Todas las secciones

Publicidad encubierta

¿Qué es esto?

Sobre este blog
Espoiler es un weblog que se especializa en ficción televisiva, descargas p2p y subtitulado. El blog está dividido en cuatro secciones principales:

Opinión, con artículos de fondo sobre el mundo de la ficción en las televisiones del mundo;

Series Recomendadas, donde se presentan temporadas completas de series de culto o estrenos que vale la pena ver; y

Grandes Secundarios, una sección esporádica en donde nos ponemos un poco detallistas con los actores y las actrices que más nos gustan de las comedias y los dramas actuales.

Espoiler está pensado para las miles de personas que eligen ver televisión de calidad, en lugar de quejarse de la telebasura.
Sobre el autor
Hernán Casciari nació en Buenos Aires, en 1971. Es escritor y periodista. [Más]

Suscríbete a este sitio


RSS envía a donde quieras los titulares de Espoiler.

Sección 'Breaking Bad'

¿Qué nos
traerá 2010?

Lost, 24, Damages, Breaking Bad, Caprica... Todas empiezan en enero. Aquí van algunos adelantos sobre lo que nos espera.
ESPOILER - 11 de noviembre, 2009
Enlace permanente » | Comentarios - 11

Si algo sobra en internet son rumores sobre los estrenos más importantes de enero de 2010. Hay cosas interesantes, datos de los que uno no debería fiarse y, por supuesto, mucha paparruchada. En Espoiler creemos que las personas decentes no tienen tiempo para leer todo lo que se publica por ahí. Por eso el artículo de hoy es un servicio público.

Nos tomamos el trabajo de buscar, investigar, sopesar, administrar y separar la paja del trigo sobre la rumorología cinco series que nos provocan ansiedad, y a ustedes también me imagino. Al que no le gusten los espoilers, que se baje ahora de este taxi.

El resto puede entrar con confianza. (Tampoco es para tanto.)

24: De Washington a Nueva York.
Dicen que la octava temporada de 24 será la última, y sus responsables amenazan con un acontecimiento aún más grave: la muerte de un personaje principal. ¿Jack Bauer? Quién lo sabe... Sí sabemos, en cambio, que la serie volverá con una multitud de caras nuevas. No vamos nombrar a todas, sólo diremos que entre ellas estarán las de Katee Sackhoff (Battlestar Galactica), una analista de datos de la nueva agencia CTU, y la de Anil Kapoor (el conductor de TV en la película Slumdog Millionaire), un líder político de Medio Oriente que llegará a los Estados Unidos en una misión de Paz. Otra dato importante: la acción se trasladará de Washington a Nueva York. Esta nueva temporada comenzará el domingo 17 de enero con cuatro episodios que se emitirán, como ya es una sana costumbre, en dos noches consecutivas.

Lost: Mucho ruido y pocas nueces.
En materia de espoilers Lost se lleva todas las palmas, aunque Damon Lindelof y su entorno cuiden los secretos de la isla con celo enfermizo. De hecho los productores pidieron a ABC que no se muestre ninguna imagen nueva en las promociones, dado que las escenas de los primeros episodios contienen información vital. Esto ya es un dato. Otros datos son que Richard Alpert (Nestor Carbonell) será muy importante en este tramo final, que regresarán varios personajes de la primera temporada —incluidos los muertos— y que la iniciativa Dharma tendrá mucho menos protagonismo. Entre los nuevos fichajes figuran John Hawkes (Deadwood) que encarnará a un traductor un tanto alterado llamado Lennon, y al actor japonés Hiroyuki Shimosawa, que será una suerte de guía espiritual para John Locke (Terry O'Quinn). Lost arranca el 20 de enero; el primer episodio se llama "LA X".

Caprica: Spinoff y silencio.
Más allá del episodio piloto —que oportunamente fue lanzado en DVD— no es mucho lo que se sabe de acerca de este esperado spinoff de Battlestar Galactica. Sí sabemos que tópicos como el terrorismo, la xenofobia y el dilema moral que plantean ciertos avances científicos formarán parte de la trama, además de la filosofía y la religión; un bonito campo de cultivo para la ciencia ficción. La historia comienza cincuenta y ocho años antes de la destrucción de las Doce Colonias —el exterminio casi total de la raza humana— y en los albores de la creación de los primeros cylons. La emitirá Syfy a partir del próximo 22 de enero y, según se sabe, se podrá seguir tranquilamente sin necesidad de haber visto un sólo capítulo de su antecesora. Un dato para tener en cuenta.

