04 abr 2015

A sardinha de Lisboa

Por: José Carlos Capel

Una de las sardinas de la colección de Bordallo Pinheiro a la venta en la tienda de porcelanas Vista Alegre en el barrio de Chio en LisboaNo habían transcurrido ni dos horas desde mi llegada a Lisboa cuando ya tenía tomadas varias fotografías. Ninguna de sardinas frescas, todas de conservas u objetos decorativos relacionados con este pescado. Las primeras en la recepción del hotel en el que me alojaba Casa das janelas com vistas, atiborrada de latas para la venta. Después, frente al escaparate de la tienda Vista Alegre en el barrio de Chiado, donde se exponían sardinas de cerámica de Bordallo Pinheiro junto a una escultura también con sardinas de la famosa artista Joana Vasconcelos En cerámica decoradas a mano para colgar en las paredes 

Desde que en 2011 la Cámara Municipal de Lisboa comenzara a organizar el concurso “ Sardinhas das festas de Lisboa”, este pescadito se ha convertido en un icono de la capital portuguesa. No me refiero a los concursos de recetas ni a las parrilladas populares que alcanzan su apoteosis a mediados de junio coincidiendo con San Antonio, sino a la sardina como símbolo de la ciudad y reclamo cultural y turístico vinculada al eslogan "LisbonLovers" A estas alturas la figura del gallo es a Portugal como la sardina a Lisboa.  

Me he encontrado con latas en librerías y tiendas de recuerdos, en pastelerías, bares y quioscos de prensa, y he visto decenas de escaparates con sardinas de barro pintadas a mano, convertidas en cojines de casa, y estampadas en salvamanteles, vajillas, individuales de mesa, trapos y delantales de cocina. O convertidas en llaveros, abrebotellas, galletas de mantequilla y hasta tubos de pasta de dientes. Incluso se ha recurrido a escritores tan prestigiosos como Fernando Pessoa y Eça de Queiroz para titular concursos de recetas o diseños de carteles. Todo con el sentido del humor que conviene a una inteligente operación de mercadotecnia. El típico tranvía lisboeta

Como es lógico me acerqué a los dos antiguos comercios que conozco en la ciudad Sol e Pesca y Conserveira de Lisboa  y compré algunas latas que ya tengo madurando en mi despensa junto a otras portuguesas, francesas, italianas y, sobre todo gallegas, que son mis favoritas. ¿Por qué la ONG Oceana  en San Sebastián el pasado día 17 de marzo se olvidó entre otras muchas cosas de convocar a algún cocinero de Portugal, país con uno de los mayores índices de consumo de pescado del mundo? ¿O a alguien del Ayuntamiento de Lisboa para que explicara cómo han logrado un vínculo promocional tan bien perfilado? Inexplicable en Ocena que ha creado un "hastag" divulgativo #showmeyoursardine (muéstrame tu sardina). Pasta de dientes con el tubo en forma de una sardina

En la Península Ibérica no necesitamos que nadie nos las descubra. En verano en las costas españolas desde el País Vasco a Galicia, en Cádiz y Huelva se consumen toneladas a la plancha o a la parrilla. No digamos en los chiringuitos del Mediterráneo, encabezados por los malagueños con sus famosos espetos. Si en  Lisboa desde finales de mayo los restaurantes populares comienzan a ofrecer sardinas a la brasa, los destacados con estrellas aguardan hasta agosto cuando las sardinas están en su momento óptimo.  Es el caso de José Avillez en Belcanto (2*) y de Joào Rodrigues en Feitoria, ambos en Lisboa. O de Ocean en el Algarve. En nuestro país la lista de profesionales que hacen pinitos creativos es bastante larga. Recuerdo recetas de Sergi Arola, Ricardo Sanz, Ángel León, Pepe Solla, Marcos Morán, Marcelo Tejedor, Nacho Manzano, Dani García, Ricard Camarena y Javier Loya, entre otros. Escultura de Fernando Pessoa delante del café A Brasileira, escritor utilizado como fuente de inspiración en algunos diseños

