11 feb 2016

Tarrau, una quesería entre la nieve (1.420m)

Por: José Carlos Capel

Toño Tarrau mostrando en el mostrador de su pequeña tiendaLa abundante nevada de la noche del martes hacía más atractivo el ascenso hasta Bagergue. Toqué la campanilla de la quesería Tarrau y al poco me abrió Toño Tarrau, risueño, vestido con un polo que daba escalofríos. Fuera el termómetro rondaba los 2ºC.

Me invitó a pasar, primero a la sala de exposición, después a su impoluta zona de elaboración, y luego a la cava donde madura sus quesos. Estancias diminutas, propias de una quesería de juguete. Acabábamos de iniciar la conversación cuando me advirtió de la llegada de su padre. “Viene de Francia con 5oo litros de leche recién ordeñada. Trabajamos con leche cruda de raza pardo frisona. En el Valle abundan las pardo alpina, vacas que dan poca leche y las dedicamos a carne. Entre ambos conectaron el depósito del vehículo con la quesería. Una vez vaciado Toño activó su moderna cuba de cuajado. Templando la leche en una tina de acero inoxidable antes de añadir el cuajo

¿Cuánto tiempo lleváis? “Somos una familia del Valle de Aran de toda la vida. Hace seis años mi hermano Oscar y yo creamos esta quesería la más alta de los Pirineos, estamos a 1.420 metros. Emulamos a nuestra abuela Genoveva que también producía y comercializaba quesos, algunos los regalaba, al cura, al médico… Ahora nos ayuda nuestro padre. Somos fieles a tradición pero con nuevas tecnologías.”

Elaboráis varios tipos “Solo cuatro, los tradicionales del Valle, de pasta dura (no prensada), que moldeamos de diversas formas. Durante el primer mes y medio los restregamos a mano, uno a uno, con una vinagreta. Es una práctica típica del Valle nosotros la preparamos con ron, coñac, aceite de oliva y vinagre. Luego los curamos entre 3 y 6 meses. Antiguamente estos quesos sabían a humo porque la gente los dejaba junto a las chimeneas.”

Quesos azules al corteVuestro azul es magnífico “También es de leche cruda igual que todos nuestros quesos. Contiene dos tipos de moho, en el interior el penicillium roqueforti, y en la corteza el penicillium candidum. Madura entre un mes y medio y cuatro. Gusta mucho a los franceses.”

¿Cómo se os ocurrió rellenar con caviar vuestro blanquillo? “Es un queso cremoso tipo brie que madura primero con mucha humedad y luego casi dos meses en frío. Queríamos innovar y hablamos con Caviar Nacarii que se produce en Les, dentro del Valle, y nos arriesgamos a rellenar una pequeña partida de quesitos con una crema de queso batida con las huevas. Han tenido una gran aceptación a 30 euros cada pieza. Arriesgábamos mucho y teníamos miedo”.

¿Y esa pasta untable, deliciosa, que llamáis lenguat? “La receta es de mi padre. Dulzona, de sabor potente y picante. Contiene un 80% de queso añejo tradicional rallado y un 20% de queso azul. Ambos se baten con armañac, ron, aceite de oliva y miel. La pasta se deja fermentar más de un mes, es un queso de segunda fermentación”.

Algo que no hayáis podido hacer “Nos encantaría elaborar mantequilla, pero como trabajamos con leche cruda la legislación nos lo impide.”

¿Vendéis toda la producción en el Valle? “Somos muy pequeños, solo  producimos 3.000 kilos. No queremos crecer, hacemos el trabajo en familia y nos sentimos artesanos. Cuando se aumenta la cantidad la calidad se resiente, es una regla fija. También ayudamos al restaurante de mi madre, Casa Rosa aquí al lado, en el pueblo, una casa de comidas con patés caseros, embutidos, la olla aranesa donde ofrecemos degustaciones de nuestros quesos”. Canape de queso crema (blanquillo) relleno de pasta de caviar

Hoy jueves he regresado Bagergue solo para almorzar en Casa Rosa. Por supuesto, su paté casero, la olla aranesa, el estofado de ciervo y la degustación de quesos justifican con creces la visita. Sígueme en Twitter en @JCCapel  

Hortmatges Tarrau. Bagergue. Valle de Arán. Teléfono:604 116 176 IMG_7611
Espectacular aspecto del queso cremoso al corte relleno de.crema de caviar Toño Tarrau mostrandouno de sus quesos tradicionales al corte Seleccion de quesos de la familia Queso blanquillo, cremosos, relleno de pasta de caviar
Puerta de la quesería José Antonio y Toño Tarrau, padre e hijo en la puerta de su quesería delante de una cisterna de leche Eth Leunguat, una pasta de queso untable de doble fermentación El prooceso de embadurnado Queso cremoso blanquillo.

