Finanzas a las 9

Sobre el blog

Los profesores de Afi Escuela de Finanzas ofrecen un punto de vista singular sobre la actualidad del sistema financiero. En cada publicación se aborda el análisis de cuestiones ligadas al proceso de transformación del sector, a las novedades regulatorias, a la relación con la tecnología o al repaso de los fundamentos teóricos que explican las bondades de un sistema financiero sólido.

Sobre los editores

Afi Escuela de Finanzas

Afi Escuela de Finanzas es, desde 1994, el principal referente español en formación financiera. Nuestras programas tienen un carácter eminentemente práctico y se basan en la experiencia directa de nuestro cuadro de profesores, formado por profesionales de Afi y otros expertos del máximo prestigio en el sector.

Emilio Ontiveros es Presidente de Analistas Financieros Internacionales (Afi) y Catedrático de Economía de la Empresa de la Universidad Autónoma de Madrid. @ontiverosemilio.

Ángel Berges es Consejero Delegado de Analistas Financieros Internacionales (Afi) y Catedrático de Economía Financiera de la Universidad Autónoma de Madrid.

Daniel Manzano es Socio y Director General de Analistas Financieros Internacionales (Afi). @dmanzanoster.

Álvaro Martín Enríquez es Socio del área de Innovación y Desarrollo Internacional de Analistas Financieros Internacionales (Afi). @alvarojme.

Esteban Sánchez Pajares es Socio del área de Banca y Seguros de Analistas Financieros Internacionales (Afi). @est_snchez.

Francisco José Valero es Socio del área de Estudios de Analistas Financieros Internacionales (Afi) y Catedrático de Economía Financiera y Contabilidad de la Universidad Autónoma de Madrid.

Archivo

mayo 2013

Lun. Mar. Mie. Jue. Vie. Sáb. Dom.
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31    

TWITTER

Afi Escuela de Finanzas

TWITTER

Afi Corporativo

Implicaciones de las bajadas de rating

Por: | 14 de junio de 2012

Las recientes revisiones a la baja de la calificación crediticia que otorgan las agencias de rating al Reino de España -la última, ayer mismo por parte de Moodys-, introducen un elemento adicional de preocupación en el escenario económico actual. Desde que comenzara la crisis, las agencias han reducido en hasta cinco escalones la nota de España, con repercusiones muy relevantes sobre la capacidad de financiación de la economía, que van mucho más allá del incremento directo en el coste de las emisiones que realiza el Tesoro.

En primer lugar, porque en la práctica totalidad de los casos, el rating del Reino actúa como “techo” en la calificación del resto de agentes económicos. En última instancia, si el Tesoro no fuera capaz de pagar sus deudas, tampoco podría ninguno de los operadores de esa economía. Por lo tanto, tras una bajada de rating de un país, se produce una cadena de revisiones a la baja en el resto de emisores, ya sean empresas no financieras, bancos o CC.AA. En definitiva, esto es lo que implica el rating: la opinión que tiene la agencia de calificación sobre la capacidad de un país, y del resto de emisores, de hacer frente al pago de intereses y devolución del principal de los préstamos concedidos por sus acreedores.  

En segundo lugar, afecta directa y de forma especialmente intensa a las entidades financieras por la forma en la que financian parte de su balance. El sector bancario español ha tomado prestado en las dos últimas subastas del BCE algo más de 300 mil millones de euros.  Para ello, las entidades financieras han tenido que depositar activos que sirven como garantía en el BCE, que en la mayor parte de los casos es deuda pública –ya sea del Estado o de las CCAA- o deuda emitida por otras entidades –bonos, cédulas hipotecarias, titulizaciones, etc.-. Pues bien, si las cuatro agencias registradas en BCE siguieran los pasos dados por Moodys -bajando el rating de España-, la autoridad monetaria exigiría más garantías para mantener el mismo volumen de financiación que ya ha prestado. ¿Y esto es relevante? Lo es, porque implica que los bancos tienen que utilizar más activos para obtener la misma cantidad de dinero, disminuyendo su posición de liquidez neta e incrementando el coste efectivo de la financiación. 

En tercer lugar, como consecuencia de los dos aspectos anteriores, en términos efectivos el dinero es más caro. Por un lado, porque las entidades financieras aplicarán tipos de interés más altos a los préstamos que conceden a sus clientes; y, por otro, porque las empresas exigirán rentabilidades más altas a sus inversiones, para así compensar el incremento de su coste de financiación.

Malas noticias por tanto en un contexto de sequía financiera como el actual.

   Image1


 

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal