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Espoiler es un weblog que se especializa en ficción televisiva, descargas p2p y subtitulado. El blog está dividido en cuatro secciones principales:

Opinión, con artículos de fondo sobre el mundo de la ficción en las televisiones del mundo;

Series Recomendadas, donde se presentan temporadas completas de series de culto o estrenos que vale la pena ver;

Calendario semanal con las mejores opciones en televisión, que se renueva cada semana; y

Minuto a Minuto, con las últimas noticias sobre descarga, subtitulado y cualquier info que tenga que ver con la tele, que actualiza varias veces al día.

Espoiler está pensado para las miles de personas que eligen ver televisión de calidad, en lugar de quejarse de la telebasura.
Sobre el autor
Hernán Casciari nació en Mercedes, Buenos Aires, en 1971. Es escritor y periodista. Ha recibido el 1º Premio de Novela en la Bienal de Buenos Aires en 1991, y el premio Juan Rulfo en París, en 1998. Actualmente reside en Barcelona.

Le ha puesto voz a Mirta Bertotti, al vidente Juan Dámaso y a Xavi L., blogonovelas pioneras en la literatura no lineal; también redacta artículos, ensayos y piezas cortas de ficción en Orsai.es y en diversas revistas de España y Argentina.

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Todos los artículos

  Opinión
• Resistiré… hasta la mitad   22
• Hijos del Subtítulo de los Últimos Días   149
• Tres nuevos secretos en la televisión   31
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• Swingtown, el mejor episodio piloto en mucho tiempo   47
• Los nuevos diez mandamientos anti piratería   112
• Filántropos   40
• Kenneth, el muchacho de los recados en 30 Rock   29
• Las mejores series, detrás de escena   19
• ¿Alguien vio anoche El Síndrome de Ulises?   47
• Homer Simpson prohíbe la comedia Los Chávez   74
• ¿Ya no son cutres las series españolas?   71
• Dos que se van, y otras dos que llegan   34
• Videoblogs de ficción, cantera de futuras series   69
• De excelente a asqueroso: repasamos las nuevas series   53
• Qué culpa tiene el Tomate   116
• Radiografía urgente del mal llamado culebrón   80
• ShowView, para qué sirve y por qué lo esconden   83
• Dos reyes, magos de la comedia   40
• Inocente inocente... multiplicado por veinte   47
• La abuelita de Rosa Montero   354
• Este mes, la publi española es la mejor del mundo   41
• Sociópatas en el sofá   67
• ¿Y qué vamos a hacer cuando llegue la huelga?   71
• La Novena: Seinfeld ya ha sido subtitulada al 100%   34
• Las mejores series argentinas de estos tiempos   121
• Diez nuevas historias, de la mejor a la peor   68
• Comedias yanquis versus el resto del mundo serio   100
• Con "Desaparecida", apareció la buena TV española   81
• ¿De dónde es? ¿A qué dedica el tiempo libre?   59
• Diez buenos motivos para no suicidarse en 2008   45
• Todos los dramas que se nos vienen encima   27
• La sonrisa de Patricia versus el disgusto de Carmen   105
• Léase: probablemente, el guión era una mierda   96
• Quart: la historia del cura más veloz del mundo   110
• Señoras y señores, comienza la televisión de verdad   77
• Expectativas para 2008: lo bueno, lo malo y lo feísimo   52
• Hermanos y Detectives: mi apuesta para el otoño   74
• Prohibido adelantar: las mejores intros de hoy   88
• Las series en los 90: el principio de la revolución   102
• Los setenta del Nesquik y la tele en blanco y negro   35
• La tele de los ochenta que nos hizo tanto daño   79
• La 7ª temporada de Seinfeld ya tiene subtítulos   67
• Muchachada Nuí, la versión 2.0 de los chanantes   74
• En ocasiones veo series que aún no se emitieron   63
• Es un buen momento para hablar de Six Feet Under   93
• ¿No se te ocurre nada? Entonces molesta a un Obispo   65
• Las series con niños y el problema del estirón   46
• ¿Homer perdió la gracia o nosotros la inocencia?   90
• En el mundo hay 9 clases de espectadores de Lost   202
• Doncs que parlin en català, collons!   393
• La copia, la fotocopia y la endoscopia   69
• El boom de las familias disfuncionales   68
• Un poco de autocensura y enseguida volvemos   177
• Heroes, esa porquería para adolescentes   202
• La publicidad en medio de un chiste no es graciosa   133
• El fin de una década de mafia profunda   57
• Salva a tu madre y salvarás el mundo   55
• Las voces de Nicholson y Brando no son la misma   132