09 feb 2016

Su majestad la trucha fario

Por: José Carlos Capel

Dos ejemplares de trucha fario ¿De dónde has sacado estas truchas?, le pregunté a Carlos Sanllehy, cocinero y propietario del restaurante Eth Restilhe, en pleno valle de Arán ¿Son de río, clandestinas? ¿Las pescas tú? “En absoluto”, me respondió. “Son de la Piscifactoría Tavascan. Crían las arco iris y las fario, o salvajes”. ¿Comercializan las fario? ¿En serio? “Merece la pena que te acerques, es una explotación curiosa”.

Delante de mi en el plato una pieza magnífica, de carne suave, sabor limpio, para mi gusto excesivamente aromatizada con hierbas, que se había frito en manteca de cerdo, con la piel moteada de puntitos rojos. Llevaba años sin probar una auténtica fario y me encantó. Me sentía obligado a seguir aquella pista.

Una piscifactoría de juguete A pesar de las últimas nevadas ayer lunes crucé el puerto de la Bonaigua con sol. Desde Artíes tardé una hora en llegar. Acababan de dar las 13.30 cuando, tras dejar a un lado el pueblo de Esterri D´Aneu me encontré con Juli Sillero en las puertas de su piscifactoría, algo equivalente a una presa de juguete en medio del río Noguera de Tavascán, en el Parque Natural del Alto Pirineo, un paraje excepcional.

Me presentó a su madre Josefa Clavero, sumida en plena actividad, y también a su padre que se llama igual que él. ¿Cuántas personas trabajáis aquí? “Somos una familia, no contamos con nadie, salvo algún colaborador externo. Mis padres comenzaron a criar truchas aquí mismo hace 35 años y ahora yo les ayudo. Nuestras instalaciones no pueden ser más artesanales y nuestro trabajo tampoco.

Julian Sillero, padre e hijo. En el centro Josefa Clavero Me han dicho que crías los dos tipos. En efecto, la autóctona, la fario o trucha común (salmo trutta fario), pez alargado con la piel verdosa moteada de puntos rojos y negros que era la única que antaño existía en nuestros ríos. Y también la arcoíris (Oncorhynchus mikiss), de origen americano que llegó a Europa hacia finales del XIX, que poco a poco ha reemplazado a la autóctona, y se ha sometido a crianzas intensivas que han terminado por degradar su imagen.

¿Vuestro mayor mérito? Respetamos el medio ambiente. Nuestras truchas crecen en aguas limpias del río, sin tratar, que se oxigenan de forma natural en los saltos de agua, sin productos añadidos. Aprovechamos los torrentes que bajan directamente de los lagos, sin pasar por ninguna instalación. Estamos a 1.100 metros de altitud. Soportamos grandes inclemencias, trombas de agua y aludes, el invierno pasado estuvimos a punto de desaparecer. Este año las temperaturas son altas, un invierno raro.

Tres pequeños ejemplares de trucha fario ¿Cómo es el ciclo de crecimiento de las truchas? Nos interesa que se desarrollen de forma lenta para conseguir la mayor calidad. Las adultas solo se alimentan una vez al día. La trucha arco iris (blanca o asalmonada en función de la alimentación) tarda dos años y medio en alcanzar entre 200 y 300 gramos, tamaño óptimo para su venta. En cambio la salvaje necesita tres años y medio. Además hay que contar con que la fario tiene un índice de mortandad del 50%, resultan bastante más difíciles de criar.

La visita terminó al poco tiempo. Juli me llevó a otro estanque donde cría los alevines junto a un canal que surge de la montaña. Bebí un trago del chorro y me pareció de una finura inusual. ¡Vaya agua de mesa! le comenté.

Huevas de trucha de la piscifactoría de TavascánSolo nos quedaba hacer una cata. Después de que Juli "pescara" con el cedazo algunos ejemplares, cuatro fario y dos arcoíris, nos encaminamos al restaurante Llacs de Cardos del minúsculo pueblo de Tavascán. Entré en la cocina y le pedí al cocinero que las friera poco tiempo en manteca de cerdo sin ningún aderezo, solo con sal y un toque de pimienta. Nada de ajo y tampoco jamón. De aperitivo huevas de trucha y lomos ahumados procedentes de las arco iris que le prepara un amigo. “Para ahumar y extraer las huevas solo nos sirve esta especie. Las huevas de las fario son escasas y las guardamos para su reproducción”, me comentó.

