Eros

Mentón equivale a pene

Por: | 31 de enero de 2017

El mentón constituye la frontera última de la cara, esa parte de nuestro cuerpo tan expuesta al exterior y que, sin embargo, solo pueden tocar nuestros hijos cuando son muy pequeños o alguien muy íntimo (o que aspira a serlo). Pensemos por un momento quién se acerca en una conversación, incluso informal y distendida, a tocarnos el mentón o el borde de la mejilla: exclusivamente alguien que gusta de nosotras y a quien le gustamos, y le damos permiso con la mirada y la sonrisa. De otro modo, acariciar la cara de otra persona sería un acto invasivo y casi agresivo (y, sin embargo, tocarle la mano a alguien desconocido en un momento difícil, o el hombro, o el brazo o la espalda, a otro que espera el bus y con el que bromeamos, por ejemplo, son gestos que no tienen un valor tan personal o de intimidad).

Menton

Psique y Eros, según Louis Jean François Lagrenée (1724 –1805).

Imaginémonos tocándole la cara a nuestro jefe o jefa o a un cliente en una reunión de trabajo, o a la esposa del notario que nos invita a tomar asiento en la sala de espera. Pero, sobre todo, el mentón, que es un continuum del cuello, una de las zonas erógenas por excelencia, desde la que se nos bajan todas las defensas, a partir de la que nos relajamos y nos entregamos en una relación amorosa. Cuando nos besan el cuello (porque hemos franqueado la entrada), las mujeres acercamos la boca, instintivamente. Y algo parecido ocurre con un roce dulce (no altivo) del otro con el borde de sus dedos, en nuestro mentón, desde abajo hacia arriba o siguiendo la línea del maxilar, en horizontal. Si ese dedo sigue hacia arriba llegará a los labios, a las comisuras, y querremos morderlo o chuparlo.

Tenía un amigo que pedía besos en la cara y mordiscos en las mejillas; él mordía y besaba el mentón, cuando más entusiasmados estábamos en el amor.

No es de extrañar, entonces, que los antropólogos nos cuenten que, en la Antigüedad, el mentón era una zona de enorme significado en el lenguaje erótico. La antropóloga francesa Agnès Giard explica, en su espacio de Libération, que desde la Antigüedad hasta el comienzo de la Edad Media, en Occidente, "parecería que el hecho de tocar el mentón o tomar al otro por el mentón era un signo de afecto más erótico que el acto de besarse en la boca. Acariciar la mandíbula del querido/a o sostener el mentón de una mujer manifestaba pasión amorosa".

Giard cita al historiador Leo Steinberg, quien nombró como ‘chin-chuck’ a esa expresión del deseo, para comentar que el acto habría sido mencionado también en la Biblia.

Pero, sobre todo, "en la antigua Grecia, este gesto alegórico expresaba los sentimientos que unían al dios Eros con Psique. Curiosamente –agrega la antropóloga–, en las representaciones más antiguas, Eros (Amor) sostiene a Psique por el mentón mientras ella le acaricia su bajo vientre, lo que indica la analogía poderosa que asocia al mentón con el pene".

La gestualidad de la barba y el mentón en la Antigua Roma ha sido objeto también de otros estudios, por ejemplo, el de María Antonia Fornés Pallicer y Mercé Puig Rodríguez-Escalona de la Universitat de les Illes Balears y la Universitat de Barcelona (publicado en 2005, en la revista de Estudios Latinos –ReLat- ), que reafirman la importancia simbólica de esa zona de nuestro cuerpo, aunque no estuviera ligada exclusivamente a la esfera erótica. Por caso: "Tito Livio y Valerio Máximo nos transmiten una misma anécdota que, precisamente, gira en torno al gesto de acariciar la barba de otro individuo (barbam permulcere). En síntesis el relato narra cómo, después de la toma de Roma por los galos, uno de ellos se atreve a acariciar la barba de un romano, Marco Papirio; este, sumamente irritado, le golpea en la cabeza con su bastón y provoca, con ello, la ira de los galos y la matanza de los romanos. Tratándose de dos culturas diferentes, la gala y la romana, podría ocurrir que el gesto tuviera un significado diferente en una y otra. La respuesta del romano al que se le toca la barba deja patente que el gesto es interpretado como una burla o injuria, como de hecho ya ocurría en los gestos de tocar la barba de otro con mayor intensidad ('tirar de la barba' o 'coger violentamente por la barba'). En cuanto al galo, en alguna ocasión se ha señalado que este pudo realizar el gesto como señal de aprobación o por veneración, aunque parece responder más bien a la curiosidad".

Volviendo a las caricias que recibimos las chicas en la cara, de esas que nos gustan y no las que nos disgustan, aquí un hombre ofrece algunas claves de por dónde empezar y cuánto detenerse en los alrededores de la cara y cuello, para no abordar los genitales antes de tiempo (y echar todo a perder).

