Eros

Propósito 2017: no fingir más orgasmos

Por: | 05 de enero de 2017

Es uno de esos temas que surge tanto en las conversaciones entre chicas como en esas preguntas en pareja que hacemos, pese a no querer saber verdaderamente la respuesta: ¿alguna vez has fingido un orgasmo? Aunque la respuesta suele ser un "no, nunca", pocas veces resulta realmente cierta.

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Keira Knightley fingiendo un orgasmo en 'Hollywood’s British Invasion'.

¿Por qué fingen orgasmos las mujeres? Parece absurdo tener que fingir un placer que no se ha alcanzado, sobre todo para satisfacción del otro. Sin embargo el motivo no es tanto dejar el ego ajeno intacto, sino mirar por el bienestar propio. Es decir, por norma general, los orgasmos se fingen para dar por finalizada una relación sexual que no está siendo satisfactoria. La lógica es que si bien la pareja sigue insistiendo en la búsqueda de ese orgasmo de ella, la mujer da por hecho que no va a llegar y prefiere fingirlo para que la otra persona deje de insistir. Algo tan sencillo como aumentar el ritmo de la respiración, la intensidad de los gemidos, contraer los músculos de la cara, y arquear ligeramente la espalda. Todo menos las contracciones de la vagina, que nos delatan, y que pocos detectan. Una lección que viene casi aprendida de fábrica, pero ¿no sería más fácil decir lo que ocurre en vez de tener que fingir para no herir?

¿Sigue siendo necesaria toda esa pantomima hoy en día? 

Y es que el quid de la cuestión es que los orgasmos se fingen realmente por falta de entendimiento y comunicación. Incluso por una mala educación. Seguimos pensando que el objetivo último de una relación sexual es alcanzar un orgasmo, no disfrutar de todas las sensaciones que nos desbordan por el camino. Por eso nos empeñamos en medir la satisfacción del encuentro según hayamos alcanzado o no la cima. O incluso, según la haya alcanzado o no nuestra pareja.

Peor todavía, esa idea nos pesa tanto que somos incapaces de decir abiertamente: "déjalo, hoy no voy a llegar". Como si eso significase admitir una especie de fracaso mutuo, en vez de entender que no siempre se alcanza el orgasmo y que no pasa nada. Ni para quien no llega, que conoce su cuerpo y sabe cuándo tiene un buen día y cuándo no (como en todo lo demás), ni para la otra persona, que se empeña en medir su buen hacer en la intensidad de los gemidos.

Aunque no es solo una cuestión femenina. Ellos también fingen: aunque, claro, la fisiología lo hace muy difícil. Se da el caso de quien argumenta gemidos y empujones para eliminar rápidamente el preservativo como prueba del delito. Fingir orgasmos es una losa que deberíamos quitarnos todos de encima.

Reivindiquemos el derecho a decir que algo que no nos está gustando. A dejar de obligar a nuestro cuerpo a sentir cosas que no siente. A poder tener la confianza de decirlo sin que nadie se sienta culpable, herido, confuso o perdido. A incluso poder hacer algo al respecto y dar pistas de lo que sí podría resultar, en vez de conformarnos con los que tenemos claro que no nos funciona. Porque el problema de fingir no solo es mentir, sino además quedarnos con las ganas y la frustración.

Sí, este 2017 podrías perder esos kilos de más, podrías mejorar tu nivel de inglés o podrías viajar un poco más. Pero también podrías darte permiso para gozar y para quejarte cuando lo haces. Tu propósito para este año podría ser dejar de fingir.

Incluso podríamos dar un paso más y decidir que nuestro propósito de Año Nuevo, en la víspera de Reyes, es empezar a disfrutar más de nuestra sexualidad. Que no debemos conformarnos, que nuestro sexo es solo nuestro y que sacarle todo el partido posible está en nuestra mano.

Decidir que en 2017 no vamos a fingir más orgasmos pero, eso sí, también que vamos a mejorar nuestra técnica para encontrarlos.

 

Hay 1 Comentarios

Yo tuve un novio que decía fingir orgasmos,cuando había pruebas evidentes de lo contrario.

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Sobre el blog

Ni enciclopedia ni consultorio sexual al uso. He aquí un rincón erótico festivo dedicado a las relaciones y la atracción entre seres humanos, esa faceta que nos hace la vida más placentera, tierna, amorosa, plena… Un blog coral, con cinco autoras de todo origen y condición, que apuesta por el juego, la provocación, lo sensual y el sexo como acto libre, adulto, compartido, real o ficticio, siempre divertido... Eso sí, si tu mirada no es amplia y tolerante, mejor no te detengas aquí. Coordina Analía Iglesias. No sólo se admiten firmas invitadas, sino que son deseadas.