En plena fritura Reconozco que retiré la piel de la primera fario con cierta emoción. Debajo una carne blanca, limpísima, prieta, sin apenas grasa y un sabor particularmente elegante. Me volvió a encantar. En la segunda tanda, también me gustaron las arcoíris. Carnes menos tersas, sabor limpio, y algo más grasientas que la fario. Infinitamente más finas que las que inundan nuestros mercados.

¿A qué precio las vendes? Las fario con un peso entre 170/190 gramos a 1,75 euros cada una. Las que están entre 200 y 300 gramos a 2,80 euros la pieza. Las truchas arcoíris son algo más baratas. Las remito a cualquier lugar de España envasadas al vacío y con acumuladores de frío.

¿Cómo va el mercado? Difícil. En nuestro país las truchas no tienen prestigio y no todos los hosteleros entienden nuestro producto. Menos mal que cada vez atendemos a más particulares.

Aspecto de la carne de la trucha fario recién sacrificada En España, le comenté, sigue habiendo pescados pobres y pescados ricos. Por los motivos que conocemos las truchas han caído en un descrédito justificado. Las tuyas son otra cosa. No conozco ninguna explotación que comercialice las fario, creo que entre las dos tienes un tesoro aún pendiente de descubrir. Sígueme en Twitter en @JCCapel   Soberbio ejemplar de trucha fario a punto de desovar Piscifactoria-Tavascán. Perspectiva de  primavera Recién fritas Luis Sillero pescando en uno de sus estanques Friendo truchas en las cocinas de Llacs de Cardós en Tavascán Chorros de agua del río Noguera de Tavascán Cauce del río Noguera de Tavascán Carne blanca, textura firme de la trucha fario Arriba la trucha fario, abajo la arco irisCarlos Sanllehy en las cocinas del restaurante Eth Restilhe

04 feb 2016

El desparpajo de la nueva casquería

Por: José Carlos Capel

Sesos de cordero a la mantequilla negra con alcaparras La Tasquería “En el menú que llamamos Desde las entrañas cocinamos el alma de algunos productos cárnicos, los órganos vitales de aquellos animales de los que habitualmente solo nos comemos sus músculos. Hablamos de entrañas y vísceras, de entresijos, asaduras y despojos…, hablamos de casquería. Les proponemos revisar la tradición; les invitamos a enfrentarse a sus tabúes y disfrutar de un menú que les resultará sorprendente y rico.”

Así encabeza Francis Paniego desde 2014 el menú de casquería que he disfrutado en el Hotel Echaurren donde demuestra la capacidad de ciertos ingredientes considerados marginales para intervenir en platos de alta cocina. No se queda atrás Javi Estévez ganador del premio Cocinero Revelación 2015, que cosecha éxitos sonados en La Tasquería con recetas en la misma onda. Entre ambos han establecido una suerte de complicidad culinaria que resumen con el hastag #somoscasqueros, grito de guerra con el que airean mensajes en las redes sociales.
Ravioli-de-choco-con-sus-interiores-en-caldo-thai. AponienteSus trabajos tampoco andan lejos del quehacer de Ángel León que en Aponiente se vale de especies de descarte, sangre y entresijos de pescados de la bahía de Cádiz. Casquería tradicional renovada junto a una inédita casquería marina, dos caminos que convergen.

Las dudas que asedian a Paniego en torno al universo de los despojos, las vierte en su blog Avecescuandopiensodemasiado en el que exalta la tradición y el grandísimo papel de profesionales como Abraham García ( Viridiana ) y Julio Reoyo, (El Mesón de Doña Filo) maestros en esta disciplina. ¿Qué rasgos caracterizan la nueva casquería, le pregunté a Paniego? ¿Acaso creatividad, riesgo, sentido estético y técnicas nuevas?. “Las presentaciones son determinantes. Los platos de casquería tradicionales siempre han sido monótonos. Si queremos descontextualizarlos han de resultar bonitos. Es un objetivo que me propongo al concebir cada nueva receta. Ahí están las lechecillas de cordero con encurtidos, el calamar a la parrilla sobre mole negro de sus interiores, las falsas navajas elaboradas con tendones de cerdo, el tartar de corazones, o el arroz saignant (sangrante)”. Aspiraciones estéticas que comparte con León y JuanLu Fernández, que en Aponiente presentan platos tan vistosos como la royal de pescados de descarte, los raviolis de choco o el ragú de navajas. Estética que también cuida Estévez (morros en taco; sesos de cordero a la mantequilla negra), en la mayoría de sus recetas. Arroz saignant. Hotel Echaurren