Una de las cosas que más me atraen del verano son las sardinas a la parrilla. Me encanta levantar su piel acerada que actúa de papillote y encontrarme con los lomos cubiertos por una película de grasilla blanca. Lo perfecto para mordisquearlas mientras me pringo la barbilla y las manos. Suscribo los irónicos comentarios de Julio Camba, si con las sardinas no pierdo las formas no disfruto casi nada.  Sígueme en Twitter en @JCCapel  Colección de Bordallo Pinheiro (1) Colección de Bordallo Pinheiro (2) Colección de Bordallo Pinheiro (3) Cojín con forma de sardinas   Barrio de Chiado en Lisboa Nigiri sushi de sardina fresca en el restaurante  Sea Me, especializado en pescadosAtardecer en Lisboa en el merendero A Tirate O Río, un lugar muy especialSardinas en las fachadas como una declaración de intenciones Sardinas en lata, una de ellas con el rango de gran reserva, milesimada, año 2011 Sardinas en todas partes como elemento ornamental Plato de cerámica con la sardina como elemento decorativo Una obra de la artista portuguesa más internacional, Joana Vasconcelos expuesta en el escaparate de la firma Vista Alegre en Lisboa Sardina caricatura con el rostro de Fernando PessoaLatas a la venta en todas partes Latas de sardinas amontonadas a la venta en la recepción de algunos hoteles Llaveros y abre botellas con forma de sardinas, todo vale (2) Mi vida por una sardina, un eslogan que se repite por toda Lisboa Mini almohadillas para los Lisboa Lovers. Siempre las sardinas Sardina de tela rellena de lavanda para perfumar los armariosDe cerámica policromada, como objetos decorativos Delantal de cocina con sardinas estampadas El colmo, un dulce conventual con forma de sardina, con frutos secos y huevos En cerámica a modo de salvamanteles, para disponer en la mesa En paños de cocina y manteles individuales de mesa, siempre las sardinas Galleta artesanas de mantequilla con forma de sardinas Grabado que anuncia la colección de la firma Bordallo Pinheiro Interior de la tienda Sol e Pesca donde se venden y degustan latas de sardinas con cerveza La sardina mujer, todo un simbolo

 

 

Hay 29 Comentarios

Rafa P., y en Ciudad Real también por San Juan, aunque ni punto de comparación ni con las sardinas ni con el pan de Galicia. Por San Juan las sardinas están estupendas. En Oporto también se celebra San Juan con sardinas y, en mi memoria, también con pimientos. No es el Mediterráneo, pero algo así. Más "mediterráneo" Porto que Galicia, creo, es mi impresión.

En Galicia, el apogeo de la sardina llega en San Juán, "...en San Xoán, a sardiña pinga no pan...", que hace referencia a la grasa que moja la rebanada de pan que se usa como plato para degustar las sardinas a la parrilla.

Sabor, cultura, iconografía, tradición, imagen vaya marketing mas bien montado. Felicidades al los ediles lisboetas o quienes sean.

Me sumo a los agradecimientos de kilgore. Em Badajoz falamos portugués. Cada vez más, poco a poco. El pasado verano vi a tres niños hablando de portugués perfecto a portuñol decente pero ahí, jugando a hablarlo. Por lo visto la Junta de Extremadura promueve el aprendizaje del portugués. Muy bien hecho. Siempre me ha llamado la atención que los portugueses entiendan el español mejor que nosotros el portugués y, a la vez, nosotros entendamos mejor el italiano que los italianos el español. Mejor no pienso si esto tiene que ver con las cocinas. Estoy convencido de que vamos a oír hablar mucho más de Portugal. Ya era hora. En gastronomía y en muchos otros aspectos. No es que tengan potencial, sino que la potencia la tienen ya hace tiempo, saben hacer las cosas bien y sólo es cuestión de que se los conozca, y se los conocerá, porque el buen paño metido en el arca se vende. Os animo a visitar Portugal. No es que estemos allí como en casa, sino como en casa de la abuela, que más acogedor no puede ser.

Gracias por el post Jose Carlos. Yo regresé ayer de Lisboa. No conocía la ciudad y me ha encantado. Y el trato de los portugueses, una delicia. Y probé la sardina asada presentada como un niguiri de la que pones una foto en un puesto del Mercado da Ribeira. Riquísima.

Estimado José Carlos, gracias por la explicación acerca de los enlaces en color amarillo. Yo voy a escribir a TypePad y TypeKey para que lo cambien, pero como no soy usuario (editor) no sé si me harán caso. Sugiero que tú, como bloguero de prestigio, les hagas notar la incomodidad que supone para tus lectores tal color amarillo-camuflaje.
Un abrazo.

