Finanzas a las 9

Sobre el blog

Los profesionales de Afi ofrecen un punto de vista singular sobre la actualidad del sistema financiero. En cada publicación se aborda el análisis de cuestiones ligadas al proceso de transformación del sector, a las novedades regulatorias, a la relación con la tecnología o al repaso de los fundamentos teóricos que explican las bondades de un sistema financiero sólido.

Sobre los autores

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Afi es, desde 1987, una empresa líder en consultoría y formación independiente en economía, finanzas y tecnología. El rigor técnico, la innovación y la orientación al cliente son las bases de nuestra diferenciación y nos han permitido ofrecer desde 1994 formación financiera especializada a través de Afi Escuela de Finanzas.

Emilio Ontiveros es Presidente de Analistas Financieros Internacionales (Afi) y de Afi Escuela de Finanzas, además de Catedrático de Economía de la Empresa de la Universidad Autónoma de Madrid. @ontiverosemilio.

Ángel Berges es Vicepresidente de Analistas Financieros Internacionales (Afi) y Catedrático de Economía Financiera de la Universidad Autónoma de Madrid. @AbergesAngel.

Daniel Manzano. Socio de Afi. Presidente de Afi Inversiones Financieras Globales EAFI y de Afi Consultores de las Administraciones Públicas. @dmanzano_afi.

Esteban Sánchez Pajares es Socio del área de Banca y Seguros de Analistas Financieros Internacionales (Afi). @est_snchez.

Francisco José Valero es Socio del área de Estudios de Analistas Financieros Internacionales (Afi) y Catedrático de Economía Financiera y Contabilidad de la Universidad Autónoma de Madrid.

Daniel Fuentes Castro es responsable de análisis macro de Analistas Financieros Internacionales (Afi)@dfuentescastro

Ricardo Pedraz es consultor de área de Finanzas Públicas de Analistas Financieros Internacionales (Afi) @RicardoPedraz.

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Riesgos globales en 2014

Por: | 31 de enero de 2014

El World Economic Forum, más allá de la significación que tenga el encuentro anual que auspicia esta organización todos los años en Davos, está acentuando su influencia a través de la publicación de informes que cada año disponen de una mayor relevancia. Aunque solo sea para incitar a la discusión. No solo es el caso del primigenio y también el más difundido World Competitiveness Report. El que está despertando un mayor interés en los últimos años es el relativo a los riesgos globales, ahora en su novena edición. Un “riesgo global” es definido como aquel episodio que origina un impacto negativo significativo en varios países y sectores económicos a lo largo de un periodo de tiempo de hasta 10 años. Su naturaleza potencialmente sistémica es uno de sus rasgos: disponen de la capacidad de afectar al conjunto del sistema.

Para su elaboración, el WEF refleja opiniones de 700 directivos empresariales y decisores públicos acerca de la evolución de los que consideran riesgos que amenazan a la estabilidad global. Se han identificado más de 30 categorías de riesgos, y merece la pena observar cómo van evolucionando esas preferencias en estos nueve años, tal como se refleja en la tabla 2, y cómo interactúan entre ellos.

En la tabla 1 se refleja la clasificación de los 10 riesgos generadores de mayor inquietud en los encuestados. Aunque a tenor de la experiencia todavía vigente son los riesgos asociados a la emergencia de crisis financieras los que más preocupan, inmediatamente detrás aparecen dos de sus consecuencias más visibles: el elevado desempleo, su enquistamiento hasta convertirse en desempleo estructural, y la acusada ampliación en la desigual distribución de la renta.

Este último ya viene siendo destacado como una de las consecuencias más inquietantes de la crisis. Pero, en realidad, la ampliación de la desigualdad ya podía observarse desde las dos décadas anteriores a su emergencia, tanto en las economías emergentes como en las consideradas avanzadas. La OCDE y el Banco Mundial están entre las instituciones que lo habían demostrado suficientemente. También más recientemente Intermon Oxfam, que ha presentado precisamente en Davos su propio estudio. En particular, la fase de crecimiento que condujo a la crisis ofrece resultados desalentadores. No solo las diferencias en cualificación ayudan a explicar las diferencias en renta, sino también las diferencias en el seno de sectores, con el financiero destacando sobre el resto. A medida que se conocen datos de los efectos de la crisis, esa desigualdad es mayor. En algunos países la amenaza a la desaparición de las clases medias no es precisamente una alarma exagerada.

