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Sobre el blog

Este blog intenta meterse en las cocinas donde se elaboran y se fraguan las noticias, dar claves sobre las decisiones de política económica y empresarial, aportar  pistas sobre las relaciones de poder de las personas que manejan los destinos del país, valorar la dimensión de la economía como determinante en la vida política y de los ciudadanos y analizar el alcance de las informaciones en materia económica.

Sobre el autor

Miguel Ángel Noceda

Miguel Ángel Noceda Llano, cántabro de Comillas, siempre ha estado ligado a la información económica. Lleva desde 1989 en EL PAÍS, donde ha sido redactor jefe de Economía y es corresponsal económico. También ha sido presidente de la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) y es Vicepresidente tercero de la Asociación de la Prensa de Madrid.

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La extraña pareja

Por: | 24 de julio de 2012

A veces la política da sorpresas de calado. Y crea aliados que, en otros tiempos y en otros contextos, se habrían presumido inconcebibles. En la primera jornada de comparecencias para hablar de la reestructuración financiera y de la crisis de Bankia, el exgobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez (MAFO), soltó una encendida defensa de Rodrigo Rato, del que dijo que había sido un error haberle destituido.  "Es un personaje importante en el contexto internacional", argumentó MAFO, que defendió el plan elaborado para y por la Bankia de Rato con la participación del Banco de España.

Fue así por las buenas. MAFO -que fue uno de los teóricos más críticos con Rato durante su gestión como vicepresidente y responsable económico de los Gobiernos de Aznar (1996-2004) y su posterior paso por el FMI y, al revés, siempre era de los preferidos por el exministro y los suyos cuando estaba en la oposición- no dudó en ofrecer su mano al expresidente de Bankia para salir juntos al baile. Se supone que el jueves, Rato, con el que MAFO asegura tener una buena relación, le devolverá la galantería.

Una extraña pareja, en todo caso, que se explica por tener un enemigo común, el Gobierno de Mariano Rajoy. La crisis de Bankia les ha unido y las circunstancias les ha hecho compañeros de viaje. A Rato el propio Rajoy le nominó para presidir Caja Madrid frente a otros candidatos del PP, entre los que, por cierto, estaba el actual ministro de Economía, Luis de Guindos. La ascendencia de Rato dentro del partido zanjó todas las discusiones, ya que Esperanza Aguirre estaba empeñada en colocar a su vicepresidente, Ignacio González. Luego vendría la fusión con Bancaja y otras cinco cajas menores para crear la gran Bankia, para muchos la gran caja del PP. La posterior entrada en barrena, por culpa del agujero inmobiliario que aportaron una y otra (Caja Madrid y Bancaja, se entiende), puso en cuestión que el Banco de España (es decir, MAFO) hubiera aprobado aquella fusión en la que se habían empeñado Rato y el PP y permitiera su posterior salida a Bolsa. Y, por otro lado, debilitó la figura de Rato. Los dos (MAFO y Rato) fueron forzados a dimitir por el Gobierno de Rajoy ya con la crisis imparable y, en particular, por un antiguo subordinado de Rato, De Guindos.  

Quizá eso explica que los dos agraviados por el Gobierno de Rajoy (uno de los suyos y otro de los otros) estén ahora en el mismo lado de la barra, aunque sea coyunturalmente. Con razón el PP se había opuesto a que MAFO compareciera en el Congreso de los Diputados, como había pedido en varias ocasiones para explicar la crisis y defenderse de los ataques del Gobierno, y también que pusiera tantas pegas a la creación de la comisión parlamentaria en la que uno ya ha asistido y el otro va a asistir.

MAFO, en cuanto su paso por el Congreso, defendió su gestión al frente del Banco de España y repartió con ganas contra el Ejecutivo de Rajoy, del que dijo que no había logrado evitar el rescate bancario. Y atizó más: "Desde que se inició la crisis del euro hasta finales de 2011, los indicadores de confianza en el sistema bancario estaban lejos de la amenaza del rescate; la Bolsa bajó menos que la alemana, francesa e italiana; la prima de riesgo en diciembre de 2011 era algo mayor que la belga y estaba 200 puntos por debajo de la italiana y 300 de la irlandesa, los ratings de los bancos fueron mejores que los de los europeos... Pero a lo largo del primer semestre de este año ha habido un proceso de hundimiento en la confianza de España". Duro y a la cabeza.

El País

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