El año pasado guste un plato de sardinhas muy bueno en restaurante Belcanto, o es cierto que los chefs importantes cocinan con sardinas

Maritxu, en cierto modo la figura de la vendedora de Bordallo Pinheiro que aparece en una de las fotos podría corresponder a una vendedora de sardinas vizcaína. "Desde Santurce... Lo más curioso para mi en este caso es la versión dulce de las sardinas, un dulce conventual extremadamente goloso de esos que nos hacen polvo a los que nos encanta el azúcar

Desde Lisboa a Bilbao
vengo por toda la orilla
con la falda remangáa
comiendo sardinas de chocolate...

Cada loca con su tema, solo le faltaba esa sardina, José Carlos, el típico souvenir de Bilbao y por eso se la traigo.
Madre, qué despliegue de fotos, qué alegre, qué azul, qué colorido.. ¡¡¡qué blog!!!
Dulces de convento y galletas sardineras, ¡estos portugueses sí que entienden!!!

Gsusu, estoy de acuerdo contigo, los enlaces en amarillo se ven fatal pero la plataforma TypePad en la que se sustentan estos blogs convierte en amarillos enlaces que en el texto original son azules. Soy ajeno a ese cambio de color que también me incomoda.

Ferni, nada más lejos de mi intención que volver a insistir en un acto como el de Oceana en San Sebastián el pasado 17 de marzo tan vacío de contenido. Pero esta vez era inevitable. Hay que tener una ignorancia mayúscula para crear un hastag tan llamativo como #showmeyoursardine y no contar con ningún representante de una ciudad que ha convertido a la sardina en un icono turístico, cultural y gastronómico. En un testimonio de esa promoción de pescados abundantes y baratos que dice perseguir Oceana. Para mi es incomprensible que no hayan contando tampoco con ningún representante de un país con una de las tasas de consumo de pescado más elevadas del mundo como es Portugal, un error grave, como otros que cometieron similares al no invitar a Ángel León, a Olivier Roellinger y al belga Philippe Clays Acabo de estar en Belcanto (2*) con José Avillez y he cenado con mi colega de la prensa portuguesa Miguel Pires y te aseguro que nadie de Oceana les contactó para un acto como aquel, circunstancia que les ha incomodado. Como el criterio de selección de Oceana era TheWorld50Best, nadie de Portugal merecía estar en aquel acto.
Todavía no he tuiteado este post pero cuando lo haga me voy a permitir etiquetar a Oceana, por si consideran oportuno contar con representantes de Portugal en próximas ocasiones.
Por lo demás corramos un estúpido (tupido) velo como dices. En España y Portugal vamos a seguir disfrutando de uno de los pescados más sabrosos de los océanos. Gracias por tus comentarios.

No recuerdo el nombre, pero hay una playa en cuesta de camino a Lisboa que, en verano, cuando hay luna llena los carpaos/jureles salen a toneladas. Los pescadores locales usan artes milenarias y su fuerza física para arrastrar estos peces hasta la playa, cerca de las brasas donde los churruscan rico rico…

Menu:
Carapaos a la brasa, vinho verde
Postre: cafe sólo y una copita de Oporto

Boa Viagem!

El color amarillo con el que escribes los enlaces se ve fatal...o a lo peor son mis ojos...Si fuera sólo por mi, pasa de este comentario...pero en mi última visita al oftalmólogo, unas semanas atrás (lo que tengo es "vista cansada" como tituló el libro estupendo Luis García Montero, o sea presbicia de los 50 años)

Será muy original y "modelno" (y pedante como la mayoría de tus escritos), escribir en amarillo, pero se lee fatal por un "presbítero"

Gsusu

Jose Carlos, cometes un error al hacer tus preguntas propias en alto.... y me refiero a mencionar a Oceana y aquella convocatoria donostiarra.

Quizas si que llamaron a gentes de portugal y no tuvieron respuesta (o dicho de otra manera, los que recibieron la llamada no quisieron formar parte de lo que pensarian que era un circo).

La verdad es que aquello creo que ya es un episodio del pasado y en cualquier caso si ha servido de algo estoy seguro que aqui mismo lo celebraremos todos, pero mientras tanto, un tupido, que no "estupido" veo, seria lo mejor. Desgraciadamente comparto tu opinion sobre aquello, pero sin duda se que tanto tu como yo y otros u epor aqui andamos estariamos encantadisimos de regozijarnos y alegrarnos de que aquello sirviera para algo, auque supusiera habernos equivocado (qué significa equivocarse cuando el error supone un avance en la conservacion de nuestros mares?)
Volvamos a las sardinas... en lomos y macerads, en espetos, enlatas... en fin, que manjar, y que suerte tenemos de que aun abunden y sean asequibles!!!
Saludos

El progreso de Lisboa en el aspecto turístico y gastronómico es patente, tiendas de vinos, cafés curiosos y modelos de negocio avanzados se suman a pastelerías tradicionales. Lisboa esconde muitas sorpresas. Benvindos!!!

