Eros

El introspectivo (o por qué hay hombres de orgasmo tan silencioso)

Por: | 01 de febrero de 2015

Por Marla Singer(*)

En la película Frankie and Johnny, ese drama romántico de finales de los años 90, Al Pacino (que todavía era un madurito apetitoso) encarnaba a un cocinero que se enamoraba de Michelle Pfeiffer, camarera de un bar, pero antes de meterse en su cama probaba el resto del menú del restaurante en el que los dos trabajaban.

Cora, una de las chicas que había apostado que podía acostarse con él y ganaba, le contaba después al resto del gremio femenino que él era muy bueno en la cama, pero que había algo raro con su orgasmo. No tenía gesto, sonido, ni un carraspeo. El tipo implotaba. Y eso que ella se había dejado puestos unos altísimos tacones altos -fetiche infalible, en su opinión- y le había dedicado una de sus mejores performances.

FJ

'Frankie and Johnny'.

"La verdad, no pareció que hayas acabado. Es decir, normalmente un hombre gime o algo así. Tú ni siquiera aclaraste tu garganta", le decía ella, textualmente, mientras se quitaba los tacos inútiles. El comentario podía responder al orgullo herido ("no lo excité lo suficiente"), al mero código civilizado del sexo casual ("podría al menos haber fingido, ¿no?") o a un tercer motivo, mucho peor: el tipo se devora el placer antes de que brote, lo suprime.

Sin estadísticas más que la mera experiencia o algunas charlas de chicas, sabemos que algunos hombres tienen el síndrome aún-vivo-con-mis-padres o el de no-despertemos-a-los-niños/vecinos/compañeros de piso. Años de sexo silencioso pueden causar estragos en los hábitos de cualquiera, pero que el modo mute continúe en hombres adultos que se revuelcan en una casa vacía en la que nadie puede oírlos no deja de ser extraño.

Y en alguna ocasión te pasa. La primera vez queda una sensación extraña. Pero cuando vas a la cama varias veces y el hombre en cuestión sigue siendo un Buster Keaton sin siquiera capacidad gestual, te preguntas, le preguntas, cosas como: "¿acabaste?", y el chico te dice que sí, mientras miras con desconfianza el preservativo buscando datos fácticos. "¿Seguro?", insistes, y él te responde que sí, que si alguien en este mundo sabe cuándo tiene un orgasmo es él mismo. Y entonces te queda preguntar "¿Lo has pasado bien al menos? Porque sonido no hay" y él dice que "genial", que él es así, que tuvo un orgasmo delicioso, pero que no suele notarse.

Te quedas pensando en que qué raro es todo. Que es como esa gente que pone gesto reflexivo , sonríe apenas y asegura que pensó algo divertido pero que se está riendo para sus adentros. Y uno piensa: o no tienen sentido del humor, o tanta gracia no les causó. Bien vale entonces esa clásica frase de maestra: "Dilo en voz alta, así nos reímos todos".

No queremos un Tarzán histriónico que se golpee el pecho al grito de gol cada vez que eyacula, pero que la única expresión sea un mínimo espasmo, más que una mezquindad con el otro parece una imposibilidad de compartir el goce. Y siempre existe el severo riesgo de ahogarse de placer. Por cierto, en una época hubo un grupo en Facebook (para todo hay un grupo en Facebook) titulado "No a los orgasmos silenciosos". No sé si todavía existe, pero "me gusta".

 

* Periodista argentina, que toma su seudónimo del personaje de Helena Bonham Carter en 'El Club de la pelea'.

Hay 22 Comentarios

Excelente artículo, me gusta la forma en la que inician la redacción, a partir de una película. Sinceramente nunca me topé con un mudo.

Por fin se desmiente un mito masculino. Los hombres no siempre tenemos orgasmos y sí, fingimos, y fingimos más de lo que las mujeres piensan. Reconozco ese momento ágil, rápido, un movimiento sexy, o todo menos sexy en el que nos apresuramos a eliminar el preservativo, la prueba del delito, el único chivato que puede certificar que nuestro orgasmo no ha tenido salida al exterior-perdón-. Pues sí, y no creáis que ha sido positivo para nosotros...

Tampoco hace falta gritar como Cristiano Ronaldo.

Algo raro si que es, pero tiene que haber de todo en el mundo :)
De todas formas pienso que no hace falta el sentido del oido para saber si le ha gustado, hay otras cosas que delatan si la relación sexual ha sido placentera.
Un saludo

O sea que ahora voy a tener que anunciar mis orgasmos a grito pelado y despertar a mi mujer cada vez que me masturbo. ¿O es que vosotras no tenéis orgasmos al masturbaros? Ni tanto ni tan calvo. A veces es bueno gritar y otras veces no. Tampoco hace falta sentir menos placer al no gritar. El hombre necesita tener más control sobre sus orgasmos que la mujer, de otra forma no podríamos esperar a que ella se corra antes de hacerlo nosotros. Un buen conocimiento de nuestra sexualidad implica una cierta capacidad de auto-control, así como poder abandonar el control en un momento dado.