Sobre las autoras

Anne Cé. Nació en el sur austral (Argentina), en un tiempo beatle y en un país con altísima densidad de psicoanalistas y jugadores de fútbol. Periodista, quizá incluso a su pesar, narra lo que se le ponga delante. Y narra, y narra. Un día descubrió que el simple roce de una clavícula le erizaba la piel y entonces comprendió por qué le gusta tanto abrazar a un hombre.

Esther Porta. Segoviana, fue becaria en el mítico Tentaciones y allí hizo de todo hasta que sus conocimientos de sexo la convirtieron en Beatriz Sanz. Y gracias a ella, publicó artículos semanales de sexo, dos libros y fue reclutada como sexperta guionista del programa de Canal +: 'Sex Pópuli'. Cuando casi se le había olvidado (lo de escribir de sexo...) se mete a bloguera. Y aquí está, con tantas ganas de sexo (del uno y del otro) como siempre...

Venus O'Hara, de Reino Unido, con raíces irlandesas. Modelo fetish, actriz y escritora. Licenciada en Ciencias Políticas y Francés, reside en Barcelona, ha sido columnista sexual en varias revistas, tiene su propio blog de fetichismo y es creadora de 'No sabes con quien duermes', un confesionario para personas que llevan una doble vida. Publicó su primer libro junto a Erika Lust, 'Deséame como si me odiaras', en 2010.

Tatiana Escobar, de Venezuela (1976), ha escrito ensayos y poesía en español. Traductora y editora, en 2004 abrió en Madrid junto a sus socios la primera boutique erótica de España, La Juguetería Erotic Toys, para no tener que vivir de la literatura. Desde entonces vive del sexo. Y escribe, a veces, para sus amigos.

. Madrileña. Soñó con escribir y pronto descubrió una vía: el periodismo. Pero como tampoco valía narrar sobre cualquier cosa, eligió suerte y remató la faena con un posgrado en Sexología. Ha trabajado en suplementos de salud y medios especializados. Con la práctica ha acabado por darle un toque más sensual a sus letras. Y con ellas sueña en escribir, ahora, un libro.

Ilustracion
Venus O'Hara, Anne Cé y Silvia C. Carpallo, según 'Mi Petit Madrid'.

Nuevo libro

El orgasmo de mi vida. Si ya no sueñas con príncipes azules, locos por pedirte en matrimonio, ni esperas que aparezca un millonario atormentado pero diestro en amores, con una Visa en una mano y un látigo en la otra, este libro es para ti. Porque El orgasmo de mi vida habla de eso, de mujeres realistas, lúcidas, independientes y eróticamente vivas, capaces de combinar esa cotidianidad que todas conocemos, con sus pasiones más salvajes. Ellas son las protagonistas de los relatos, sin guionistas que les digan lo que tienen que hacer, pero sobre todo, son las compositoras, directoras e intérpretes de los orgasmos más armoniosos de sus vidas.

Lux eróticaLux erótica. "Escribir sobre sexo era la propuesta y me sentí estimulada. Después de tantos años como periodista cultural y con mucha vida hecha en torno a la información y a la actualidad, tenía ganas de ponerle carne a la crónica. Porque nuestra más genuina actualidad como personas pasa por el relato del erotismo. Porque de atracción y de relaciones hablamos todo el tiempo en este tiempo occidental con ciertas libertades individuales garantizadas y rebosante de espíritu lúdico pero también algo desafectado y con nuevos descompromisos adquiridos...". Anne Cé.

Inglés para pervertidosInglés para pervertidos."Se dice que la mejor manera de aprender un idioma es a través del sexo con un extranjero. Pero ¿qué haces si estás en la cama y no sabes qué decirle? Con Inglés para pervertidos puedes aprender todas las palabras y expresiones que siempre has deseado saber, desde lo más elemental al sexo más salvaje. El libro cuenta con ocho capítulos centrados en las partes del cuerpo, la cama, el LGBT, las compras sexis, el lado oscuro, el porno, el chat y la salud sexual. Cada capítulo contiene vocabulario, gramática y unos ejercicios muy originales que no encontrarás en ningún otro libro. Aprende todo lo que tu "English teacher" no se atrevería a enseñarte nunca. Y... si te cansas de estudiar, el libro incluye un montón de fotos mias para distraerte". Venus O'Hara.

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