Autora invitada: Erika Lust (*)
Como escritora y directora de cine erótico (ver Manifiesto por un nuevo cine porno), me alegra que otras mujeres en este sector cosechen éxitos. Eso no sólo ayuda a promover nuestro trabajo en conjunto, sino que, además, amplifica la voz femenina en el terreno del sexo, lo que nunca está de más. Teniendo esto en cuenta, pensé que el fenómeno bombazo de Cincuenta grados de Grey (Fifty Shades of Grey, titulado aquí Cincuenta sombras de Grey, primera parte de una trilogía de E.L. James, en Grijalbo) podría ser un catalizador importante para que las mujeres autoras de literatura erótica empezaran a cuajar en el mercado mainstream y el gran público.
'Table', de artista pop británico Allen Jones.
Pero inevitablemente el éxito de la trilogía ha generado un montón de críticas, a las que no puedo ser ajena: la mayoría llegan a la conclusión de que el libro es poco mas que una lectura fácil de verano. Y un gran número de respetadas blogueras de temas de sexo, sexólogas, escritoras eróticas… admiten que es inevitable leerlo, para entender el fenómeno cultural, pero cuando lo hacen, cuando lo hacemos (pues yo también lo he leído, evidentemente) vemos que se trata de un texto de bastante poca calidad, y además retrata unas prácticas BDSM a lo Disney, bastante tontas e infantiles. ¿Cuento de hadas y fantasía machista?