Haveria muitas alfaces nas hortas das colinas de Lisboa? Nosotros diríamos "lechuguinos" y el nombre les va de perlas, en español o en portugués. Muy bueno, de verdad, muy bueno.

Sendo um alfacinha de gema, parece-me interessante esta opinião vinda de um crítico de gastronomia...
Um abraço e vou acompanhar o mais possível, as suas opiniões sábias

Estuve hace años en Portugal pero no llegué a Lisboa, conocí el norte y en Oporto, la verdad, que la oferta en restaurantes era escasísima, el bacalao era el plato de referencia en la mayor parte de ellos, poca variabilidad, rutinario, pero era bueno, eso si, ahora de esto hace ya bastantes años, por los 90, a lo mejor ahora ha cambiado todo y hay mucha más oferta gastronómica.

Qué buena idea convertir una sardina en un elemento de marketing y "merchandising" ya podían aprender algunos alcaldes

Muchas ganas de ir a Areias do Seixo. A ver si en la subida de vuelta a Galicia tengo ocasión.

Cada vez queda más en evidencia que el acto de Oceana en San Sebastián fue una pantomima con fines publicitarios y recaudatorios. Esta ONG de pescado sabe muy poco y creo que no le importa saber nada, frases rutinarias y conocimientos nulos. ¿Es decir que no invitaron a ningún cocinero portugués y nadie de Lisboa? Lo ignoraba pero cada vez veo la evidencia de su montaje.

Jorge Guitian, coincido contigo en tus apreciaciones y en el ascenso paulatino de la cocina portuguesa. Mi último descubrimiento ha sido el chef Leonardo Pereira en Areias Do Seixo, un cocinero que dará mucho que hablar en el futuro. Además, es un país de grandes productos.

Creo, además, que el trabajo de dignificación de la cultura gastronómica portuguesa y de sus iconos (como la sardina) están haciendo cocineros como Nuno Mendes en Londres o George Mendes en Nueva York, y en concreto en este último caso alrededor de la sardina, se podría comparar con el realizado por José Andrés respecto a la cocina española.

Tengo la suerte de que mis padres sean unos enamorados de Portugal, así que desde que tenía 12 años hasta que me independicé viajaba con ellos al menos un par de veces al año al país (una de ellas a Lisboa). Después he seguido viajando mucho y desde hace cuatro temporadas vuelvo cada mes de abril, coincidiendo con el evento Peixe em Lisboa.

Todo esto para decir que, en mi opinión, la cocina y la gastronomía portuguesa están dando un salto de gigante en el último lustro. Y no hablo sólo de alta cocina (que también: sólo pensar en cómo los restaurantes estrellados se concentraban en zonas de turismo extranjero hace unos años y cómo hoy llegan a Lisboa, Oporto, Coimbra, zonas rurales da una buena idea) sino, sobre todo, en la autopercepción de los portugueses respecto a su tradición y sus productos.

La sardina, en concreto (cuya pesquería en todo Portugal está certificada por MSC, caso único en el mundo) es un icono del salto de la tradición a la modernidad allí. Y de las conservas, que hace diez años era un producto de subsistencia, se ha conseguido hacer un icono al que se aplica también una buena dosis de diseño y de mercadotecnia (algo de lo que podríamos aprender en España y más en concreto en la zona de Galicia en la que vivo)

Da gusto volver a Lisboa y descubrir, de año en año, las novedades y cómo esos iconos se van extendiendo a otras esferas, cosa que tal vez en España nos ha fallado.

La semana próxima me voy para allá. Espero volver, como siempre, cargado de nuevas referencias.

La tienda "Sol e Pesca" es una maravilla, te venden latas par llevar o que puedes degustar en la terracita al aire libre con una cerveza, debería haber más sitios como este

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Isidoro Merino

José Carlos Capel se licenció en Ciencias Económicas, pero lo que realmente le gustaba era cocinar. Lleva 25 años ocupándose de la crítica gastronómica de este periódico y preside Madrid Fusión. Después de haber escrito decenas de libros, ha convertido su afición en un modo de vida.

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