Según mi experiencia, los condones son como los cigarrillos: cada hombre tiene su marca preferida. Su preferencia puede depender de la comodidad, sensibilidad o simplemente porque una marca específica nunca le ha fallado. Las mujeres también tienen sus marcas favoritas, en cuanto a cigarrillos y condones.
Cuando estudiaba en la universidad, nos daban condones gratis. Podíamos ir al centro médico y pedir tantos como quisiéramos. Además, disponían de varias marcas. Sólo me di cuenta de lo afortunado de esa situación cuando vine a España y tocaba comprarlos. La verdad es que no sabía que eran tan caros. Como solución, obligaba a mis novios a comprarlos.
Venus O'Hara por Guy Moberly
Hubo momentos en los que tuve que adquirirlos yo misma, pero en estos casos siempre procuraba ir a un sitio donde podía coger el paquete y disimularlo entre otros artículos de la compra, sin tener que pedirlo en el mostrador. Al principio, fue por vergüenza por mi acentou inglés; temía que no me comprendieran y que tendría que gritarlo mientras una cola formaba detrás de mi. Suena paranoico, pero un día, mi peor pesadilla se hizo realidad.