El ascenso del desempleo ha sido la consecuencia más inmediata y explícita de la crisis que ha dispuesto de un mayor impacto en la distribución de la renta. Además, el elevado desempleo y las reformas que en algunos países se han llevado a cabo en el mercado de trabajo han presionado a la baja los salarios de los empleados. Una fuente adicional de esa distribución regresiva han sido las propias políticas fiscales tendentes a sanear las finanzas públicas. En la eurozona, la austeridad ha significado reducción de partidas de gasto socialmente sensibles, y en ocasiones aumentos de impuestos de forma indiscriminada según la renta. En ambos casos, los segmentos de población mas afectados han sido los de menor renta y riqueza. Recortes en partidas como educación penalizan seriamente un principio básico en las sociedades modernas, el de igualdad de oportunidades, además de hacerlo con la necesaria dotación de capital humano, esencial para competir y conseguir un crecimiento sostenible e inclusivo. El caso de España es suficientemente representativo al respecto, aunque la regresión está siendo casi generalizada en todas las economías desarrolladas. No es necesario abundar acerca de los riesgos derivados del mantenimiento de esa tendencia. Desde luego sobre la estabilidad social, sobre la confianza de la gente en las instituciones. Pero los efectos adversos son también evidentes sobre la propia sostenibilidad del crecimiento económico. De ahí la inquietud creciente al respecto y su tipificación como riesgo global. Estaremos atentos a la evolución postcrisis.

Tabla 1

 

Tabla 2

 

Artículo publicado en la revista Empresa Global nº 137. Febrero 2014

 

Los españoles seguimos aferrados al efectivo

Por: | 29 de enero de 2014

En el pasado hemos tratado en este blog las desventajas a nivel macroeconómico de seguir pagando de manera generalizada en efectivo, ya que es un medio de pago caro y que facilita las actividades opacas al fisco. No en vano, el estudio anual que realiza Visa sobre la economía sumergida en Europa revela una importante correlación inversa entre el número de transacciones electrónicas por habitante y el porcentaje del PIB que corresponde a la economía sumergida

SE and e-payments VisaFuente: Visa

La cuestión es que, pese a ser de sobra conocidas sus ventajas, el avance en el uso de medios de pago electrónico sigue siendo moderado en nuestro país, y el efectivo sigue siendo la primera elección en buena parte de las transacciones que realizamos. Otro reciente estudio de MasterCard señala que la cuota que todavía mantienen los pagos en efectivo es el 46% sobre el valor total de las compras de los españoles. Si tomamos como referencia el número total de operaciones de pago, la estimación es que más del 80% todavía se realizan en efectivo, y estos números no han mejorado significativamente en los últimos años.

Los datos concuerdan con los recogidos en la encuesta que elaboramos para el Informe Tecnocom 2013 sobre tendencias en medios de pago. Tratamos de averiguar el medio de pago preferido por los consumidores en distintas categorías de compra para ver las diferencias entre España y los otros países objeto de estudio, todos ellos situados en América Latina. Los resultados no dejan lugar a dudas: el efectivo es el medio de pago preferido en las compras de alimentación/hogar y, sobre todo, en los gastos relacionados con ocio. Los españoles somos reconocidos por nuestra vida social y, por lo que parece, terminamos pagando en efectivo cuando salimos. Lamentablemente, en el estudio no indagamos en las causas de este fenómeno, por lo que no está claro si el comportamiento se debe a cuestiones de oferta (la gente no puede pagar con tarjeta en los locales de ocio) o de demanda (la gente decide pagar en efectivo por alguna razón).

