En verano me encanta ir a los parques de atracciones para sentir las emociones fuertes que proporcionan las montañas rusas. A menudo, ya estoy gritando mucho antes de la primera sacudida o caída. En todos los parques, las atracciones más excitantes son siempre las que tienen las colas más largas. A veces toca esperar 90 minutos por una atracción que dura tan sólo 90 segundos. Aunque haya que soportar una larga espera para vivir unos breves instantes de éxtasis, siempre vale la pena.
Venus O'Hara por Guy Moberly
Sea cual sea la actividad, cuando estamos pasándolo bien, el tiempo pasa volando. En la cama, la cuestión de cuantos minutos han pasado desde el comienzo debe ser la última cosa en nuestras mentes. Juzgar el paso del tiempo cuando estamos inmersos en los placeres del momento resulta casi imposible, salvo si tienes un reloj al lado de la cama. No importa donde estés, con quien estés o en que postura te encuentres, en la cama, la espontaneidad es todo, al menos debería serlo.

