo nieguen.
Pasada una edad, hombres y mujeres no parecen cuidar aquí mucho (ellos menos que ellas, la alopecia es un quien te ha visto y quien te ve insuperable) los detalles de la apariencia. Y esto, a pesar de los datos sobre operaciones de estética donde somos mercado number one (habría que preguntarse qué estética es esa que practican, claro; igual es que el modelo no acaba de cuajar). Algo insólito que no ocurre ni en una tribu perdida de Oceanía, pongamos por caso.
Y me van a perdonar los de Oceanía. Para todo aquel/la viajado, una de las cosas más sorprendentes, además de la sonrisa eterna que suelen tener en boca gente que debería estar cargándose a los políticos y empresas responsables de su miseria, es esa: cómo toda sociedad, incluso las más perdidas o tiradas, se embellecen a pesar de no tener ni el mínimo necesario para sobrevivir.
Mucho se ha escrito sobre feos y guapos. Umberto Eco, por ejemplo. ¿Recuerdan sus interesantes historias sobre la fealdad y la belleza, en 2004 y 2007? Aquí las repasan otros y él mismo analiza lo que son. Hay quien ha sabido sacarle provecho a la cuestión, haciéndolo unidad didáctica, en la revista Espéculo. Abundan los vídeos sobre cánones y asuntos colaterales, y sobre el sex appeal ni les digo: sí, aquí tienen algunos consejos para mejorarlo y ser más sexy (o parecerlo).
"Somos feos de cojones" gritaba Arturo Perez Reverte en observación callejera como la de este servidor, pero más centrado él en el vestuario, en prendas de ropa multiuso últimas que arrasan, como el bañador y la chancla paratodo, que nos confieren un aspecto deprimente y producen inquietud... Como en esas películas de David Lynch en que uno riega plácidamente una tarde cualquiera el jardín, todo es felicidad y luz y buen vivir y sonrisas y cotidianidad... y justo en ese instante el horror anda ya listo para actuar...
La era de la fealdad titulaba hace nada Antonio Muñoz Molina al hilo de un libro sobre arquitectura que hablaba de despropósitos arquitectónicos recientes en España. Un filón. Igual que hay estilo soviético o nazi o imperio, habrá ya otro "estilo burbuja" para la posteridad, estoy seguro. "... otro de los muchos logros de esta época ha sido el fomento de orgullos colectivos tan propensos al agravio que la menor crítica conduce al linchamiento, al anatema y la excomunión". Citaba edificios superficiales y esas estatuas frecuentes instaladas en glorietas mil, que definen nuestro tiempo muerto último. Pero igual reflexión vale (me vale) para la fachada o facha del español/a medio.
Durante el pasado Mundial de Fútbol de Sudáfrica se elaboraron mil y una listas para intentar averigúar quienes eran los hombres más guapos del mundo, tanto entre los jugadores como entre el público (entre las chicas, creo que ganaron las argentinas). Pero ese tipo de votaciones apesta a efecto Eurovisión: votemos por nuestros vecinos, amigos o personas intragénero... Y no hay modo. Así quedan luego las clasificaciones: por supuesto, españoles primero. Que además quedamos campeones (¡qué momentos aquellos y qué estética impagable la del "enloquecido y sudado por celebración"!). El poder, otra vez, transforma en guapura lo que toca, ya sabemos.
"El pintor de lo feo" se define a José Gutíerrez Solana, tan pegado a la tierra. Nada nuevo. Ya teníamos a Goya para recrearnos en tonos negros. El feísmo español está en el paisaje, en lo físico. Podría dejarles aquí ejemplos de look patrio para su solaz, de distintas categorías: desde el mundo de la política, al del espectáculo (donde destacan Belén Esteban y la parroquia de tertulianos a lo granhermano) pasando hasta por el terreno de juego deportivo mismo, si me apuran, que dejando a un lado a las estrellas, lo que es el cuadro técnico y sus alrededores dejan muchas veces mucho que desear, se lo aseguro... Podría dar nombres. Pero no. Y como no quiero que se me ofendan, que yo soy persona pública, lo dejo en sus manos. Elaboren ustedes su propia clasificación.
Sobre los políticos, vean lo que dio de sí el tema en el programa Nocturninos, de México (que siempre da mucho). Me apuesto a que en la hemeroteca de Wyoming también está tal investigación en territorio nacional aunque no la encuentre yo para compartirla aquí.