“No es fácil superar prejuicios y viejos tabúes con ingredientes pobres que muchos desdeñan”, me decía Paniego. “¿Puede un restaurante como el del Hotel Echaurren servir un menú de casquería sin perder alguna de sus dos estrellas? ¿Alguien se ha planteado alguna vez comer crudos determinados entresijos? Con nuestro tartar de corazones de cordero, pura cocina gore, hemos roto con el viejo tabú. En La Rioja los corazones intervienen en las asadurillas pero nunca se han tomado crudos. Conforme los limpiaba me di cuenta que se trata de músculos sanos, carentes de grasa que deben prepararse al momento para evitar que se oxiden. Es un tartar que exige precisión, técnica y rapidez.”

A medida que Paniego ha ido incorporando a sus creaciones aderezos asiáticos, subiendo los puntos de acidez, incluyendo aromas y notas picantes, ha tomado conciencia del rechazo mental que pueden suscitar las palabras. “Si en la carta reseño empanadillas de hocicos de cerdo, la animadversión está garantizada”, afirma. “Si las anuncio como gyozas japonesas o raviolis de morros, recibo alabanzas”.

Paniego admira a Ángel León y se deshace en elogios hacia su trabajo. Los callos marinos que elabora con la piel del atún le sugirieron a Paniego la posibilidad de elaborar noodles (fideos) y un símil de ramen con las pieles de cerdo, una vez chamuscadas, limpias, cocidas y desengrasadas. Su falsa navaja, elaborada con tendones de manitas de cerdo, trampantojo casquero, también se ha inspirado en un plato de su amigo gaditano. Taco de morros con encurtidos. La Tasquería Paniego observa y se inspira en otras recetas mientras se reafirma en un estilo personal. Sus sesos de cordero sobre un tofe de ave emulan la textura de un fuagrás de pato; el calamar a la parrilla sobre sus asaduras (hígado de rape y chipirón) evocan un mole mexicano…

“En La Tasquería cada vez recibimos más clientela con la mente abierta que se atreve a probarlo todo. Detecto un positivo cambio de actitud”, me decía Javi Estévez hace una semana mientras yo compartía mesa con mi colega el periodista portugués Miguel Pires. Finalizábamos el menú cuando nos colocó sobre la mesa una cabeza de cochinillo entera, cocida y frita, para que la despedazáramos con las manos. Aquello era un reto. Por supuesto, cumplimos con el envite y fieles al gesto de primitivismo al que nos invitaba disfrutamos de cada bocado. Estamos llegando lejos con nuestro atrevimiento, le comenté a Pires. “Esto no es nada”, me comentó. “Acabo de estar en el Restaurante Bror en Copenhague donde Samuel Nutter y Víctor Wagman, dos ex segundos de Noma me sirvieron dos ojos de oveja confitados como los de la fotografía…” Vivir para ver, apostillé. Francis Paniego Ángel León Cabeza de cochinillo, hervida y frita con ensalada. La Tasquería

Con una mirada libre Paniego, Estévez, León y otros cocineros en Europa abren nuevos caminos en el delicioso mundo de la casquería. Platos fundamentalmente sabrosos, con una punta de desparpajo y no pocos detalles de provocación. Una cocina que, si no me equivoco, tiene todavía mucho que decir. Sígueme en Twitter en @JCCapel    Javi Estevez Ojos de vaca cocinados. Restaurante Bror, Copenhague

Receta de #Rabitos#Anguila#Queso (La Tasquería)

Ingredientes para 4 px:500gr de rabitos de cerdo;200gr cebolla; 200gr puerro; 200gr zanahoria; 50gr anguila ahumada;100gr queso idiazábal; 250gr nata; Cayena; Brotes verdes. Elaboración: Blanquear los rabitos en agua fría con sal. Hervirlos 10 minutos.Tirar el agua y guisar con la verdura, agua limpia, sal y laurel. Una vez cocidos, deshuesar y enrollar con film. Colar el caldo y reducir hasta obtener una glasa. Por separado, hacer una crema de queso derritiendo el queso en la nata hasta que se funda totalmente sin que llegue a hervir. A la hora del pase, retirar el film, cortar y marcar los rabitos por los dos lados, calentar en el horno y salsear con el jugo. Añadir unas láminas de anguila ahumada y terminar con unos aritos de Cayena fresca, la crema de queso y brotes. El equipo de La Tasquería al completo

 Receta de #Sesos #Mantequilla #Alcaparras (La Tasquería) 