• ¿Qué más se puede esperar de la televisión?   124
  Series Recomendadas
• Sacrificios de familia... y de audiencia   40
• HBO hace teatro en la tele, ¡y también funciona!   76
• Pocoyó: dentro de 50 años, un clásico universal   49
• El espectador de Lost es un cornudo feliz   166
• Una serie con mujeres pero sin hombres demonio   54
• Mad Men es como ver a un perro tocar el piano   33
• Desde Nueva Zelanda, con amor y patetismo   27
• Coupling, una buena forma de pasar el invierno   47
• Si los abogados bailaran el mundo sería mejor   47
• Weeds: o cuando no sabemos si reír o llorar   41
• ¡Por fin una historia que se acaba para siempre!   62
• Californication no es una serie de sexo, es de amor   99
• Damages: la última obra maestra de la tele yanqui   117
• Los Simpson tuvieron sus antepasados: los Bundy   56
• Marihuana y adolescencia en los maravillosos '70   61
• Un hombre verde, muy alto, con la camisa rota   24
• Family Guy, un plagio que necesitábamos con urgencia   70
• La mejor miniserie del año está llena de caballos   40
• ¿Es posible mantener la amistad en tiempos de gloria?   28
• Merecidísimo premio para la mejor comedia del año   23
• Los Vengadores, la serie que miraban los abuelos   15
• La nueva Divina Comedia fue un fracaso de audiencia   94
• Los tiempos en que el espanto nos daba risa   21
• The Blues, o cuando en la tele ocurren maravillas   16
• Veinticuatro maneras de ser inmortal e indestructible   65
• Póngame una copa y yo le cuento mi vida entera   27
• House, o la soledad del hijo de puta genial   68
• Los tiempos en que Hitchcock hacía televisión   42
• Lesbiana tú eres, entre todas las mujeres   87
• ¿Así eran, realmente, las solteras de treinta años?   33
• La primera gran revolución sexual de la televisión   24
• Lo último de Ricky Gervais, el humorista patético   22
• El extraterrestre que llegó dentro de un huevo   18
• ¿Estoy loco, en coma o viajando por el tiempo?   38
• Este post se autodestruirá en cinco segundos   15
• Posiblemente, la serie que reemplazará a Friends   69
• La guerra, los médicos y el sentido del humor   15
• The Wire: todo lo contrario a una serie policial   50
• El mejor humor absurdo siempre viene de Inglaterra   30
• Grissom y el asesino de las miniaturas a escala   33
• El origen de Lost fue Gilligan perdido en una isla   25
• Larry David: un quijote judío, calvo y postmoderno   46
• El viejo truco de hacer humor para todo el mundo   33
• Geek: no nos reímos de ti, sino contigo   63
• ¿Puede un buen detective tener esa cara de idiota?   27
• La mejor serie de 2006 llegó bañada en sangre   34
• Los Tres Chiflados: clásicos e inmortales   41
• ¿Alguien sabe quién mató a Laura Palmer?   64
• Mr. Bean y el Dr. House, juntos en una comedia   36
• Cuatro paranoicos en Nueva York   29
• El hombre que no sabía demasiado   35
  Tutoriales
• Tutorial para ver series en alta definición   70
• ShowView, para qué sirve y por qué lo esconden   83
• Tutorial: una nueva vuelta de tuerca al streaming   39
• Mucho cuidado: material cien por ciento español   116
• ¿Qué me llevo a la playa en mis vacaciones cortas?   34
• Sea moderno, practique 'streaming' desde su hogar   110
• Cómo ver series sin usar el televisor   68
• Paso uno: encienda el ordenador   140

Sección 'Dexter'

Hijos del Subtítulo
de los Últimos Días

La cadena Cuatro emite Dexter con un doblaje que convierte a la obra en un culebrón insoportable. Pero hay una secta que ya es religión.
HERNAN CASCIARI - 10 de julio, 2008
Enlace permanente » | Comentarios - 149

En Espoiler, como ustedes ya saben de sobra, intentamos captar (con buenas y malas artes) a todas las personas que adoran al Dios Doblado. Convertirlas. Tenemos una secta que se llama Hijos del Subtítulo de los Últimos Días. Y estamos escondidos a la salida de los colegios, de los cines de barrio, en las plazoletas y los descampados.

El Dios Doblado puede parecer una creencia cómoda (como muchas otros credos mayoritarios) pero es también una religión mentirosa. Creer en el doblaje es confiar en un intermediario con falsete en la garganta, que nos nos deja escuchar la Palabra Verdadera. Es como ir a ver a Bruce Springsteen a un concierto y que aparezca Constantino Romero en mitad del escenario y diga:

—"¡Oye, nena! Yo nací en Estados Unidos, pero me enviaron a otro país a matar hombres amarillos".

