Sección 'Battlestar Galactica'
Galactica: la ciencia ficción
se pone de pie en abril
La semana pasada, y a efectos de calentar motores, el canal usamericano SCi-Fi ha emitido dos pequeños documentales de 22 minutos cada uno, para celebrar el inicio de la última temporada de Battlestar Galactica, quizás la última serie de culto para aquellos espectadores que aman las naves espaciales y las historias que ocurren en el espacio y en el futuro. Estos documentales se llaman The Phenomenon y Revealed (aquí descarga, no hay todavía subtítulos) y son charlas con productores, guionistas y fanáticos de la serie.
Todos estos prolegómenos ocurren porque esta semana (el viernes 4 de por la noche, ya sábado 5 en nuestro calendario) se estrena el primer episodio del final de la serie, que tendrá 22 capítulos y dirá adiós para siempre en noviembre. Este acontecimiento es, de hecho, lo más importante de la semana, y posiblemente de todo el mes de abril.
El lector asiduo de Espoiler ya debe sospechar que las historias del futuro, con naves espaciales, que ocurren en el espacio, etcétera, no son mi plato preferido. Ni siquiera mi segundo plato. Estos mismos lectores me han recomendado, hace ya meses, que le dé una oportunidad a esta serie tan difícil de pronunciar y mucho más de escribir, sobre todo la primera palabra, 'Battlestar'. Y comencé a verla. Debo decir, sin emoción alguna, que me gusta bastante lo que he visto.
No la cambiaría de ningún modo por una comedia de sofá, pero me parece que está muy bien. Esta desgana de adjetivos tiene que ver con gustos personales, incluso con limitaciones propias. Soy bastante estúpido para desconocer la gracia de ciertos desarrollos futuristas y espaciales, pero no tanto para detectar la calidad de una trama, incluso en ámbitos ajenos a mis fantasías. Y Galactica tiene elementos muy interesantes, a pesar de plantearse en un escenario que me aburre muchísimo particularmente.
Me gusta la cutrez del futuro que nos propone la serie. Me gustan los personajes, porque no son planos sino tridimensionales, son reales. Me gusta el trasfondo filosófico de las historias. Sin embargo, reconozco que me pierdo en los diversos contenidos propios del género. Nunca en mi puta vida he visto Star Trek, ni Star Wars, ni ninguna cosa que comience o acabe con la palabra star. Y eso no me ayuda a la hora de emocionarme demasiado mucho con Galactica, supongo, ni a quedarme horas viendo esta comparativa. Prefiero cien veces a Gabriel Byrne conversando seis horas con Dianne Wiest en un escenario vacío, a media hora de guerra entre humanos y cylones en las estrellas. Es mi problema.
En Espoiler siempre tuve claro que quería hablar sólo sobre series que me gustan mucho, porque representan los gustos de una minoría generacional a la que tristemente pertenezco, y así lo hago cada semana. Por esa razón, seguramente, no voy a seguir con énfasis el desarrollo de Galactica en estas páginas (como sí lo hago, por ejemplo, con In Treatment, o con Mistresses, o con Damages). Prefiero la serenidad de las tramas, incluso a la hora de informar.
Pero a pesar de eso, el estreno de la última temporada de Battlestar Galactica es lo más importante que ocurrirá en la televisión del mundo en este mes de abril, en el segmento variopinto de la ficción. Y no podía, ni quería, pasarlo por alto.


Hernán Casciari nació en Mercedes, Buenos Aires, en 1971. Es escritor y periodista. Ha recibido el 1º Premio de Novela en la Bienal de Buenos Aires en 1991, y el premio Juan Rulfo en París, en 1998. Actualmente reside en Barcelona.