Londres parece haber estirado más el brazo que la manga. Los hoteles están tan solo al 70% de su capacidad y en los últimos días están rebajando drásticamente los precios para atraer clientela. Hay quien en vísperas de los Juegos se ha alojado por 160 euros en uno de los más lujosos cinco estrellas de Covent Garden, un precio de risa para ese emplazamiento en la capital británica. Y es fácil encontrar apartamentos para dos y cuatro personas a orillas del Támesis y a un cuarto de hora en metro del Parque Olímpico de Stratford por 55 euros por persona y día con Internet, lavadora, cocina y hasta permiso para fumar.
Vista de la estación de Stratford, próxima al Parque Olímpico. / Daniel Berehulak (Getty)
Los sueños de muchos de amasar pequeñas fortunas gracias a los Juegos se han convertido en pesadillas. Mucha gente no ha renovado contrato a inquilinos a los que alquilaban habitaciones con la esperanza de alquilarlas tres, cuatro o cinco veces más caras. “A mí se me iba a quedar vacía en junio una habitación que alquilaba a 350 libras por semana y mi administrador me dijo que ni se me ocurriera alquilarla porque en los Juegos me darían por lo menos 1.000 libras a la semana. La he tenido dos meses vacía y ahora la acabo de alquilar al precio de siempre”, comenta un propietario.
Las páginas de Internet están llenas de ofertas de alquiler de habitaciones a los precios de siempre, lo que no significa que sean baratas porque en Londres no hay alojamiento barato.
Los hoteles esperaban forrarse pero solo las cadenas están llenando, gracias la familia olímpica. El comparador de precios Trivago, muy respetado en el sector, sitúa el precio medio registrado para el periodo olímpico en 258 euros por habitación. Por las nubes, sin duda, pero muy lejos de los 406 euros de media que se pedía el 27 de abril para las habitaciones en periodo olímpico.
Basta entrar en cualquier buscador para darse cuenta de que hay habitaciones en casi todos los hoteles para todos los días de los Juegos. Algunos pedían 640 euros por noche hace seis meses y prácticamente no cerraron ninguna reserva a ese precio. Ahora se conforman con 190 euros y siguen revisando los precios a la baja día a día. En Knightsbridge, una de las zonas más caras y turísticas de la ciudad, hay un cuatro estrellas a 110 euros. En la City, un cinco estrellas a 170 euros. En Euston, desde donde se llega en minutos al Parque Olímpico sin dejar de estar en el centro, un tres estrellas a 98 euros. Y en Portobello, hostales a 50 libras. “El problema es para los que hayan hecho grandes inversiones en forma de reformas o de campañas de publicidad”, subraya un experto del sector turístico.
Mark Tanzer, consejero delegado de la asociación de operadores turísticos británicos, ABTA, cree que “a los hoteles corporativos les va bien pero a los individuales les va mal”. A su juicio, los Juegos apenas han afectado el comportamiento de los turistas británicos: “Un 10% se han ido de vacaciones para huir de los Juegos y un 10% han decidido quedarse a verlos en lugar de irse de vacaciones. Lo que ha influido es el mal tiempo de julio, que ha empujado a la gente a irse fuera”.
A los restaurantes no les va mucho mejor. “Julio ha sido peor que el año pasado y que el de hace dos años”, asegura un restaurador. Hasta ahora no hay problemas para encontrar mesa en Londres, ni siquiera para grupos de cierto tamaño. Ni siquiera los más grandes de la cocina londinense han puesto el cartel de completo. A media tarde del jueves, en seis de los siete restaurantes con dos estrellas Michelin en los que se puede reservar por Internet, había todavía mesas para la noche del sábado. Solo el Hélène Darroze at the Connaught y los dos que tienen tres estrellas (Alain Ducasse y Restaurant Gordon Ramsay) están completos para esa noche, aunque tienen aún mesas para los demás días.