El Viajero: Guía de Viajes de EL PAÍS

Sobre el blog

Un blog para gente a la que le gusta cocinar, viajar, estar al día en modas y tendencias y, sobre todo, comer bien. Un diario de experiencias personales relatadas con desenfado y sentido del humor. Cocineros, recetas, restaurantes, personajes, secretos de cocina y recomendaciones insólitas que no te puedes perder.

Sobre el autor

Isidoro Merino

José Carlos Capel se licenció en Ciencias Económicas, pero lo que realmente le gustaba era cocinar. Lleva 25 años ocupándose de la crítica gastronómica de este periódico y preside Madrid Fusión. Después de haber escrito decenas de libros, ha convertido su afición en un modo de vida.

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José Carlos Capel

30 sep 2012

Cuando la alta cocina desanda el camino

Por: José Carlos Capel

Pino CuttaiaUn recuerdo
En mayo de 2007 realicé un almuerzo memorable en el restaurante italiano Gambero Rosso, en el pueblito marinero de San Vicenzo, no lejos de Pisa. A la puerta del local, galardonado con dos estrellas, una frase sorprendente:  "No son bienvenidos los críticos gastronómicos, ni los animales de compañía (perros)".  Más o menos eso es lo que recuerdo. Su propietario, Fulvio Pierangelini, filósofo y grandísimo cocinero era de una afabilidad extrema. Solo le sacaban de quicio las estupideces gastronómicas. Defendía ultranza la sencillez -- repetía -- que no debía ser el objetivo de un plato sino el alma y principio de cualquier receta. Gambero Rosso cerró después de 25 años y Pierangelini, se dedicó a sus asesorías y trabajos con la universidad de Turín, entre otras cosas.
Sepia en su tinta.La sepia se tritura y se moldea con forma de huevo hueco. El relleno es un picadillo de los intestinos. Se dispone sobre una salsa de tinta. los hilos blancos son de queso ricotaUna Experiencia. Acabo de estar en Sicilia. Y, por fin, he podido acercarme al restaurante de Pino Cuttaia, que mis colegas italianos me han recomendado mil veces. Conozco bien la isla pero el restaurante Madia siempre me ha quedado a trasmano. Para cualquier europeo es mucho más accesible Quique Dacosta en Denia que Madia en el pueblo de Licate, ambos con dos estrellas. Por fin ayer sábado crucé en coche del norte al sur desafiando el siroco abrasador del día anterior en San Vito. Nada más entrar Cuttaia, todo risueño nos espetó sin titubeos: "La cocina moderna española es la más importante del mundo, no por la difusión internacional de sus platos sino por los conceptos que ha generado. Mi  cocina, qué es de territorio, no habría sido igual sin la revolución española"

Y comenzamos el menú.  Platos ligeros, buenísimos, que me levantaban del asiento Al concluir publiqué una de mis microcríticas en twiter: “Restaurante #Madia. Platos inspirados en la memoria. Técnicas aplicadas con inteligencia. Esencia mediterránea. Espléndido. Pt 8,5” En efecto, un notable alto.  

Deliciosa pizza falsa. El anillo equivale a un barquillo crujiente de pan. En el interior, tropezones pescado ahumado, tomates secos, trozos de mozzarellay puré finisimo de patataCada vez que Cuttaia salía a la sala para detallarnos un plato, nos dejaba alguna píldora. "Estuve en España en un congreso gastronómico donde Adrià, al que admiro, desvelaba las claves del futuro. Me tuve que salir porque me pareció que si asimilaba aquellos conceptos iba a empobrecer mi propio camino. El futuro lo tengo que descubrir yo mismo"
En otro intervalo volvió a abrir su pensamiento":Un cocinero que no conozca bien la cocina tradicional no puede alcanzar grandes cosas. Las técnicas me apasionan pero no sirven de nada por sí solas.  El gran mérito de Adriá es que ha enseñado a pensar a los cocineros. Los grandes restaurantes son las mejores escuelas. Antes se montaba una mayonesa y nadie se preguntaba por qué ligaban la grasa y el huevo. Ahora delante de las cáscaras de patatas yo me pregunto, ¿acaso puedo hacer algo con esto? Todo cocinero que se precie deben dar sentido a sus platos”.

Mientras le escuchaba me acordaba de Pierangelini. El menú había consistido en una falsa pizza, una ensalada caprese, un carpaccio, pulpito de roca, hoja de calabacín con calamar, sepia en su tinta, raviolis, y carne de ternera a la brasa. De postre un canutillo siciliano. Platos tradicionales y modernos. Excepcionales. Carezco de adjetivos, volví a escribir en twiter. Cuttaia me había robado el corazón, frase que le gusta a Andoni Aduriz.

Detrás de aquellos platos, había grandes productos, un enorme dominio técnico y una línea de pensamiento. Recetas y sabores de siempre afinados con una naturalidad extrema. De todas las vías que abren las puertas al futuro de la cocina esta es una de mis favoritas. En Twiter: @JCCapel El cocinero y filósofo Fulvio Pierangelini en una conferencia Pino Cuttaia con su equipo de cocina Versión actualizada de la ensalada caprese. Espuma de mozzarella cubierta por piel de leche sobre un zumo aderezado de tomates maduros. Encima brotes de albahaca. Excepcional No es un carpaccio. Son gambas rojas de Sicilia "martilleadas" y aplastadas. El aderezo una mayonesa de huevas de pescado Tierno pulpito, sobre su propia roca crujiente elaborada con el agua de cocción. En su interior, legumbres guisadas y troceadas, garbanzos, lentejas... Raviolis rellenos de sopa (jugo), cubierto por falso magro, un fiambre de carne asado típico de Sicilia con huevo Tiernísimo lomo de ternera asado al aroma de carbón de cáscaras de almendra Refrescante granizado de batata e higos chumbos con tostada de pan Canolo (canutillo) relleno de queso ricota y pistachos con cáscara de naranja confitadas Carbón de cáscaras de almendra que prende en la mesa 

 

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