No. Si en la música esto no es posible ni soportable, ¿por qué tantos religiosos del Dios Doblado permiten la herejía en los cines y en la televisión?

Hace unos días Joan Planas, en su blog, realizó un pequeño trabajo quirúrgico con la versión de Dexter que emite la cadena Cuatro los jueves por la noche. Interesantísima labor en la que podemos apreciar los estragos del Dios del Doblaje. (No del doblaje español en particular, sino de cualquier doblaje que pretenda emparchar el audio de una obra de arte.)

Escuchemos, como si estuviésemos en misa, estos dos fragmentos:


Nosotros, los Hijos del Subtítulo de los Últimos Días, creemos en las versiones originales del Antiguo Parlamento. No reconocemos ni al dios del doblaje español (llamado hostia tío) ni al dios mexicano (conocido como aparca el carro).

Nos postramos ante la letra arial 12 amarilla, centrada, interlineado auto. Con esfuerzo, hemos logrado que nuestros ojos observen el paisaje mientras leemos un diálogo de dos líneas. Los herejes dicen que ver y leer al mismo tiempo es imposible. ¡Cómo que imposible! El hombre ha llegado a la Luna, ha desterrado la polio, ha conseguido minimizar el comunismo... ¿y no es capaz de leer dos líneas de texto sin perder de vista el paisaje de atrás? No. No es dificultad visual: es falta de Fe.

A nosotros nos gusta el sonido real de las historias, los timbres y matices de los protagonistas. Adoramos saber si el que habla tiene entonación latina o si es un negro de Harlem, odiamos escuchar —en la boca de nuestros ángeles— la palabra rayos, la palabra joder. Nos gusta fuck, suena celestial.

Nuestra secta fue durante muchos años un grupo menor, pero cada vez somos más los fieles. Fieles del verbo alta fidelidad. Estamos en todas partes, y somos gente de bien, dispuesta a ayudar al novato, al iniciado y al tímido.

A veces los gobiernos cierran algunas Iglesias del Subtitulado, pero nosotros construimos otras. Estamos en casi todos los barrios, en los prósperos y los humildes, apostando por las versiones originales de las Sagradas Escrituras.

Ya somos, casi, una religión mayoritaria. Y tenemos un lema: "Que el arte se rompa si se tiene que romper, pero, por dios, que no se doble".

La abuelita
de Rosa Montero

Ayer apareció, en la contraportada de El País, un texto de Rosa Montero en el que la escritora arremete contra la serie Dexter. ¡Blasfema!
HERNAN CASCIARI - 12 de diciembre, 2007
Enlace permanente » | Comentarios - 354

Ayer apareció, en la contraportada de este periódico, un texto de Rosa Montero llamado "Sadismo", en el que la escritora arremete contra la serie de televisión Dexter, culpándola, entre otras cosas, de provocar la agresividad y el sadismo gratuito entre los grandes y los chicos.

La escritora escribe con soltura sobre una obra de ficción de la que, confiesa, sólo ha visto unos minutos porque le resultó "repugnante". Pero no quiero seguir explicando sus palabras, es imprescindible la lectura completa del texto, que no tiene desperdicio:

Sadismo

por Rosa Montero
(El País, 11 de diciembre de 2007)

Llega una nueva serie de televisión que ya estaba en el cable. Rizando el rizo de la venta al por mayor de la violencia, el protagonista es un psicópata encantador, un sádico simpático que busca la complicidad del espectador.

Para endulzar la despampanante orgía de sangre, atrocidades perversas y refinada saña, este agradable asesino en serie sólo mata a los malos, es decir, a aquellos que a su vez son asesinos. Por cierto que no acaba con ellos por hacer justicia, sino porque disfruta haciendo sufrir. Ya digo que es un sádico. No pude terminar de ver ni siquiera un capítulo, así de repugnante es el producto.

Según un informe del Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia, los niños españoles pasan frente al televisor 930 horas al año, por 900 que están en el colegio. Cada hora ven entre cinco y diez actos violentos, y está demostrado que cuanta más violencia televisiva han visto, más agresivos son a los dieciocho. Se me ocurre que este nuevo carnicero dejará su huella en grandes y chicos.