Sorrise, agora sim, homem, vocë escreveu na primeira pessoa como um homem que é. Que vai direto "al grano". "Aqui te pilo, aqui te mato". Nāo se pode enganar todo o tempo, rsrsrsrs.
Sugestāo para seus contos: MILFs, mulheres casadas amantes de curas e obispos, mulheres que seduzem, se mostram e nunca entregam o que ele quer. Un saludo!

Yo si estuve con un chico así, y desconcertarme es bastante explicativo de lo que me pasó. Prefiero un hombre que me goma al oído o que por lo menos gesticule con cualquier parte de su cuerpo.
yo no soy escandalosa pero siempre es placentero saber que el otro también ha disfrutado sin tener que preguntar.

Ver como un hombre goza, escucharlo, sentirlo y verlo alcanzar el clímax es morbosamente excitante. Ni siquiera sabía que alguien silenciara este acto, consciente o inconscientemente. A mi me resulta como algo represivo el tener que acallar algo que libera tanto la parte de animal racional como la de irracional y en ese acto de grito final, se consuman ambos haciendo que ambos sientan que sus caricias, sus besos, sus lúbricos deseos se han saciado de tal manera, que ambos han alcanzado la plenitud del acto.

En resumen,... una pena el silencio.

Os dejo un nuevo relato escrito por mi. Deseo que os guste y si teneis alguno en la mente para que me inspire,... mandarme un e.mail y os complaceré con gusto (con el escrito solicitado, obviamente, jajaja): http://sonrrise.blogspot.com.es/2015/02/el-reto-relato.html

Cuando menos curioso, aunque tambien hay la variante extremadamente escandalosa, que da la nota por el excesivo volumen

Pues cada uno es como es. A mi me gusta el orgasmo femenino con gritos y gemidos, eso me pone muchiiisimo, sin embargo reconozco que a mi no me sale igual. No digo que sea silencioso total, pero estoy a años luz del orgasmo femenino. Lo que me ha sorprendido es que a este hecho una mujer le de importancia.
http://www.idusykalendas.es

Pues lo siento por l@s introspectiv@s. No hay nada como sentir el orgasmo de una mujer con voz espontánea de soprano. Palabra.
https://www.youtube.com/watch?v=8WNJyOKvKkM

Los sonidos sexuales tienen una alta excitación. Escuchar a tu pareja gemir, gozar, suspirar y gritar motivo y excita. Y cuando el orgasmo lo hace sonoro es placentero para ambos. Así que nos sumamos a "No a los orgasmos silenciosos".
PEro bueno, cada cual es como es y vive la sexualidad a su manera.

¡Cuánta razón, Sra. Singer! Pero no es sólo la voz: claro que prefiero poder gemir, gritar o producir cualquier sonido, pero es que además, se supone que cuando uno tiene un orgasmo de calidad, sea hombre o mujer, 'se va', el cuerpo se desboca; lo normal, entonces, es que percibamos el orgasmo de la pareja no sólo por el grito, sino que (incluso en situaciones en que hay que ser silencioso) se note por la manera de moverse, de agitarse, de clavar los dedos, de agarrrar las sábanas, de sentir sus temblores, su carne de gallina, lo que sea.

Un artículo muy curioso e interesante.

Excelente artículo, me gusta la forma en la que inician la redacción, a partir de una película. Sinceramente nunca me topé con un mudo.

Yo nunca he estado con un hombre que no haya gritado, pero también hay que saber motivarlos. Les hago algo que los vuelve locos: http://goo.gl/qeRF8x

Yo sí he encontrado varios hombres que no gimen ni gritan, es un poco diferente el sexo con ellos, pero también lo he pasado muy bien.
Creo que a través del gemido, tanto de la mujer como del hombre, lo que hacemos es comunicarnos con el otro, para que sirva de excitación y motivación. Pero tampoco pasa nada, yo prefiero que sea algo natural, y que el hombre no se dedique a gemir artificialmente. Yo tampoco finjo nunca, si grito y gimo es por auténtico placer, por lo que tampoco me gusta que los hombres giman cuando están conmigo.

Ver para creer. Ahora las mujeres piden que finjamos nuestros orgasmos. ¿Lo próximo? ¿Una escena tipo "cuando Harry encontró a Sally" pero con el hombre expresando la forma en que fingía sus orgasmos"? Hace unos días, en el suplemento "Smoda", se hablaba del postcoito y la redactora se burlaba del hombre que pregunta "¿te ha gustado?". En ningún momento pedía a las mujeres tener el detalle de mostrar un placer, siquiera fingido. En fin, yo se lo explico: el hombre que eyacula no siempre tiene un orgasmo. El que eyacula de forma inexpresiva, no ha llegado al orgasmo. Da gustito, naturalmente, por eso nos masturbamos con frecuencia. Pero los orgasmos son mucho más difíciles de conseguir y le aseguro que cuando un hombre se corre de verdad, va a ser incapaz de reprimirlo. Así que déjese de chorradas del tipo "modo mute" y esfuércese más por llevar al hombre más allá de la eyaculación, que para eso bien poco hay que hacer.