Breaking Bad: Fronteras adentro.
La serie de Vince Gilligan apelará en su regreso a los misterios de un culto mexicano, muy popular entre los narcos: "Santa Muerte". Walter White (Bryan Cranston), atormentado por la culpa tras el accidente aéreo ocurrido en el final de la segunda temporada, peregrinará al otro lado de la frontera hacia una capilla dedicada a este ritual, pero en el camino se topará "con unos chicos malos", según palabras del propio creador. Por su parte Jesse Pinkman (Aaron Paul), volverá renovado, más adulto y dispuesto a desafiar a Walter y a su nuevo ayudante de laboratorio, un pulcro aprendiz que responderá al nombre de Gale (David Costabile). En el primer episodio veremos también a los actores Luis Moncada, un señor con tatuajes y cara de malo, y a Maria Bethke. Breaking Bad regresará a AMC el 24 de enero.

Damages: Todos los nombres.
La tercera temporada de Damages suma a Campbell Scott (Six Degrees) y al comediante Martin Short (Arrested Development), un dúo que busca imponerse a lo poco atractivo que resultó la presencia de Marcia Gay Harden y William Hurt en la malograda segunda temporada de la serie. También se anunció la participación de Reiko Aylesworth (24), Lily Tomlin (The West Wing) y Keith Carradine (Dexter), aunque por decisión de los productores nada se sabe acerca del rol de las nuevas incorporaciones. ¿Será Martin Short el villano que reemplazará a Ted Danson? No estaría mal. Otra noticia es que Michael Gaston (Fringe) y Ebon Moss-Bachrach (John Adams) firmaron para participar como invitados. No sabemos si la tercera temporada estará bien, pero elenco es lo que sobra. La serie tiene previsto regresar a fines de enero, aunque el día permanece sin confirmar.

El chico que
volvió de la muerte

Aaron Paul, uno de los mejores actores de la nueva generación, es el elegido para la sección Grandes Secundarios.
ESPOILER - 23 de septiembre, 2009
Enlace permanente » | Comentarios - 13

Tendría que haber ganado un Premio Emmy, pero se lo llevó Ben Linus. Su nombre completo es Aaron Michael Paul. Nació el 27 de agosto de 1979 en Emmett, Idaho. Trabajó en películas independientes, actuó en Mission: Impossible III y participó en un video musical de Korn. También hizo apariciones en las series The Guardian, CSI y CSI: Miami, ER, Bones, Criminal Minds y Big Love, como el mormón Scott, entre otras. La consagración, por supuesto, le llegó con Breaking Bad. Y hoy vamos a contar por qué.

Un caso perdido

Jesse Pinkman tiene un sobrenombre de guerra: Capitán Cook. Su compañero, Walter White (Bryan Cranston), también tiene uno, que suena menos romántico y más duro: Heisenberg. Ambos son socios. Se dedican al negocio de la metanfetamina.

Walter, profesor de química, aprovecha sus conocimientos para fabricar los cristales más preciados del mercado. Ese es su rol en la empresa y, para ser justos, le sale impecable. A Jesse le toca comercializar y distribuir; la coordinación de los grupos de ventas y el control de las bocas de expendio.

Pero lo cierto es que no es una tarea fácil, y tampoco para cualquiera. Sobre todo para Jesse, que carece de experiencia y además le gusta en exceso la mercadería que vende, cosa que saca de las casillas a su colega.

Jesse y Walter en plena acción en la caravana-laboratorio. Fue montada por ellos mismos. En su interior pasan largas y, por lo general, accidentadas jornadas de trabajo.

Jesse es diestro en el trámite de resultar insoportable. Sus padres, un matrimonio de clase media tirando a alta, lo echaron de casa. ¿Por drogas? Lo más probable. Pero tampoco él habrá movido un dedo para redimirse.

Sabemos que no terminó la secundaria, aunque la escuela le sirvió para algo: conocer al profesor Walter White. En sus años mozos jamás se hubiera imaginado que el circunspecto docente, con el que reprobó química, algún día se transformaría en su socio y camarada. Mucho menos que ambos iban a fabricar cristales de anfeta, en el interior de una caravana y en mitad del desierto de Nuevo México.

Desterrado del hogar paterno, Jesse vivió un tiempo en la casa de su tía muerta. Allí le pasó de todo. En un efecto semejante al de los relojes blandos de Dalí ("quien vea el cuadro un instante no lo podrá olvidar nunca", según Gala) quienes vimos la secuencia del cuerpo fundido en la bañera jamás vamos a sacarnos de la cabeza esas imágenes.