Ingredientes para 4 px: 6 sesos de cordero; sal; laurel; 100gr mantequilla clarificada; 25gr de alcaparras; 30gr de vinagre de jerez; 50gr jugo de cordero estragón fresco; pimienta Elaboración: Dejar los sesos en agua con hielo durante 20-40 minutos para desangrar. Blanquear en agua limpia con sal y laurel y hervir durante 10 minutos. Dejar reposar 5 minutos y retirar con mucho cuidado. En una sartén derretir la mantequilla clarificada, añadir los sesos y dorar por todas las caras. Añadir el vinagre, evaporar un poco, añadir las alcaparras y mojar con el jugo de cordero. Poner a punto de sal y pimienta y dejar hervir varios minutos hasta que el seso quede lacado completamente. Servir con rebanadas muy finas de pan tostado. Tartar de corazones Hotel Echaurren  Ragú de-navaja. Aponiente Royal de pescados de descarte Aponiente Seso de cordero. Hotel EchaurrenNAVAJAS, a partir de unos tendones de cerdo..Hotel Echaurren Oreja de cerdo y caracoles con ensalada. La Tasquería Callos de piel de cerdo. Hotel Echaurren  Lechecillas de cordero con coliflor y encurtidos. Hotel Echaurren Calamar a la parrilla sobre mole negro de sus asaduras. Echaurren

31 ene 2016

Proyecto orígenes: cocinar para cambiar el mundo

Por: José Carlos Capel

Homenaje a la pachamama en el escenario de MFusionTres grandes cocineros latinoamericanos, Virgilio Martínez , Jorge Vallejo y Mauro Colagreco se habían arrodillado en el escenario de MFusión para prender teas, hojas y hierbas secas. Acababa de concluir la proyección de un video musical (la canción Latinoamérica) del conjunto Calle 13 y aún con la emoción en el rostro intentaban evocar un rito de veneración a la Pachamama, deidad incaica que se identifica con la madre tierra. Practicaron el challaco de los Andes Centrales rociando de forma insistente las llamas con el mismo ritual que observan las comunidades indígenas en su propósito de alimentar a la tierra. Ademanes arcaicos con los que iniciaban la presentación de su proyecto Orígenes, viaje a las cocinas ancestrales destinado a rescatar culturas olvidadas y ayudar a las comunidades que producen alimentos en riesgo de desaparición paulatina.

Orígenes supone compromiso y respeto, un retorno al pasado con la mirada puesta en el futuro. Vamos a trabajar con técnicas culinarias milenarias ligadas a pequeñas comunidades”, comentaba Virgilio Martínez. Desde otra perspectiva Colagreco apostillaba sus palabras: “En Argentina existen tribus guaraníes excluidas de la civilización que han conservado antiquísimas tradiciones como la fermentación de alimentos, que ahora resultan terriblemente modernas. Conocimientos que tienden a desaparecer y que debemos preservar sobre todo en Latinoamérica, donde se sufren de forma dolorosa las consecuencias de la industrialización, las prácticas agrícolas intensivas, la sobreexplotación de los suelos y la despoblación de extensas zonas. Atentados contra la biodiversidad que en Argentina y Brasil alcanzan el rango de verdaderas tragedias”. Jorge Vallejo, Virgilio Martínez y Mauro Colagreco _

“A Orígenes se tendrán que sumar antropólogos, historiadores, artistas, biólogos y muchos más cocineros, no solo se trata de rescatar productos sino el legado cultural de las personas que los producen. Tenemos que conseguir que algunos alimentos considerados pobres puedan formar parte de platos de alta cocina. Si lo logramos se modificará la cadena. Cuando adquieran valor, los campesinos los venderán a precios justos y mejorarán su calidad de vida. La cocina puede convertirse en un agente de cambio social ayudando a comunidades que viven marginadas”, me comentaron uno y otro de manera aislada. En una segunda etapa, convocarán comidas y realizarán actividades en distintos lugares del mundo para divulgar platos, ingredientes y técnicas antiguas puestas al día.

En ese propósito se enmarca la cena que organizó de forma desinteresada Gastroactitud en Kitchen Club, al concluir #MF16, en la que también participó su propietario, el cocinero chileno Carlos Pascal. Sin comentarios

En el menú platos modernos, elegantes, elaborados con ingredientes “pobres” que con todas las limitaciones propias de un pop up demostraron las inmensas posibilidades de ciertas hierbas, del carácter de la miel de agave, de la quinoa, los payares, el maíz o el guanaco.

“Estas acciones –explicaba Jorge Vallejo- no solo sirven para dar a conocer las culturas culinarias ancestrales de Latinoamérica, también son una forma de compartir, de conectar con otros en la mesa, actitudes que ayudan al acercamiento y la armonía”.

