Nada de elementales o fáciles (de entender). ¿Quién dijo que los hombres son sencillos? La semana pasada expresé mi curiosidad sobre el amor desde el punto de vista masculino y para poner más complejidad (y belleza) al asunto, recorté palabras de escritores contemporáneos sobre el erotismo, la pareja, el amar en primera persona o en boca (y cuerpo) de sus personajes de ficción.
'Thinking of him' ("Pensando en él") de Roy Lichtenstein.
Me quedaban muchas buenas cosas en el tintero cuando decía en voz alta ‘¿cómo será ser hombre?’ y se levantaba alguna voz disidente entre los lectores. Por eso vamos, hoy, a darles más letra con una segunda entrega de amorosos (y precavidos, desencantados, libertarios o bravos) fragmentos literarios. Puede que las citas nos dejen con más dudas sobre el relato del amor y sus formas, pero también con la certeza sobre lo vital y poético que es sentir, aun en sus contradicciones y hasta en las cáscaras de las lastimaduras que nos deja.
Desde esta perspectiva, 2013 promete ser bastante erótico, a juzgar por la foto que circula en las redes sociales y que, según dicen, fue tomada en un pueblo de Alsacia.
Y antes que nada, una recomendación sobre el amor en masculino y escritor, y con unas particularidades físicas que invalidan ciertas cosas pero nunca el deseo. Hablamos de Las sesiones, una película hermosa de Ben Lewin (actualmente en la cartelera española), basada en un pedacito de la historia de vida verdadera de Mark O'Brien, un poeta que vivió postrado tras contraer la polio. Moviendo solo los músculos de la cara, Mark intentaba descubrir el amor sensual, a los 38, con la ayuda de una terapeuta que interpreta la dignísima Helen Hunt.