Efectivo como medio de pago más habitual, por categorías de compra

CAP6_Figura 7

Fuente: Informe Tecnocom 2013

En la categoría de servicios incluimos todo lo relativo a recibos de electricidad, agua, gas, teléfono... En el caso de España, el uso de efectivo es marginal en estos casos, ya que la inmensa mayoría de los pagos están domiciliados, a diferencia de lo que ocurre en otros países, incluso en algunos de nuestro entorno más próximo. Sin embargo, vemos que los pagos de mayor importe medio (electrodomésticos, viajes, gasolina) están menos relacionados con el efectivo, como cabría esperar, porque en estos casos las ventajas de comodidad y valor añadido de las tarjetas son más evidentes. De hecho, es significativo que el 22% de los titulares de tarjetas de crédito en España valoran como principal ventaja de usar este medio de pago los descuentos en carburante, algo que no se observa con tanta fuerza en ningún otro país de los analizados. El reto ahora es conseguir convencer a comercios y usuarios de las bondades de pagar por medios electrónicos sus compras diarias. ¿Cuándo alcanzaremos los niveles de nuestros vecinos del norte de Europa?

Finanzas de los Hogares

Por: | 24 de enero de 2014

Esta misma semana se publicaban las Cuentas Financieras de la Economía Española correspondientes al tercer trimestre de 2013, y en las mismas se pone de manifiesto una importante mejora en la posición financiera de las familias. Concretamente, en el balance consolidado de los hogares españoles cabe resaltar el incremento en los activos financieros (60.000 millones) en los 9 primeros meses del año, y el descenso de los pasivos financieros (40.000 millones) en el mismo periodo, produciendo una mejora en la posición financiera neta de casi 100.000 millones en los tres primeros trimestres del año.

Esas son cifras representativas de un importante desahogo para las familias españolas y, unidas al favorable comportamiento del mercado laboral en la segunda mitad del año, sin duda han debido actuar como elementos dinamizadores de una mayor propensión al consumo, como efectivamente anticipan las estimaciones del Producto Interior Bruto en los meses finales del año.

Pero más allá de esos innegables efectos sobre las magnitudes macroeconómicas, merece la pena analizar con algo más de detalle las cuentas financieras de los hogares, en su doble perspectiva, de flujos y de stock, para tratar de extraer algunas interesantes conclusiones sobre el comportamiento financiero de las familias.

En el lado del pasivo el ejercicio es extraordinariamente sencillo, por cuanto los flujos realizados por las familias españolas en agregado, consistentes en reducir deudas en unos 40.000 millones, se traducen en que el endeudamiento total baja desde los 900.000 millones que había al cierre de 2012, hasta los 860.000 millones vigentes al cierre del tercer trimestre de 2013, una reducción ciertamente significativa, y aceleradora del proceso de desapalancamiento en que se hallan las familias desde 2009.

Menos obvios resultan los análisis en el caso de los activos financieros de las familias, por cuanto en los mismos se han producido intensos movimientos de trasvase entre diferentes categorías, así como efectos asociados a la valoración de los activos, especialmente de aquellos que cuentan con precios de mercado de forma recurrente.

Si analizamos en primer lugar la adquisición neta de activos financieros, ésta es prácticamente nula para el agregado de los tres trimestres, esto es, las familias no han generado prácticamente nada de ahorro financiero, aunque sí que han llevado a cabo intensos trasvases entre diferentes instrumentos de ahorro. Concretamente, han desinvertido casi 35.000 millones de valores distintos de acciones (fundamentalmente pagarés bancarios), y 5.000 millones de cuentas a cobrar, comerciales o no comerciales. Con esas desinversiones han financiado inversiones dedicadas a suscribir depósitos (15.000 millones), suscribir fondos de inversión (10.000 millones), suscribir fondos de pensiones o pólizas de seguros (5.000 millones), y comprar acciones (10.000 millones). Dichos flujos agregados de inversión o desinversión aparecen resumidos en la primera columna del cuadro siguiente.