Frases que enlazan con uno de los mensajes que más se repitieron en MFusión, entre ellos el de Paolo Lopriore que aludió a la “convivialidad”, palabra sin traducción que hace referencia al hecho de compartir alrededor de la mesa. O el de Massimo Bottura que recordó su trabajo en el Refettorio Ambrosiano, donde los desperdicios de los pabellones de ExpoMilano2015 se convirtieron en cocina de calidad destinada a alimentar a quienes más lo necesitan. Algo que reiteró también José Andrés: “La vanguardia seguirá cocinando para unos pocos, pero en el futuro tendrá que comprometerse para dar de comer a muchos”. ¿Ayudará la cocina a cambiar el mundo?  Sígueme en Twitter en @JCCapel    Diego Cabrera, coctelero argentino que quiso sumarse a la cena Los cuatro cocineros artífices de la cena Jorge Vallejo en plena faena Virgilio Martínez en Kitchen Club Salbuté de hongos confitado y escamoles y miel de agava, plato de Jorg Vallejo Maíz con leche y helado de cilantro de Mauro Colagreco Pseudo cereales y res  plato de Virgilio Martínez ICosecha y recolección de Virgilio Martínez Harina tostada, cerezas, durazno betarraga y maqui Chayote al vapor con chileatole, esencias de hierbas mexicanas de Jorge Vallejo Guanaco y su jugo en chancaca, puré de payares, merkén y digüeñe de Carlos Pascal Carlos Pascal y Virgilio Martínez Arlequín de papas, salsa de café y sabores mediterráneos, de Mauro Colagreco en un gesto de fusión de culturas

28 ene 2016

Pasarela de croquetas

Por: José Carlos Capel

Jesús Segura, ganador del concurso Alrededor de las 15,00 h. del pasado miércoles me colaba en la trasera del escenario donde se iba a celebrar el II Campeonato Internacional a la mejor croqueta de jamón del mundo, concurso auspiciado por Joselito. Como no formaba parte del jurado me permití recorrer los puestos donde cada participante moldeaba y rebozaba las masas, una a una, con un cuidado extremo. Faltaban pocos minutos para que comenzara el concurso y la tensión subía de tono. Entre los finalistas, seleccionados por el equipo de MadridFusión a partir de las 52 candidaturas presentadas, alternaban las sonrisas y los nervios. Seis profesionales, en representación de otros tantos restaurantes, se disponían a competir por el premio: Bruno Lombán de Quince Nudos , María del Mar Gancedo de Umma , Sergio Martínez de KekiTapería , Iago Castrillón de Dos Estaciones (Valencia), Jesús Segura de Trivio y José Luis Estevan de La Bien Aparecida Antes del concurso en la trasera del escenario

Aprovechando los ensayos de los concursantes, conseguí probarlas todas. Me gustaron dos especialmente pero me pareció que el jurado lo iba a tener muy difícil porque el nivel era realmente bueno. Durante mi fugaz recorrido por los puestos fui observando detalles relativos a los rebozos. Mario Lomban de 15 Nudos utilizaba huevo y pan rallado de MercadonaSergio Martínez y María del Mar Gancedo recurrían al panko japonés, Iago Castrillón pan gallego rallado de las hogazas que elabora él mismo en Valencia para su restaurante Dos Estaciones después de pasarlas por harina y huevo, mientras que Jesús Segura se valía de dos rebozos, primero pan normal rallado fino y luego la corteza de las hogazas del pueblo de Buenache de la Sierra (Cuenca) ralladas de forma gruesa.Croquetas ganadoras

Después de moldeadas, ya en bandejas, los concursantes introducían sus croquetas en cámaras para procurar una ligera contracción de la masa. Todos salvo María del Mar Gancedo (Umma ) que no lo considera necesario. En un rincón José Luis Estevan comenzó a inquietarse porque las suyas se abrían con la fritura. “Esta freidora no está bien, no alcanza la temperatura que necesito”, me dijo. Fuera, en la mesa del jurado aguardaban seis profesionales, entre periodistas, cocineros y gastrónomos presididos por José Gómez. De un lado a otro Juan Echanove, los cocineros José Andrés y Sergio Bastard, Cristina Martín y la periodista Pilar Salas.

El jurado comenzó probando en frío las seis besameles que los concursantes habían elaborado en sus respectivas cocinas con los 300 gr. de jamón que Joselito les había remitido de la misma pieza. Para la valoración de las croquetas ya fritas el jurado tuvo en cuenta aspecto visual, aroma, sabor y textura, aparte de la integración del jamón en la besamel y la presentación en el plato.

