El tan castizo como fulminante "donde tengas la olla no metas la p***..." se va al garete, al menos respecto de nosotros, los españoles, ya que según las cifras que publicaba un portal de empleo americano, ocupamos el tercer puesto entre los países europeos en cuanto a predisposición a mantener un affaire con compañeros de oficina. ¿Quién no se fija en el tipo más sexy del departamento o en la nueva becaria de apetitoso escote?
Con este post no pretendo hacer demagogia y menos aún verter manidas expresiones de denuncia y de lamento, no por reiteradas por periodistas, autoridades y familiares de víctimas menos dolorosas. España es un país con una elevada tasa de violencia de género, eso es un hecho. Por favor, llama al 016 antes de que sea demasiado tarde.
Este spot italiano es sólo una prueba más de que "el sexo vende", y esa certeza induce a los publicistas a meterlo hasta en la sopa... o en las patatas, como es el caso, y esta ocasión utilizando al actor porno más famoso de la historia.
El otro día se emitió el programa Mundo Pink donde Deborah Ombres hace de las suyas con total impunidad para deleite de la audiencia y bien de la Humanidad.
Deborah y yo nos conocemos desde hace años porque, en su día, fui colaboradora del programa que ella presentaba, Lo Más Hot, en MTV. En esta ocasión, la excusa para el reencuentro fue que Deborah me hacía una entrevista con motivo de mi libro, Verdad y Mentiras en el Sexo.
Hacía tiempo que Elella permanecía más callado que si hubiera muerto ahogado, pisado su cincelado cuello por la horrorosa botaza plana de su jefa (definida por el interesado como una "cincuentona militante de lo sórdido, muy mal tallada, que sólo por cómo se viste a sí misma deduces lo mal que puede llegar a tratarte a ti"). "Claro, claro, claro" -yo siempre le entiendo aunque no entienda. Y esto de ahora, me resulta una deducción lógica, un precipitado de la doctrina de los actos propios, que formulo como: "Si es capaz de hacerse eso a sí misma, no esperes nada bueno de ella", mucho más profundo y certero que el "no esperes nada bueno de alguien que lleva esa facha, creyendo que va tan mona", infinitamente más endeble como argumento que esgrime el propio Elella. Está más anulado y maltratado el pobre en su empresa...
PlayboyTv está emitiendo "The Pleasure", una serie sobre los placeres eminentemente femeninos, aquellos que los hombres intuyen pero desconocen (por si no queda claro: éste es el tema del post). Según el canal, se trata de una especie de manual o diccionario para hombres que se atreven a mirar a través de los ojos de una mujer, para curiosos que pretenden descubrir los secretos que se esconden al otro lado de la cama, para intrépidos que intentan comprender el universo femenino.
Quien dijo eso de "hay gente pa'tó" llevaba razón y, como la zoofilia ya nos suena a todos y la necrofilia nos pone los pelos de punta -o eso espero- sin necesidad de grandes explicaciones, me voy a fijar en los amores de corte y confección, en las parafilias que implican cierta afición por la moda, la ropa, la costura y asimilados, incluyendo el gusto erótico por clavarse los objetos relacionados. Demos una rápida ojeada a lo inusual.
Recientemente he concocido a varios y varias que se han pagado un book fotográfico, de los que se necesitan para trabajar como modelo o actor, sólo que en vez de con motivo de una boda, la grabación de un disco o inmortalizar algo memorable, como el nacimiento de un hijo, se las hacen para poder crear un atractivo perfil y triunfar en cualquiera de las redes sociales que proliferan en internet. Y no escatiman en gastos: con peluquero y estilista, ¡faltaría más!
<<No hay mucha diferencia entre la imposición y la represión: en ambos casos nos están diciendo lo que debemos hacer o dejar de hacer. Quizá en la época victoriana el sexo estaba reprimido y el gozo residía en saltarse la prohibición, pero hoy en día la sexualidad se impone desde todos los medios de formación de masas, y el gozo podría residir paradójicamente en la abstinencia sexual o en saltarse la programación del coito.>>