Cuestiones de escasa educación sexual en la adolescencia, que lleva a reprimir el placer en el instante final, y tras el que suele venir una cierta incomodidad, como de verguenza por la espontaneidad de lo vivido. Una pena.

http://casaquerida.com/2015/01/31/cambio-de-marcha/

La primera vez que leo una cosa tan rara en mi vida. Y sobre todo tan fácil de solucionar. No creo que a nadie le importe dramatizar una pizca su eyaculación con algún gritito, aspaviento ó sonido de satisfacción. Vamos, que si se lo pides, no se niega a un cristiano esos segundos de alguna expresión después de la faena.

Bueno, en esta vida hay de todo. Tanto pontificar por la libertad sexual y ahora resulta que los pobres silenciosos van a tener que gritar. Mucho daño han hecho también las pelis porno con tías gimiendo a grito pelado sólo con tocarles una uña, no te digo yo ya cuando les comen la pepitilla.

Si no te gusta el silencioso, pues cambia a uno ruidoso y deja al chaval en paz, digo yo.

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Sobre el blog

Ni enciclopedia ni consultorio sexual al uso. He aquí un rincón erótico festivo dedicado a las relaciones y la atracción entre seres humanos, esa faceta que nos hace la vida más placentera, tierna, amorosa, plena… Un blog coral, con cinco autoras de todo origen y condición, que apuesta por el juego, la provocación, lo sensual y el sexo como acto libre, adulto, compartido, real o ficticio, siempre divertido... Eso sí, si tu mirada no es amplia y tolerante, mejor no te detengas aquí. Coordina Analía Iglesias. No sólo se admiten firmas invitadas, sino que son deseadas.

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Venus O'Hara, de Reino Unido, con raíces irlandesas. Modelo fetish, actriz y escritora. Licenciada en Ciencias Políticas y Francés, reside en Barcelona, ha sido columnista sexual en varias revistas, tiene su propio blog de fetichismo y es creadora de 'No sabes con quien duermes', un confesionario para personas que llevan una doble vida. Publicó su primer libro junto a Erika Lust, 'Deséame como si me odiaras', en 2010.

Tatiana Escobar, de Venezuela (1976), ha escrito ensayos y poesía en español. Traductora y editora, en 2004 abrió en Madrid junto a sus socios la primera boutique erótica de España, La Juguetería Erotic Toys, para no tener que vivir de la literatura. Desde entonces vive del sexo. Y escribe, a veces, para sus amigos.

. Madrileña. Soñó con escribir y pronto descubrió una vía: el periodismo. Pero como tampoco valía narrar sobre cualquier cosa, eligió suerte y remató la faena con un posgrado en Sexología. Ha trabajado en suplementos de salud y medios especializados. Con la práctica ha acabado por darle un toque más sensual a sus letras. Y con ellas sueña en escribir, ahora, un libro.

Ilustracion
Venus O'Hara, Anne Cé y Silvia C. Carpallo, según 'Mi Petit Madrid'.

Nuevo libro

El orgasmo de mi vida. Si ya no sueñas con príncipes azules, locos por pedirte en matrimonio, ni esperas que aparezca un millonario atormentado pero diestro en amores, con una Visa en una mano y un látigo en la otra, este libro es para ti. Porque El orgasmo de mi vida habla de eso, de mujeres realistas, lúcidas, independientes y eróticamente vivas, capaces de combinar esa cotidianidad que todas conocemos, con sus pasiones más salvajes. Ellas son las protagonistas de los relatos, sin guionistas que les digan lo que tienen que hacer, pero sobre todo, son las compositoras, directoras e intérpretes de los orgasmos más armoniosos de sus vidas.

Lux eróticaLux erótica. "Escribir sobre sexo era la propuesta y me sentí estimulada. Después de tantos años como periodista cultural y con mucha vida hecha en torno a la información y a la actualidad, tenía ganas de ponerle carne a la crónica. Porque nuestra más genuina actualidad como personas pasa por el relato del erotismo. Porque de atracción y de relaciones hablamos todo el tiempo en este tiempo occidental con ciertas libertades individuales garantizadas y rebosante de espíritu lúdico pero también algo desafectado y con nuevos descompromisos adquiridos...". Anne Cé.

Inglés para pervertidosInglés para pervertidos."Se dice que la mejor manera de aprender un idioma es a través del sexo con un extranjero. Pero ¿qué haces si estás en la cama y no sabes qué decirle? Con Inglés para pervertidos puedes aprender todas las palabras y expresiones que siempre has deseado saber, desde lo más elemental al sexo más salvaje. El libro cuenta con ocho capítulos centrados en las partes del cuerpo, la cama, el LGBT, las compras sexis, el lado oscuro, el porno, el chat y la salud sexual. Cada capítulo contiene vocabulario, gramática y unos ejercicios muy originales que no encontrarás en ningún otro libro. Aprende todo lo que tu "English teacher" no se atrevería a enseñarte nunca. Y... si te cansas de estudiar, el libro incluye un montón de fotos mias para distraerte". Venus O'Hara.

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