Desconozco los debates del jurado porque no hablé con nadie. Justo antes de que se proclamara el vencedor la periodista Marta Fernández Guadaño me preguntó si conocía el ganador. “No tengo ni idea”·, le respondí. “Me han gustado algo más que el resto las de Dos Estaciones, Umma y la de Trivio, de Jesús Segura. El nivel es alto”. Pocos segundos después José Gómez, en calidad de presidente daba como ganador al concursante número 6, Jesús Segura. Según recordaba, una croqueta de besamel suave y rebozo crujiente, de contrastes acusados, equilibrada, con sabor a jamón aunque no demasiado, francamente rica. Ambiente en las cocinas

Tanto la croqueta ganadora como el resto presentaban besameles fluidas, hasta tal punto que casi todas rozaban el punto de rotura, como se pudo observar por los puntos blancos que asomaban a través de los rebozos.

Croquetas de jamón bien hechas, bocados de alta cocina, cada vez más abundantes en España. Un listado para anotar en la agenda en el que se encuentran estos seis finalistas, punta del "iceberg" de una pirámide que no deja de crecer.  Sígueme en Twitter en @JCCapel   

Recetas de los finalistas

Bruno M. Lombán 

LombanRestaurante Quince Nudos (Ribadesella, Asturias). Ingredientes: 120gr. jamón Joselito, 80 gr. aceite de oliva suave, 20 gr. mantequilla, 70 gr. de harina, 1 l. leche casera templada, huevo batido, sal, pan rallado artesano (Mercadona) Elaboración: Calentar el aceite y la mantequilla hasta los 100ºC y sofreír el jamón. Añadir la harina y remover durante 15min. aprox. A continuación, verter la leche en 3 veces sin dejar de remover. Llevar a ebullición y continuar removiendo con una varilla durante 40min. aproximadamente hasta conseguir la consistencia deseada. Rectificar de sal y pasar a una bandeja a enfriar. Posteriormente meter en la cámara hasta que esté completamente fría. Bolear las croquetas de un tamaño equivalente a dos bocados y pasar por huevo batido y pan rallado. Guardar en la cámara. En el momento de freír, calentar el aceite a 190ºC; Introducir en la freidora y colocarlas sobre papel absorbente.

Mª del Mar Gancedo

GancedoRestaurante Umma (Santander) Ingredientes: Están elaboradas de jamón, cecina y huevo como ingredientes principales. Además, leche, cebolla, aceite oliva suave y sal. La receta no tiene medidas exactas, pues se hacen a ojo. Elaboración Partimos de una roux de aceite, harina fina, tipo 00 y cebolla blanca picada. Añadimos leche, poco a poco, para que no se nos hagan grumos, importante no parar de remover con varilla y cocemos la harina junto la leche durante un tiempo aproximado de 35-40 minutos. Notaremos como pierde el sabor de harina cruda, además de ayudar a romper la estructura de la harina, que hará la croqueta muy cremosa pero consistente. Una vez tenemos la bechamel como queremos, añadimos las picadas de jamón, cecina y huevo cocido, todo ello muy picado para que se integre bien en la masa, rectificamos de sal y enfriamos sobre placas de acero, de no mucho grosor, para que enfríe rápido y ayude en la parte de boleo. En esta fase, pasaremos la bolas de besamel, primero por huevo batido y luego en panko.  Freír en aceite suave, puede ser oliva o girasol, pero que no tenga mucho sabor. Importante aceite bien caliente, a unos 190ºC y que la bola quede totalmente sumergida. Esperar a que cojan un tono dorado oscuro, sacar de la cesta, secar con papel absorbente, y disponer en plato. Dejar que enfríen un poco.

Sergio Martínez

Restaurante Keki Tapería (Murcia)

SergioIngredientes: 160 gr de aceite de oliva virgen extra arbequina, 160 gr de harina trigo, 160 gr de jamón bellota Joselito, 2 litros de leche entera fresca, 500 gr de pan rallado panko, 2 litros de aceite de girasol para freír, 4 huevos. Elaboración Hacer una roux con el aceite y la harina en rondón, tostando ligeramente la harina. Echamos la leche tibia poco a poco. Cuando esté cociendo 5 minutos echar el jamón previamente picado a cuchillo muy fino. Dejar cocer sin parar de remover con una varilla hasta que la masa se despegue de las paredes y del fondo. Comprobar que la masa está en su punto echando una cucharada en la mesa de acero y viendo que sale limpia al despegarla. Reposar la masa 12 horas en cámara de frío. Bolear las croquetas con un peso de 20 gr. Pasarlas por huevo batido y pan rallado panko. Reposar dos horas en nevera. Freír en abundante aceite hasta que se doren y pasar a papel absorbente. Deben quedar unas croquetas crujientes por fuera, cremosas por dentro y con un sabor a jamón de bellota equilibrado con la leche fresca.