Algo similar nos pasa con el episodio en el que Jesse intenta ganarse el respeto como narcotraficante en la casa destruida de una pareja de yonquis, o cuando, por su culpa, la caravana que les sirve de laboratorio se queda sin batería en el medio de la nada..

Walter no soporta que Jesse sea tan imbécil y desmañado. Para Jesse, en cambio, White es un verdadero artista, y un padre al que en el fondo respeta. Lo sigue llamando señor White, como en la escuela, y en ocasiones, cuando algo le toca el orgullo, intenta hacerse valer.

Caer y levantarse

Típico en alguien como Jesse: de vagar por las calles, sin nada y con la ropa llena de mierda, de un día para el otro es capaz de alquilar una casa y comprar un televisor enorme de pantalla plana. Cuando promediando la segunda temporada conoce al amor de su vida, Jane Margolis (Krysten Ritter), abrigamos la esperanza de que, a lo mejor, el chico empiece a levantar cabeza.

Lo vemos entusiasmado por ampliar el negocio. Lo vermos en una reunión de trabajo con el equipo de venta, un grupo de perdedores irremediables, con cereales y refrescos en lugar de alcohol. Y pensamos que así funcionan los emprendedores. ¡De ese modo se forjan las grandes empresas! Pero todo sale mal. Muere uno de sus amigos, el negocio se complica y la relación con Jane termina mal.

Pensar que el plan original de Vince Gilligan, el creador y productor de la serie, era matar a Jesse al final de la primera temporada. De hecho, la producción ya tenía sus medidas exactas para fabricar el ataúd con el que lo despedirían definitivamente de la historia. Pero su personaje creció y se afianzó tanto que eso no fue necesario.

Botón de muestra

“Usted puede saber mucho de química, pero no sabe nada sobre vender drogas.”

Leemos que, en la temporada que se avecina, Jesse regresará de las tinieblas, ese lugar horrible donde lo vimos por última vez, para reclamar su lugar. Va a volver transformado. Va a ser otro. 

Después de todo lo que pasó es lógico que así sea.

Casi, casi,
un golazo

Breaking Bad, la mejor sorpresa del año, acabó su segunda temporada con un final que no estuvo a la altura de una trama impecable.
ESPOILER - 08 de junio, 2009
Enlace permanente » | Comentarios - 25

El mejor gol de la historia del fútbol es uno de Pelé... que no fue gol. El brasileño hizo una filigrana imposible dentro del área, eludió al portero y a dos defensores sin tocar el balón, y disparó cruzado ante la mirada atónita de todo el mundo. La pelota se fue dos centímetros al lado del poste. ¡Lástima! Ese gol hubiera sido el mejor de la historia.

Pero no llegó a ser nada.

El final de la segunda temporada de Breaking Bad es como ese gol de Pelé. Inolvidable y al mismo tiempo amargo. Felicidad y decepción en un solo DVD. El primer sentimiento tiene una razón muy concreta; ya lo dijimos, pero lo volvemos a decir: la jugada de Breaking Bad es excelente. Regates magistrales, paredes nunca vistas en televisión, diálogos a un toque, concentración y disparos efectivos.

La historia habla del largo viaje al interior de un hombre llamado Walter White (Bryan Cranston). De su lucha contra un cáncer mortal, y de cómo deja de ser un oscuro y frustrado profesor de química para convertirse en una misteriosa leyenda del narcotráfico.

Una primera temporada genial, y una segunda tan buena y deslumbrante como la que vimos, no se merecían semejante final. Especialmente, por los flash-forwards de los últimos capítulos. Las escenas de anticipación que se sucedieron a largo de las dos temporadas, todas situaciones extrañas e inverosímiles, fueron resueltas con maestría. Todas, menos la última.

El episodio final de la segunda entrega no tuvo nada que ver con lo que nos venía proponiendo la serie. Espectacular la realización, es cierto, excelentes los efectos especiales, pero el cierre parece haber sido extirpado de una historia diferente (de Six degrees, sin ir demasiado lejos).

La intención del creador, Vince Gilligan, es generar sorpresa.

—Si el público ve venir algo, hemos fracasado como escritores —declaró hace pocos días—. Por eso, si la gente piensa que vamos en un sentido, nosotros tenemos que ir en otro.

Todo muy bien. Pero más allá de estrategias de guión, hay un dato que no podemos obviar: el éxito de Breaking Bad, tanto de crítica como de público, llevó a que apenas emitido el cuarto episodio la cadena AMC decidiera renovarla para una tercera temporada, probablemente cuando todo ya estaba escrito para un final.

