Es una pregunta muy grande. Posiblemente la más grande. Ese momento de desnudar a un nuevo amante y bajar la mano puede ser un momento de gran alegría o de gran decepción.
Recuerdo una experiencia con un compañero de piso hace años que me gustaba mucho. Durante los meses que compartimos piso, me había dicho miles de veces que la tenía pequeña, pero esto no cambiaba la atracción que sentía hacia él. Fue durante una mañana en verano cuando los otros compañeros de piso se habían ido a casa cuando nos liamos por primera vez. Mientras deslizaba mi mano por su pecho, me agarró y me dijo: “No mires abajo que la tengo muy pequeña...”. Por supuesto no podía resistir la tentación de hacerlo y lo que vi me tomó por sorpresa: era enorme, posiblemente el pene más grande que había visto nunca. Lógicamente, tenía que probarlo, simplemente por curiosidad of course. Luego él me susurró al oido: "No sentirás nada...". Otra de las cosas que amaba de él era su sentido del humor.
Venus O'Hara por Sebas Romero