Iago Castrillón

Restaurante Dos Estaciones (Valencia)

IagoIngredientes: 90 gr jamón ibérico de bellota Joselito, 50 gr de aceite de oliva, 40 gr de mantequilla, 60 gr de harina,100 gr de recortes de jamón, 1,1 litro de leche, huevo, sal, pan rallado Elaboración: introducir la mantequilla, el aceite de oliva y los recortes de jamón en una bolsa de vacío, en el ronner a 65 °C durante 1 hora. Colar la grasa de la bolsa, verterla en un olla , añadir la harina y cocinar a fuego suave durante 15 minutos. Introducir el jamón y añadir la leche templada sin parar de remover en tres veces, dejar cocer a fuego lento durante 30 minutos sin parar de remover. Verter el contenido en un bandeja de plástico untada con aceite de girasol y tapar con film. Cada 10 minutos se retirará el film y se removerá la masa con una espátula ,repitiendo la operación unas 8 veces. Una vez que este fría, se forman manualmente  las croquetas consiguiendo una forma redondeada. Se pasan por huevo y pan rallado, se dejan reposar y terminan friéndolas en aceite a 190ºC.

Jesús Segura

Restaurante La Barra de Trivio (Cuenca)

Ingredientes: 1 litro de leche, 100gr de mantequilla frico, 70gr de harina, 250 gr de jamón Joselito, pan rallado "buen pan" (rallado a mano)  4 huevos camperos, cucharada de sal, cucharada de pimenta, cucharada de mantequilla, aceite de oliva Elaboración: Rehogar la mitad del jamón en la mantequilla, añadimos 850 ml de leche y cocer la bechamel, aproximadamente 25 minutos a fuego suave. Colar la bechamel para retirar el jamón cocido, añadir el resto de leche y el jamón, corregir de sal y pimienta extender en bandeja, untar con mantequilla para evitar la formación de costra. Dejar reposar 24 horas  y rebozar pasando primero por pan rallado convencional, después por huevo y por último por el pan rallado a mano "buen pan". Freír en el aceite de oliva bien caliente. Escurrir en bandeja con papel.

José Luis Estevan José Luis Estevan

Restaurante La Bien Aparecida (Madrid)

Ingredientes: 1 dl ½ de aceite de oliva suave, 140 gr. de huevo cocido, 4 cucharadas de jamón ibérico picado, 300 gr. mantequilla, ½ l de Leche. 4 l nata. Pan rallado. Elaboración: Ponemos en recipiente el aceite a calentar y añadimos la harina y removemos. En otro recipiente mezclamos la leche, nata y las pastillas de doble caldo hasta que se diluyan; esta mezcla se va añadiendo al recipiente dónde tenemos la harina y sin dejar de mover vamos obteniendo una besamel. Añadimos finalmente a la besamel los huevos cocidos partidos en trozos y el jamón picado. Cuando la besamel empiece a hervir, retiramos el recipiente del fuego y mezclamos finalmente la mantequilla hasta que se funda. Dejarla enfriar para que se endurezca. Hacer bolas de 35-40 gr que pasamos por pan rallado; guardar las croquetas en el frigorífico. Pan de hogaza  de la sierra de Cuenca utilizado por el ganador para el rebozo de sus croquetas Dos miembros del jurado, José Andrés y Juan Echanove Algunos prefieren la sarten a la freidora El auditorio expectante ante el resultado Rebozo grueso del ganador, Jesús Segura. Pan de hogaza rallado. Masa del ganador Mesa del jurado Perspectiva del escenario

El Viajero: Guía de Viajes de EL PAÍS

Sobre el blog

Un blog para gente a la que le gusta cocinar, viajar, estar al día en modas y tendencias y, sobre todo, comer bien. Un diario de experiencias personales relatadas con desenfado y sentido del humor. Cocineros, recetas, restaurantes, personajes, secretos de cocina y recomendaciones insólitas que no te puedes perder.

Sobre el autor

Isidoro Merino

José Carlos Capel se licenció en Ciencias Económicas, pero lo que realmente le gustaba era cocinar. Lleva 25 años ocupándose de la crítica gastronómica de este periódico y preside Madrid Fusión. Después de haber escrito decenas de libros, ha convertido su afición en un modo de vida.

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