GraficoF-9 0140124

La segunda columna, por su parte, muestra la variación de la posición en cada instrumento, con una variación agregada de 60.000 millones. En tanto en cuanto no ha habido flujo neto inversor ni desinversor, la totalidad de esa variación neta es atribuible a un efecto de valoración de los activos, siendo ese el ejercicio de extrapolación que realizamos en la tercera columna. Tanto los fondos de inversión, como los fondos de pensiones (y/o seguros), así como las tenencias de valores de renta fija, han aportado a las familias españolas unas revalorizaciones agregadas de unos 5.000 millones en cada una de esas tres categorías.

Pero donde verdaderamente han obtenido las familias una fuente importante de revalorización es en sus tenencias de acciones, que les han aportado casi 45.000 millones de mayor valor, hasta alcanzar casi 415.000 millones en valor agregado de la cartera de acciones detentado por las familias al cierre del tercer trimestre.

En este sentido, conviene incorporar un matiz, para no caer en la tentación de concluir de ello que España es un país de familias especialmente activas en Bolsa. De esos 415.000 millones de euros que las familias poseen en acciones, tan sólo un tercio corresponden a empresas cotizadas, mientras que dos tercios corresponden a no cotizadas, integrándose en dicho epígrafe, entre otras cosas, las empresas unipersonales asociadas a los casi tres millones de autónomos existentes en nuestro país.

En una proporción similar, los anteriormente mencionados 45.000 millones de revalorización que cabe inferir de las tenencias de acciones por las familias también proceden, aproximadamente, un tercio de las acciones cotizadas y dos tercios de las no cotizadas.

 

La banca mejora sus resultados

Por: | 22 de enero de 2014

Hoy se inicia la ronda de presentaciones de los resultados bancarios correspondientes al cierre de 2013, que durará aproximadamente unas tres semanas en el caso de las entidades cotizadas. Con el calendario orientativo hecho público por las propias entidades, Bankinter arrancará hoy las publicaciones, que finalizarán el 7 de febrero con la presentación de resultados de Bankia.

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Sin estar a la altura de los años previos a la crisis, ni siquiera de sus primeros años, esperamos que el resultado agregado de los negocios de la banca en España (cuentas individuales) sea cuantitativa y cualitativamente diferente al del pasado ejercicio 2012.

Después de dos años de resultados agregados negativos, el año 2013 se saldará de nuevo en terreno positivo. Frente a un resultado negativo en 2012 por importe de 73.706 millones de euros, las estimaciones que hemos realizado en Analistas Financieros Internacionales (Afi) sitúan el resultado después de impuestos del año 2013 en 8.829 millones de euros.

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Fuente: Afi a partir de Banco de España. 2013e estimaciones Afi
Del resultado neto se ha deducido las dotaciones a obra social de las cajas de ahorro y al fondo de educación y promoción de las cooperativas


Si bien es una buena noticia para el sector bancario español, en la medida que pone de manifiesto el final del proceso de saneamiento, este resultado todavía es menos de un 25% del obtenido en 2007, antesala de los años más duros de la crisis financiera y económica.

La foto sería mucho más adversa, en cualquier caso, si no tuviéramos en cuenta los efectos fiscales positivos durante los últimos tres años.

Hasta aquí las mayores diferencias cuantitativas entre 2013 y años precedentes. Las cualitativas veremos que están relacionadas con el proceso de saneamiento bancario, el estrechamiento del margen de intereses, el incremento de los resultados por operaciones financieras y la reducción de costes de transformación.

El proceso de saneamiento tuvo su mayor impacto en las cuentas de resultados del sector bancario en 2012, ejercicio en las que se reconocieron pérdidas por deterioro de activos (crediticios e inmobiliarios, fundamentalmente) por importe de 115.992 millones de euros. Frente a ese esfuerzo sin precedentes, en 2013 el sector vuelve a niveles de saneamiento similares a los de los primeros años de la crisis, en línea con el propio entorno económico.

El margen de intereses será el más bajo de la serie 2007-2013. Las caídas de los ingresos financieros, influida por el elevado volumen de activos improductivos y el Euribor en su nivel histórico más bajo, se compensa parcialmente con una reducción del coste medio del pasivo. La finalización de la guerra por la captación de depósitos gracias a las recomendaciones del supervisor parece que han surtido efecto.