Claro, me dirán ustedes, la encuesta es en un hospital. ¿Y qué se puede esperar de tal entorno? Cierto, pero tomé medidas, no crean. Consciente de la limitación de la muestra seguí luego con mi experimento de campo en los pasillos de un Mercadona cualquiera, que es algo así como el Zara de la alimentación... Y ahí donde la salud y el buen ver ya debían brillar algo más... resultó que tampoco. Y repetí en un El Corte Inglés del extrarradio (eliminé adrede el centro: las medidas de los barrios opulentos nada dicen de la mayoría del pueblo si no de una minoría de los adinerados, cuando hablemos de comparativas por países, los incluyo). Y, como les decía, allí tampoco se desmintió mi sospecha. Fui llevando la cuenta: este, vale; esta, pasable; aquel, muy regular, aquella ni los mínimos... En resumen: conté tres de cada diez las/los que iban bien maqueadas/os, los/as resultones/as o los que destacaban por encima de la media.... Como hice una vez en Turquía para averiguar si el turco medio tiende masivamente al uso del bigote. Nos plantamos en el Gran Bazar y contamos. Y fue que sí, lo cual confirmaron luego las estadísticas...
La belleza, es verdad, apuntarán ustedes, cambia con los tiempos. Es difícil acertar, criticar o establecer vara de medir en ese caso. Soy consciente. Vean si no.
Quedé hundido, ya les digo. Pero cuando estaba al borde de la conclusión final, la redifusión televisiva, cual máquina de tiempo, acudió en mi ayuda. Andreú Buenafuente me salvó. En su programa, Ana Morgade, con datos obtenidos se ve, de buena fuente, explicó la razón de ser, lo que en verdad la naturaleza ha puesto detrás de nuestra escasa belleza. Ya ya me quedé más tranquilo.
De cierre, aquí les dejo el postre: un fundido de hermosas de Hollywood. Para disfrutar. O no. Porque tanto sabor a mí como que me empalaga. ¿Será que la guapura a gran escala cansa y muta en otra cosa? Vean las miradas resultantes de esta fusión de bellas. Da pavor. El interior, sin duda, se ha colado en el montaje como el agua de ese río que pasa y nos hace distintos mientras estamos aquí, mirando.


Hay 71 Comentarios
suelo ir al R.U. Con frecuencia. Busco y busco y he llegado a una conclusión compartida con otras personas: los británicos, especialmente los hombres son especialmente feos. Son feos con ganas. No entro en otras consideraciones con respecto al español, salvo que somos más guapos que ellos y vestimos mejor también.
Publicado por: otros más feos | 14/05/2012 20:14:15
He viajado mucho por todo España, y sin duda los más guapos son los canarios, sobre todo los hombres, no se si sera el sol o las playas pero es una pasada la de tios buenos que hay.
Publicado por: Paqui | 14/05/2012 20:08:21
Pero a quien pretenden engañar con eso de las argentinas. Que aqui tambien se ve el canal Playboy y sale cada argentina recauchutada que da un no se que......y eso sin contar el idioma que hablan.......
Publicado por: La chata de Pumarin | 14/05/2012 20:05:16
Soy andaluza y según algunos , creo que guapa , he pasado los 35 ,dos embarazos y estoy mejor que 30 ,querida María Sánchez . Para mí para belleza esta en una actitud y si tiene con bonita sonrisa y unos preciosos ojos negros mejor.Hablando de zonas, no lo puedo evitar me atraen los del norte.
Publicado por: ojos de negros | 14/05/2012 19:59:36
Es verdad que en Argentina las chicas son muy lindas. Y a decir verdad, los chicos también.
Publicado por: Lechehervida | 14/05/2012 19:58:23
normal, estuve en el mundial y raro era el dia que no veias el tanga a una argentina, o todas marcando lo que fuese necesario , igualitas que las brasileñas, ahora para guapas, las rusas, pero no muestran tanto
Publicado por: sf | 14/05/2012 19:57:20
Poco tiempo ha, estuve en Argentina. Mi Dios, que gente linda que hay allí.
Publicado por: Paco Gerte | 14/05/2012 19:55:09
Me gusto lo de las mujeres argentinas ya que es muy cierto que somos las mas wapas del mundo...muy bueno el articulo!
Publicado por: ntc | 14/05/2012 19:46:00
Si sólo fueran feos, .......... Es que además son muy brutos.
Publicado por: mejorsiesgorda | 14/05/2012 19:45:13
Más bien estamos obsesionados por cumplir con el ideal de belleza, lo que nos genera frustración y depresión. ¡Dejémonos de bobadas, por favor!!!
Publicado por: Araceli | 14/05/2012 19:42:39
La belleza está en el ojo del observador.
Publicado por: Ataulfo | 14/05/2012 19:27:13
Pues mi chico es español (mallorquín para más señas) y está como un bombón de rico. Me importa un pito lo que digan las encuestas, el producto nacional tiene mucha calidad.
