Enero es el mes más adúltero del año. Lo dice Victoria Milan, una página de contactos para aventuras discretas para gente casada o en pareja. Según su portavoz Alicia Gallotti, reputada sexóloga, esta época del año "siempre es vista por los infieles como un respiro de aire fresco tras el periodo navideño, en el que se tiene la obligación de hacer todo tipo de cosas menos cuidarse a uno mismo. Además, la Navidad suele ser motivo de depresión y cansancio extremo en muchos casos, por lo que tener una aventura puede ser un buen antídoto”.
Me pregunto si tener la intención de ser infiel es lo mismo que serlo. Realmente, ¿qué es la infidelidad?
Es más ¿dónde están los límites?
Venus
O'Hara por Lourdes
Ribas
1. Fantasías con otros
Fantasear con alguien que no sea tu pareja en un momento dado es una realidad en todas las relaciones. En todo el mundo hemos visto como el personaje enigmático de Christian Grey ha cautivado la imaginación de miles de mujeres, tanto que ha provocado un renacimiento sexual en el cual sus parejas han estado, felizmente, sacando beneficio del asunto. Me pregunto si nos haría tanta gracia si hubiera pasado al revés, es decir que todos los hombres del planeta se engancharan a una mujer ficticia o incluso a una actriz porno en concreto... Fantasear con alguien inventado o alguien que has visto en la pantalla es una cosa, pero cuando se hace con una persona que conoces de verdad, eso ya es no es igual.... es mucho peor.