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Fuente: Afi a partir de Banco de España. 2013e estimaciones Afi

La caída de rentabilidades de la deuda pública, que ha permitido materializar plusvalías para aquellas entidades necesitadas de compensar saneamientos, pero, especialmente, los ejercicios de canje de los instrumentos híbridos por acciones, han contribuido al mayor resultado por operaciones financieras de los últimos ejercicios. Sin esta partida es muy probable que el resultado a final del año hubiera sido negativo.

Por último, también los gastos de personal, administración y amortizaciones se han reducido frente a años anteriores, consecuencia de los procesos de optimización de oficinas y plantilla. Si bien en términos relativos podríamos pensar que el proceso de concentración ha dado resultado, en términos absolutos la reducción de costes de transformación no ha sido tan intensa como se estimaba, contribuyendo de forma limitada a contrarestar saneamientos y estrechamiento de márgenes.

Hasta aquí una estimación agregada de las cuentas individuales de los negocios de la banca en España, que contrastaremos con las que publicará el Banco de España en unas semanas para verificar nuestro acierto. Mientras tanto, dentro de unas horas asistiremos a una avalancha de datos y explicaciones fundamentalmente de carácter consolidado (las entidades cotizadas están obligadas a ello) pero también individual España, regionalizado (UE, Latam...) o segmentado (particulares, empresas, corporativa...) que nos permitirá evaluar hasta qué punto las tendencias generales se han reflejado o no en los resultados de cada una de nuestras entidades.

 

El año de las fundaciones bancarias

Por: | 17 de enero de 2014

La Ley 26/2013, de 27 de diciembre, de cajas de ahorros y fundaciones bancarias  proporciona una normativa de nueva planta a las primeras, pero tiene mucha más trascendencia para las segundas.

La razón es muy simple. Aunque en estos momentos figura en los registros del Banco de España un total de 18 cajas de ahorros, sólo dos son realmente tales, las más pequeñas del sector antes de la crisis, ya que las demás no ejercen ninguna actividad financiera por sí mismas y deben convertirse en fundaciones. 

Como hemos señalado en un post anterior, las fundaciones bancarias son una figura novedosa que, sin ser una entidad financiera, está sujeta a supervisión por parte del Banco de España en su condición de accionistas cualificados de un banco. 

De hecho, la ley mencionada es el último requisito normativo que ha cumplido España dentro del memorando de entendimiento que asumimos con ocasión del rescate de nuestro sistema bancario, con el que, de algún modo, se han querido controlar los problemas de gobierno corporativo que se han detectado en las entidades en crisis. 

Por tanto, según determina una disposición transitoria de la mencionada ley, en los próximos meses se procederá a que las cajas que realmente ya no lo son pasen a convertirse en fundaciones, bien ordinarias, sin ningún tipo de supervisión financiera, bien bancarias. 

La fundación bancaria es aquella que mantiene una participación en un banco que alcance, de forma directa o indirecta, al menos, un 10% del capital o de los derechos de voto de la entidad, o que le permita nombrar o destituir algún miembro de su órgano de administración. Por tanto, no se define sólo por el porcentaje en el capital, sino por la influencia en la administración del banco. 

Como esta influencia puede ser más o menos intensa en función de la participación del capital, es lógico que la fundación bancaria se vea sometida a un mayor control cuanto mayor sea aquella, como se resume en el cuadro siguiente:

Tabla

El plan financiero determina la manera en que la fundación bancaria hará frente a las posibles necesidades de capital en que pudiera incurrir la entidad en la que participa y los criterios básicos de su estrategia de inversión en entidades financieras. 

El plan de diversificación de inversiones y de gestión de riesgos debe incluir compromisos para que la inversión en activos emitidos por una misma contraparte que no posean elevada liquidez y solvencia, no supere los porcentajes máximos sobre el patrimonio total que establezca el Banco de España. 