Publicado por: Lady Ovejita | 14/05/2012 19:10:35
Yo acabo de pasar dos semanas en Espan~a visitando a mi familia (vivo en el extranjero) y de verdad que me ha dado la sensación de ver como un bajón en la forma de vestirse y de cuidarse, en el aspecto. Supongo que por la crisis o porque ahora da todo igual y la gente se va a la calle en chanclas, mientras que antes se intentaba ir tan pulcro como le era a uno posible. Ahora la dejadez ya no avergüenza.
Publicado por: GSP | 14/05/2012 16:44:46
Los españoles no son feos , simplemente no tienen gracia y, parece que siempre están de nal humor , y eso les quitan el atractivo que tienen. Digamos que son como comer lentejas sin sal.
Publicado por: Maria Luiza | 14/05/2012 14:23:55
La belleza es muy subjetiva, aun considerando que hay un "canon" (subjetivo siempre) de belleza.
Lo que sí diré, yo como hombre, es que a veces vemos o se acercan mujeres que... ojito como están, pero luego resultan ser unas estúpidas como persona (espero poder decir esa palabra jajaja), y se les va toda la belleza [literalmente]; mientras que luego una que a priori puede no ser muy guapa, si es buena persona, se le podrá ver como muy guapa, que al final es lo que importa.
Dicho esto, que es una reflexión mía, las más guapas (como canon o como visión prestablecida) son las sudamericanas. Pero eso es a nivel general, y eso ya lo sabemos, no hacen falta estudios. No obstante al final lo principal es el razonamiento que he hecho al principio.
Saludos!
Publicado por: Napoleon | 14/05/2012 14:22:32
Me encanta el comentario de Anna Cé,artículos sobre lo feos que somos no son de novedad la verdad, pero veo juventud de 'mezcla' realmente atractiva y mujeres con sus hijos ya creciditos que me hacen girar la cabeza,quizás yo solo me fijo en el elemento femenino, puedo decir de un hombre si es feo ,pero no pierdo el tiempo en esto precisamente.
Publicado por: RPort | 14/05/2012 13:52:06
Creo que aunque el tema es, en general (en broma y en serio), muy incorrecto políticamente, le van a llover piedras, JoanG (yo admiro su osadía). Lo segundo: mucho más incorrecto aun es que un extranjero como yo hable de mis huéspedes, pero algo sí que he notado y es cómo van naciendo más lindos los niños españoles conforme la sociedad ibérica se hace multiculti y el amor fluye, líquido, con gente del Este, de América, de África, del Lejano y de Medio Oriente, etcétera. De todas las sociedades con mucha mezcla salen cosas interesantes a nivel ético, estético y cultural. El futuro traerá belleza...
Publicado por: anne cé | 14/05/2012 12:58:52
¡Ah, pero es que es lo de siempre!: ¿Comparados con quien? Si se nos compara con las rusas, las mujeres españolas desde luego no somos tan guapas, igual que si comparas a nuestros hombres con los hombres mejicanos siempre vamos a salir ganando. Pero es que voy más al detalle todavía: Andaluzas y canarias son guapísimas, pero se abandonan desde que pasan la treintena en la mayoría de los casos, mientras que vascas o catalanas no son muy agraciadas, pero sí se mantienen delgadas en su madurez... Y me dirás que me estoy yendo por las ramas así que iré al grano: En términos generales sí que creo que el español es bastante guapo comparado con el resto del mundo, pero con respecto a la belleza la única verdad es que es tremendamente subjetiva.
Por mi parte, me quedo con los hombres holandeses.
Publicado por: María Sánchez | 14/05/2012 11:11:29
4 cosas:
1/ Este señor es de Barcelona y habla de su experiencia visual allí, luego debe referirse a los barceloneses.
2/ Escribe que: "la alopecia es un quien te ha visto y quien te ve insuperable"; no, no lo es; hay algo eficaz para luchar contra ella -dejo enlace-.
3/ Las españoles y españoles, comparados sobre todo con nuestros vecinos del norte, sur, este y oeste, somos guapos.
y 4 y fundamental: No es cuestión de ser rico o pobre, joven o viejo, guapo o feo y si me apuran hasta sano o enfermo: lo importante es desprender fo-lla-bi-li-dad.
Publicado por: Stímulax | 14/05/2012 10:12:05
Es cierto, este es un pais de feos, la falta de sueño, el tabaco y la vida sedentaria afean más de lo que creemos.
Publicado por: celtibera | 14/05/2012 9:53:25
Ainssss cuánta tontería junta escriben algunos.
Publicado por: Españolito | 14/05/2012 9:36:55