En los años setenta, las películas que ofrecían dosis masivas de violencia bajo la tenue justificación de un justiciero solitario que mataba malos, como Harry el Sucio, eran consideradas reaccionarias. Hoy, en cambio, se diría que el sadismo está de moda, con el agravante de que ahora las carnicerías son infinitamente más perversas y realistas. Hoy Quentin Tarantino saca en primer plano cómo torturan a un tipo rebanándole la oreja lentamente y a todos los modernos les parece la bomba. Y lo mismo sucede con este nuevo héroe televisivo cruel y morboso: qué guay, un matarife psicopático. Diversión a tope.

Explotar el sadismo para obtener más share se considera de lo más normal, forma parte de ese fofo "vale todo" en el que vivimos. A mí, sin embargo, me repele: debo ser una antigua.

Mi idea inicial fue debatir, en estas páginas, la enorme cantidad de boludeces que escribe Rosa Montero en su columna, pero sin embargo me llegó, a tiempo, un documento que la exonera de toda culpa. El problema de Rosa Montero no es su incapacidad de comprender la ficción televisiva.

Ella no es, como el resto de los intelectuales quisquillosos, una especie culta que desprecia toda la tele sin excepción. No es de las que pueden hacer una crítica certera viendo sólo cinco minutos de una obra. No. Lo que tiene Rosa (casi igual que Dexter Morgan) es un problema con su pasado.

Publico aquí, en exclusiva, una columna aparecida el 11 de diciembre de 1917 en el periódico La Vanguardia. La escribe Rosa Montero, la abuelita de la actual Rosa Montero.

Sadismo

por Rosa Montero
(La Vanguardia, 11 de diciembre de 1917)

Llega un nuevo folletín a mi biblioteca, que fue publicado en doce episodios por la revista rusa El Mensajero, hace ya cuarenta años, con el nombre de Преступление и наказание (aquí, creo, la llamarán Crimen y Castigo y aparecerá en forma de libro a principios de marzo de 1918). Rizando el rizo de la venta al por mayor de la violencia, el protagonista es un muchacho encantador, un asesino sádico la mar de simpático, llamado Raskolnikov, que busca la complicidad del lector. Una complicidad inaceptable.

Para endulzar la orgía de muertes, atrocidades perversas y refinada saña, este agradable asesino sólo mata ancianas, es decir, seres desvalidos que no le hacen mal a nadie. Por cierto que no acaba con ellas para hacer justicia, sino porque desea saber si es posible matar sin razón, sin dejar huella, y cometer de este modo el crimen perfecto. ¡Ya digo, es un sádico! No pude terminar de leer ni siquiera las primeras páginas, así de repugnante es el libro.

Según un informe del Centro Reina Victoria para el Estudio de la Violencia, los niños y jóvenes españoles consumen esta mal llamada 'nueva literatura' unas 930 horas al año, por 900 que están en el colegio. Cada hora son cómplices de entre cinco y diez escenas literarias violentas, y está demostrado que cuanta más violencia han leído, más agresivos son a los veintidós años. Se me ocurre que este nuevo asesino ruso dejará su huella en grandes y pequeños.

En 1840 apareció un libro que ofrecía dosis masivas de violencia bajo la tenue justificación de un gorila solitario que mataba gente. La novelita se llamó Los Crímenes de la calle Morgue, del ya olvidado escritorcito borracho Allan Poe, y fue considerada por mi madre (columnista de opinión también) una obra espantosa. Hoy, en cambio, se diría que el sadismo está de moda, con el agravante de que ahora los asesinatos no son ejecutados por primates, ni por chimpancés, sino por supuestos hombres decentes como el impresentable Raskolnikov.

En la actualidad de este flamante siglo XX, Howard P. Lovecraft ha escrito sin escrúpulos el asqueroso libro El caso de Charles Dexter Ward, la historia de un hombre degradado física y psicológicamente por su familia, que acaba (¡cómo no!) provocando un baño de sangre. Y lo mismo sucede con este flamante héroe ruso del tal Dostoyevski, este funcionario cruel y morboso llamado Raskolnikov: qué alegría, un soviético psicopáta. Diversión a troche y moche.

Explotar el sadismo para obtener más ventas literarias se considera de lo más normal, forma parte de ese fofo vale todo en el que vivimos en este nuevo siglo XX tan extraño. A mí, sin embargo, me repele: debo ser demasiado moderna.

Ojalá un día llegue la famosa televisión y se acaben todas estas porquerías literarias.

¿Historia de amor entre
el Guionista y la Industria?

Hoy por la tarde los escritores de ficción volverán a negociar con las cadenas. Mientras, la huelga sigue y el calendario se resiente.
HERNAN CASCIARI - 26 de noviembre, 2007
Enlace permanente » | Comentarios - 27

Hoy es el día de la Reunión Cumbre. Los guionistas se sentarán otra vez en la mesa con la industria para llegar a un acuerdo. O