La dotación de un fondo de reserva tiene por objeto hacer frente a posibles necesidades de recursos propios del banco participado que no puedan ser cubiertas con otros recursos y que, en consecuencia, pudieran poner en peligro el cumplimiento de sus obligaciones en materia de solvencia. Esta dotación es realmente una obligación de la fundación bancaria, aunque durante algún tiempo se especuló con la posibilidad de que la asumiera el banco participado. En compensación, existe la vía de escape que se señala al pie del cuadro precedente. 

Con ser importantes estas exigencias financieras, la que mayor atención ha recibido por parte del sector y de los medios ha sido la incompatibilidad entre el cargo de patrono de la fundación bancaria y cargos equivalentes en el banco del cual sea esta accionista, o en otras entidades controladas por el grupo bancario. 

Este principio se ha mantenido, pero se ha suavizado su aplicación en el tiempo, a través de otra disposición transitoria, según la cual, cuando la incompatibilidad afecte a personas que a la entrada en vigor de la ley sean miembros del consejo de administración de una caja de ahorros y simultáneamente lo sean del consejo de administración del banco a través de cual ejerza su actividad financiera, se permitirá la compatibilidad temporal con las siguientes limitaciones: 

a)    En ningún caso podrán ejercerse funciones ejecutivas en el banco y en la fundación.

b)    El número de miembros compatibles en el banco no podrá exceder del 25% de los miembros de su consejo de administración.

c)     La compatibilidad de cada miembro se mantendrá hasta que agote su mandato en curso a la entrada en vigor de la ley en el banco, y en todo caso no más tarde del 30-6-2016.

De esta forma, la nómina de cajas de ahorros se verá reducida en España a una mínima expresión, pero buena parte de la herencia recibida de las entidades que lo fueron en otra época pervivirá a través de la obra social que mantendrán las fundaciones, ordinarias o bancarias. 

A la espera del crédito bancario

Por: | 15 de enero de 2014

Las últimas semanas han sido expresivas de una notable mejora de las condiciones de financiación en los mercados de los emisores españoles liderados, como no podía ser de otro modo, por el Tesoro español. El diferencial de su bono de referencia a 10 años con su homólogo alemán (prima de riesgo) parece consolidarse por debajo de los 200 puntos básicos, niveles ya muy por debajo de la crítica situación vivida a mediados del 2012 donde llegaron a superarse los 600 puntos básicos.

Otros emisores, particularmente la banca española, han aprovechado la coyuntura para testear el mercado y encontrar demanda suficiente a tipos de interés desconocidos desde hace tiempo. No sólo eso, también han podido emitir por primera vez desde hace muchos meses entidades como Bankia o BMN que, sujetas a recapitalización pública, habían debido abandonar el mercado. Aunque todavía queda bastante camino por recorrer, esta situación supone un impulso nada desdeñable en la restauración de condiciones mas favorables para el desarrollo del negocio de las entidades bancarias españolas.

También han venido mejorando notable y consistentemente a lo largo del último año los costes de financiación por los depósitos que las entidades toman de hogares y empresas. Estos son en la práctica su principal y mayoritaria fuente de financiación. Bien ilustrativo son los gráficos adjuntos relativos a los depósitos tomados a los hogares en los que puede apreciarse claramente que:

  1. Se ha la reducido considerablemente remuneración media de los nuevos depósitos; mas de 100 puntos básicos en ese periodo
  2. Además, mientras casi en el 80% sus vencimientos no superaban plazos relativamente cortos (menos de un año), actualmente ese porcentaje es prácticamente la mitad, concentrándose el grueso de los mismos en vencimientos superiores a dicha referencia.

En definitiva, recursos mas baratos y, por otra parte, más estables debido al alargamiento de plazos.

20140115_Tipos depósitos hogares 

20140115_Plazos depósitos hogares

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: Afi a partir de datos del Banco de España

No es menos expresiva, en otro sentido, la evolución de los tipos de concesión de los nuevos créditos, independientemente del segmento: financiación de vivienda, al consumo o a empresas. En el mismo contexto en el que los costes de la nueva financiación bancaria se están reduciendo, están aumentado por el contrario los que las entidades repercuten en sus créditos a hogares y empresas, separándose en este caso por encima de la “cartera vieja”.