Ésa es la sensación: que ya había un final, uno para siempre, cuando sonó el teléfono y se renovó el contrato. Entonces hubo que cambiar los guiones. Ésa es la sensación, que algo falló en un engranaje que sonaba afinadísimo y sin fisuras.

¿Es posible que, debido a esto, Vince Gilligan haya tenido que modificar las cosas a último momento? No lo sabemos con certeza, pero es nuestra mejor teoría para la metáfora del gol de Pelé. Después de una jugada maestra, lúcida, el remate se va a centímetros del poste. Lástima grande.

A pesar de esto, esperamos con ansias el inicio de la tercera temporada. Porque ahora todo ha quedado patas para arriba, y saber qué sucederá en la vida de Walter White nos interesa más que cualquier final poco afortunado.

La próxima (y cruzamos los dedos) será un golazo.

El mea culpa
de Breaking Bad

La historia de una serie maravillosa a la que le pusimos un puntaje de seis y se merecía uno de ocho (como poco). Aquí las disculpas.
ESPOILER - 13 de mayo, 2009
Enlace permanente » | Comentarios - 49

Está bien, fue un gran error, y aquí estoy para hacerme cargo. Muchos lectores de Espoiler me lo decían en los comentarios, pero hasta la semana pasada no había tenido tiempo de ver la serie completa.

—Casciari, cabrón, te estás equivocando con Breaking Bad, le pones un seis y sólo viste el piloto.

Cierto. Hay muchísimas series nuevas de las que únicamente veo el piloto. ¿Razón? Si no lo hiciera de ese modo, no tendría vida. Mi hija no sabría quién soy, comería restos de pollo de la basura, etcétera. Prefiero ver pilotos. De todas formas, después de ver tanta televisión, un piloto suele alcanzar para conocer cómo será el resto de la historia.

Por supuesto, hay excepciones y te equivocas. Yo me equivoqué hace unos meses con True Blood, y ahora tengo que volver a borrar con el codo lo que dije hace tiempo sobre Breaking Bad, la serie de AMC creda por Vince Gilligan (Dios lo tenga en la santa gloria, desde esta semana).

¿Qué dije en su momento sobre este drama? Hagamos revisionismo humillante.

Dije:

El único debut de esta semana se emite por la cadena AMC y se llama Breaking Bad. Pero cuidado: no es lo más importante de estos días sólo porque sea flamante, sino porque huelo que puede estar muy bien. La trama: tenemos por aquí a un profesor de química de nombre Walter White, buenas noches. El hombre ha cumplido cincuenta años y su médico —a modo de obsequio— le dice que tiene un cáncer incurable. Zas, la vida a la mierda. Como este buen profesor no tiene muchos ahorros, decide pasar sus últimos meses vendiendo una droga inventada por él mismo en una caravana (casa rodante, para los lectores de mi tierra) y de este modo hacer algún capital para dejarle a su familia tras la muerte. Me gustan estos cuentos sencillos, donde los héroes son, más que nada, unos desesperados. Y sus hazañas no surgen de su afán por hacer el bien, sino de la más grande de las desdichas. (Ver completo.)

Más tarde dije también que la serie era “interesante, con toques al estilo de Weeds, pero sin la chispa necesaria. De todos modos, recomendable.” Por supuesto, me quedaba corto. Los primeros tres episodios te dan esa sensación, pero cuando te adentras en la trama la cabeza sale volando por la ventana.

Ahora estoy al día, ya casi finalizando la segunda temporada (el lunes se emitió el S02E10, y son trece). Estoy al día y fascinado, desesperado cada semana por ver cómo sigue la historia de Walter White (Bryan Cranston) y su socio tarambana, Jesse Pinkman (Aaron Paul).

¿Qué cambia tanto, para que la serie pase de un “seis” a un “ocho” en Espoiler.tv? Para empezar, el increscendo. La transformación del pusilánime profesor de secundaria, de cobarde a héroe moral, es similar al de Padre coraje, pero en versión poco ética.

Sobre todo, mejora gracias al socio del protagonista. El muchacho llamado Jesse Pinkman, su historia personal, el hundimiento paulatino de su vida, que vemos desde el comienzo de la serie y durante toda la segunda temporada.Vean la serie, y cuando lleguen al episodio en que todo le sale mal a este pobre chico, cuando lleguen a la tarde en que se convierte en un mendigo embadurnado de mierda, díganme si no es de lo mejor que se ha visto en la televisión.