Brindemos junto al dios Eros por la salud de las buenas barbillas deseantes.

Hay 5 Comentarios

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Para mí el mentón es de lo más sexy y dulce que acariciar, eso acampañado de un juego sexual y noche resuelta ;)

Tus relatos son espectaculares, con cada lectura me enamoro mas

Lo que se aprende por aquí
Ya ato yo algunos cabos........

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Sobre el blog

Ni enciclopedia ni consultorio sexual al uso. He aquí un rincón erótico festivo dedicado a las relaciones y la atracción entre seres humanos, esa faceta que nos hace la vida más placentera, tierna, amorosa, plena… Un blog coral, con cinco autoras de todo origen y condición, que apuesta por el juego, la provocación, lo sensual y el sexo como acto libre, adulto, compartido, real o ficticio, siempre divertido... Eso sí, si tu mirada no es amplia y tolerante, mejor no te detengas aquí. Coordina Analía Iglesias. No sólo se admiten firmas invitadas, sino que son deseadas.

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Anne Cé. Nació en el sur austral (Argentina), en un tiempo beatle y en un país con altísima densidad de psicoanalistas y jugadores de fútbol. Periodista, quizá incluso a su pesar, narra lo que se le ponga delante. Y narra, y narra. Un día descubrió que el simple roce de una clavícula le erizaba la piel y entonces comprendió por qué le gusta tanto abrazar a un hombre.

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Venus O'Hara, de Reino Unido, con raíces irlandesas. Modelo fetish, actriz y escritora. Licenciada en Ciencias Políticas y Francés, reside en Barcelona, ha sido columnista sexual en varias revistas, tiene su propio blog de fetichismo y es creadora de 'No sabes con quien duermes', un confesionario para personas que llevan una doble vida. Publicó su primer libro junto a Erika Lust, 'Deséame como si me odiaras', en 2010.

Tatiana Escobar, de Venezuela (1976), ha escrito ensayos y poesía en español. Traductora y editora, en 2004 abrió en Madrid junto a sus socios la primera boutique erótica de España, La Juguetería Erotic Toys, para no tener que vivir de la literatura. Desde entonces vive del sexo. Y escribe, a veces, para sus amigos.

. Madrileña. Soñó con escribir y pronto descubrió una vía: el periodismo. Pero como tampoco valía narrar sobre cualquier cosa, eligió suerte y remató la faena con un posgrado en Sexología. Ha trabajado en suplementos de salud y medios especializados. Con la práctica ha acabado por darle un toque más sensual a sus letras. Y con ellas sueña en escribir, ahora, un libro.

Ilustracion
Venus O'Hara, Anne Cé y Silvia C. Carpallo, según 'Mi Petit Madrid'.

Nuevo libro

El orgasmo de mi vida. Si ya no sueñas con príncipes azules, locos por pedirte en matrimonio, ni esperas que aparezca un millonario atormentado pero diestro en amores, con una Visa en una mano y un látigo en la otra, este libro es para ti. Porque El orgasmo de mi vida habla de eso, de mujeres realistas, lúcidas, independientes y eróticamente vivas, capaces de combinar esa cotidianidad que todas conocemos, con sus pasiones más salvajes. Ellas son las protagonistas de los relatos, sin guionistas que les digan lo que tienen que hacer, pero sobre todo, son las compositoras, directoras e intérpretes de los orgasmos más armoniosos de sus vidas.

Lux eróticaLux erótica. "Escribir sobre sexo era la propuesta y me sentí estimulada. Después de tantos años como periodista cultural y con mucha vida hecha en torno a la información y a la actualidad, tenía ganas de ponerle carne a la crónica. Porque nuestra más genuina actualidad como personas pasa por el relato del erotismo. Porque de atracción y de relaciones hablamos todo el tiempo en este tiempo occidental con ciertas libertades individuales garantizadas y rebosante de espíritu lúdico pero también algo desafectado y con nuevos descompromisos adquiridos...". Anne Cé.

Inglés para pervertidosInglés para pervertidos."Se dice que la mejor manera de aprender un idioma es a través del sexo con un extranjero. Pero ¿qué haces si estás en la cama y no sabes qué decirle? Con Inglés para pervertidos puedes aprender todas las palabras y expresiones que siempre has deseado saber, desde lo más elemental al sexo más salvaje. El libro cuenta con ocho capítulos centrados en las partes del cuerpo, la cama, el LGBT, las compras sexis, el lado oscuro, el porno, el chat y la salud sexual. Cada capítulo contiene vocabulario, gramática y unos ejercicios muy originales que no encontrarás en ningún otro libro. Aprende todo lo que tu "English teacher" no se atrevería a enseñarte nunca. Y... si te cansas de estudiar, el libro incluye un montón de fotos mias para distraerte". Venus O'Hara.

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