En definitiva, el coste de los créditos a empresas y familias ha seguido encareciéndose. A esto se suma, por otra parte, que el volumen de nueva concesión no es que sigua siendo reducido; es que se sitúa de hecho en los niveles mas bajos desde el inicio de la crisis. Cierto es, no obstante, que algunos tímidos indicios de recuperación parecen vislumbrarse en algunos segmentos en la segunda mitad de 2013.

20140115_Tipos créditos I

20140115_Tipos créditos II

 

 

 

 

 

Fuente: Afi a partir de datos del Banco de España

La conclusión no puede ser mas clara además de esperada. Sin duda se ha avanzado en el proceso de ajuste del sector bancario en paralelo al de desapalancamiento del conjunto de la economía española, habiendo mejorado sensiblemente sus condiciones de financiación. Sin embargo, los datos anteriores muestran meridianamente que todavía no ha fluido en absoluto esa mejoría (ni en volumen ni en precios) hacia las condiciones de financiación de hogares y empresas. Esta es aún una asignatura pendiente, en la que, siquiera por mor de su propia subsistencia, habrán de embarcarse las entidades de crédito españolas.

Menos tarjetas, pero más usadas

Por: | 10 de enero de 2014

El pasado 16 de diciembre presentamos en Madrid el Informe Tecnocom sobre Tendencias en Medios de Pago 2013, en el que se destaca la transformación que se está produciendo en este sector tanto en España como en América Latina, y cómo el entorno económico está condicionando cada vez más los patrones de consumo de los ciudadanos y la utilización de esos medios de pago.

La situación actual en España se debe en parte a la reordenación bancaria llevada a cabo en los últimos años, pero también a la especialización progresiva de los medios de pago en los negocios de emisión, procesamiento y adquisición. La paulatina reducción de las tasas de intercambio está planteando un escenario en el que el pago cada vez tiene menos valor frente a los servicios de valor añadido ligados a la fidelización y la gestión del punto de venta.

En 2008 se alcanzó en nuestro país la cifra récord de 76,4 millones de tarjetas en circulación, pero en 2012 esta cifra había caído hasta los 68,8 millones (lo que supone cerca de 7,5 millones de tarjetas menos) como consecuencia de una serie de factores: la integración de algunas entidades financieras, la contracción en el consumo privado, y la migración de tarjetas al estándar EMV (Europay-MasterCard-Visa) y a las tarjetas sin contacto. Además, algunas entidades financieras han aumentado las comisiones para compensar la caída de ingresos de intermediación financiera, lo que ha propiciado que los usuarios hayan declinado renovar algunas tarjetas.

Número de tarjetas de débito en circulación por cada 1.000 habitantes

CAP4_Figura6

Considerando la variación interanual entre 2011 y 2012 (170.000 tarjetas menos en circulación), se podría hablar de una ralentización en el ritmo de caída observado en los últimos años. Concretamente, las tarjetas de crédito, que son las más numerosas (41,3 millones), disminuyeron un 1,3%, mientras que las tarjetas de débito aumentaron a una tasa ligeramente superior al 1,4%. En conjunto, el número de operaciones de compra realizadas en España con tarjetas españolas aumentó en 2012 (1%), aunque a tasas de crecimiento muy inferiores a las registradas en el período anterior, según datos del Banco de España. 

Durante el período de crisis (2008-2012), los datos reportados por el Banco de España revelan que el número de compras con tarjeta creció un 13%, con incrementos notables en el número de compras realizadas con cada tarjeta en circulación (+26%) y el gasto total acumulado en cada tarjeta (+16,4%). Pese a la caída del consumo en estos años, la reducción del número de plásticos en circulación y el aumento en el uso de medios de pago electrónico han mantenido el importe total de pagos con tarjeta en España. En este contexto, se registraron 585.000 operaciones fraudulentas con tarjeta, una de las principales preocupaciones para los responsables de medios de pago, ya que estas prácticas pueden resultar tremendamente dañinas para una industria en crecimiento.