Por lo pronto, seguiré mirando pilotos y resumiendo el interés de una serie desde esa mínima convicción, hija de la intuición y el desparpajo. Me equivocaré muchas veces más, y ahí estarán ustedes, desde los comentarios, haciéndomelo saber.

Pero era necesario decirlo: Breaking Bad merece descarga urgente. No mañana, no pasado. Ahora mismo. Es un drama impostergable.

Estrenos y regresos
para todos los gustos

Marcan la semana el estreno de la yanqui Breaking Bad, el buen comienzo de la canadiense jPod y el final de la española Desaparecida.
ESPOILER - 21 de enero, 2008
Enlace permanente » | Comentarios - 26

Parece mentira que hablemos de estrenos, en medio del caos de cancelaciones, pero la vida es así. Mientras algunas cadenas se quedan sin episodios frescos, otras tienen la valentía de comenzar a narrar una nueva historia en tiempos de vacas flacas. El único debut de esta semana —decíamos— se emite por la cadena AMC y se llama Breaking Bad. Pero cuidado: no es lo más importante de estos días sólo porque sea flamante, sino porque huelo que puede estar muy bien.

La trama: tenemos por aquí a un profesor de química de nombre Walter White, buenas noches. El hombre ha cumplido cincuenta años y su médico —a modo de obsequio— le dice que tiene un cáncer incurable. Zas, la vida a la mierda. Como este buen profesor no tiene muchos ahorros, decide pasar sus últimos meses vendiendo una droga inventada por él mismo en una caravana (casa rodante, para los lectores de mi tierra) y de este modo hacer algún capital para dejarle a su familia tras la muerte.

Me gustan estos cuentos sencillos, donde los héroes son, más que nada, unos desesperados. Y sus hazañas no surgen de su afán por hacer el bien, sino de la más grande de las desdichas. El primer episodio se emitió hace unas horas, cuando todos nosotros dormíamos, y ya está listo para descarga [S01E01].

AMC (que es la cadena de Mad Men, ganadora de los Globo de Oro) ha dicho que la primera temporada consta de siete episodios y que no habrá baches inesperados. Bien por ellos.

El resto de la parrilla se mantiene tambaleante, como desde hace ya un par de meses. Lo mejor de todo, The Wire, The L Word y Prison Break. Mala semana para las comedias. Todo detenido menos Ugly Betty y Scrubs.

Hay que destacar (aunque aún no haya subtítulos) que se ha estrenado en la cadena CBC, de Canadá, la serie jPod, comedia dramática de la que se emite esta semana el tercer episodio. El E01 y E02 los pueden descargar desde aquí.

jPod está centrada en el departamento de desarrollo de una empresa de videojuegos. ¿Otra serie sobre geeks y/o frikis antisociales al estilo The IT Crowd? Pues no. La historia es adaptación de una novela de Douglas Coupland con el mismo nombre. Coupland es el autor de Generación X, y participa en los guiones. Estos precedentes le dan, a priori, un aura de calidad. Esperamos subtítulos con urgencia.

Último dato antes de irme. Esta medianoche TVE1 emite el episodio 12 (y final de temporada) de Desaparecida, la única serie española que hemos seguido en Espoiler con interés y alegría.

En este capítulo especial se hará un racconto de todo lo ocurrido en la primera temporada, pero no será un episodio de fragmentos. Hay una trama. Todo ocurre cinco años después, con el Teniente Serra (Miguel Ángel Solá) en silla de ruedas, explicando el caso a sus alumnos policías. Buena manera de hacer resumen. Sí señor. Y todo esto ocurre porque el miércoles, en horario central, se estrena la segunda temporada, que tendrá episodios autoconclusivos, es decir, tramas cerradas de una hora. (Ver episodio completo vía YouTube.)

Están todos avisados.

Calendario semanal, completo

Lunes 21, Enero
The Wire Crimen [S05E03]
Martes 22, Enero
Prison Break Aventuras [S03E10]
Kyle XY Misterio [S02E15]
Wildfire Crimen [S04E01]
Medium Romance [S04E03]
Chuck Comedia [S01E12]
Miércoles 23, Enero
jPod Drama [S01E03]
Jueves 24, Enero
Reno 911! Comedia [S05E02]
Viernes 25, Enero
Chuck Comedia [S01E13]
Sábado 26, Enero
Monk Comedia [S06E13]
Psych Comedia [S02E13]

Prisacom S.A. - Ribera del Sena S/N - Edificio APOT - Madrid [España]