El informe incluye además una investigación demoscópica de la que se extraen algunos factores que inciden en la actitud y preferencias de los consumidores hacia las tarjetas. Destaca que sólo un 3,1% de los españoles se plantea contratar una tarjeta de crédito el próximo año; que el 35,7% elige sus tarjetas de crédito debido fundamentalmente a sus comisiones bajas; que el 42,6% valora como principal atributo de valor añadido de este tipo de tarjetas la obtención de descuentos en las compras, y que sólo el 17,1% valora por encima del resto de atributos los seguros de viajes y accidentes ligados a las mismas. En el caso de las tarjetas de débito, el 53,3% de los españoles elige este tipo de tarjetas porque es gratuita (en Chile, segundo país en este concepto, la cifra cae al 10,2%) y el 44,2% de los españoles ha comprado a través de Internet con tarjetas de débito, más del doble que en cualquier otro país analizado.

Aspectos clave en la elección de una tarjeta de crédito

CAP6_Figura 13

Inversión directa exterior: cambio de signo

Por: | 07 de enero de 2014

Está fuera de toda duda que en los últimos meses ha mejorado la percepción internacional sobre el riesgo España. La prima de riesgo de la deuda pública, y la facilidad con que ésta viene siendo colocada en las subastas realizadas por el Tesoro o incluso las emisiones realizadas por emisores privados de deuda son los exponentes más evidentes de esa mejoría.

Pero probablemente más relevante que esas colocaciones de deuda, que al fin y al cabo pueden ser objeto de gran volatilidad –no olvidemos episodios de fuertes repuntes de la prima de riesgo y de sequía absoluta para la colocación de deuda en mercados- es el comportamiento de la inversión directa exterior, mucho más representativa de inversiones con vocación de estabilidad, y cuya retribución no va asociada a un interés preestablecido , sino vinculada a la evolución de las empresas objeto de dichas inversiones.

El l Banco de España ha publicado recientemente dos registros muy relevantes para analizar el comportamiento de dicha variable en la doble dirección: inversiones directas realizadas por empresas extranjeras en España, y por empresas españolas en el exterior.

Por un lado la balanza de pagos correspondiente a los meses de enero a octubre, que recoge los flujos de inversión en una y otra dirección, y por otra, la posición neta internacional de España frente al exterior, registro este realizado trimestralmente, y correspondiente al tercer trimestre de 2013.

En el primer caso se pone de manifiesto una ampliación de la brecha iniciada a principio de 2013, en el sentido de un importante flujo neto de entradas de inversión en España, al tiempo que la inversión española en el exterior se reducía prácticamente a cero.

Flujos de IED (millones de euros): cifras acumuladas en los últimos 12 meses.

GraficoF-9 07012014

 

Fuente: Afi, Banco de España 

En paralelo con esos flujos, la posición neta internacional de España registró un importante vuelco, de tal manera que, por primera vez desde el inicio de la crisis, el valor de las inversiones directas exteriores en España (515.000 millones) superó el valor de las inversiones españolas en el exterior (473.000 millones), como puede apreciarse en el gráfico adjunto.

Posición de Inversión Internacional de España en IED (miles de millones de euros)

GraficoF-9 07012014_2

Fuente: Afi, Banco de España 

Más allá de los guarismos, esa variación en la posición neta internacional de España, en cuanto a inversiones directas, refleja bien a las claras un doble mensaje. Por un lado, transmite una señal positiva sobre la percepción de la inversión exterior a nuestro país, como lo demuestran los flujos de entrada directa, que pueden superar los 40.000 millones al cierre del año.

Y, por otra, un comportamiento mucho más defensivo de las empresas españolas hacia la inversión exterior, que priman por encima de todo sus esfuerzos de reducción de deuda, para lo cual llevan a cabo importantes enajenaciones de inversiones exteriores, aún a costa de deteriorar su posición competitiva global.

 

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