siniestro, tra.
(Del lat. sinister, -tri).
2. adj. Avieso y malintencionado.
5. m. Propensión o inclinación a lo malo; resabio, vicio o dañada costumbre que tiene el hombre o la bestia. U. m. en pl.
En Alicante, los intereses de algunos de los principales cargos públicos que gobiernan las instituciones (afiliados al Partido Popular) y el interés privado de uno de los mayores empresarios de la provincia van supuestamente de la mano y dan supuestamente la espalda a la Ley.
Más de cinco años de investigación judicial en el caso Brugal (Basuras RUrales Gestión Alicante) han destapado tantas corruptelas que parece increíble que a estas alturas el empresario supuestamente culpable siga haciendo negocios y los políticos que le favorecieron hayan sido elegidos por abrumadora mayoría en las últimas elecciones del pasado 22 de mayo para continuar al frente de las instituciones.
Es el caso, entre otros, de Sonia Castedo, alcaldesa de Alicante que revalidará su puesto el próximo sábado; del ex alcalde Luis Bernardo Díaz Alperi y del presidente de la Diputación Provincial, José Joaquín Ripoll.
Díaz Alperi ha sido elegido diputado autonómico, al igual que Sonia Castedo, que compatilizará su escaño con el puesto de regidora de Alicante. La candidatura municipal que encabezaba Castedo obtuvo 12.000 votos más que cuatro años antes y 18 concejales (siete más que toda la oposición junta y tres más que en 2007), todo un éxito.
Sobre la alcaldesa de Alicante pesan graves sospechas de corrupción que no le han producido ni un leve arañazo electoral. El PP nacional mira para otro lado y deja el caso en manos del PP valenciano, que hace exactamente lo mismo.
El fiscal sostiene con pruebas que la actuación de Sonia Castedo fue delictiva:
- Facilitó información privilegiada a contratista, promotor y constructor Enrique Ortiz sobre la tramitación del nuevo Plan General de Ordenación Urbana en el que tenía inmensos intereses al ser uno de los mayores propietarios de suelo de la ciudad.
- Favoreció los intereses de Ortiz, según las comunicaciones telefónicas, intervenidas por orden judicial.
- Recibió múltiples regalos de Ortiz: Vacaciones invernales en Andorra; viaje en yate a Ibiza; colocación de amigos en sociedades del empresario; una cazadora de Carolina Herrera que la alcaldesa cambió por una gabardina, una camisa y un jersey de la misma marca.
- Conspiró con el empresario para atribuir delitos al jefe de la oposición en el parlamento valenciano, Ángel Luna.
La prueba de esa conspiración es esta conversación telefónica del 20 de septiembre de 2009 entre Castedo y Ortiz en pleno estadillo del caso Gürtel, sobre que el Luna preguntaba cada semana al presidente Francisco Camps:
Sonia Castedo: ¿Tú hiciste una obra a Ángel Luna en su apartamento de la Chicharra?
Ortiz: No.
S. C: ¡La pagaste tú!
O: A ver, a ver, yo no, yo no.
S. C: Me van a dar la factura.
O: No, no tiene factura nuestra, no
S. C: No es vuestra.
O: (...) Pero yo creo que no, que a lo mejor usara subcontratistas de la empresa pagándoles él directamente el dinero, puede ser, pero no.
S. C: Y tú tienes algún tema de Ángel... Vamos a ver por lo que es, pero, por favor, yo sé que eres muy amigo de Ángel Luna.
O: Era.
S. C: Bueno, ya, pero le tienes aprecio.
O: No le he visto desde entonces.
S. C: Vamos a ver, el jueves sentaré al presidente de la Generalitat en las Cortes y le quiere arrear a Ángel. Es decir, hay muchos temas con los que le puede arrear, primero con lo de su cuñado, que robó dinero siendo jefe de gabinete de alcaldía. (...)
S. C: Vale, mira a ver si me puedes conseguir... habla con Luis Perea a ver si puede conseguir algo, ¿vale? Cualquier cosita.
O: Vale, lo que pasa es que este ha sido siempre muy acojonado en estas cosas.
S. C: ¿Quién?
O: Ángel, este siempre ha sido muy acojonado y si ha hecho cuatro tabiques se ha buscado alguien que no tenga nada que ver, que tal... Ha sido un tío... Bueno, ha sido tan acojonado que no hizo nunca nada en el Ayuntamiento por el que va a pasar, lo que pasa es que a Paco [Camps] le van a dar... Hoy me han dicho una cosa que madre mía.
Castedo no ha dado explicaciones sobre todas estas gestiones delictivas, según la calificación del fiscal. Ha preferido atacar al vicepresidente y más que probable candidato socialista a las próximas elecciones generales, Alfredo Pérez Rubalcaba.
Insultar a Rubalcaba en todos los estilos posibles es ahora el deporte favorito entre los dirigentes del PP. La alcaldesa de Alicante se ha subido a esa ola para evitar responder a las graves acusaciones que pesan sobre su conducta: «Me da miedo, miedo me da, que el cabeza de lista a nivel nacional del Partido Socialista sea Rubalcaba . Creo que es un personaje absolutamente siniestro y lo digo como lo pienso”.
El personaje absolutamente siniestro al que se refiere Castedo no recibió regalos del empresario que se jacta de comprar voluntades políticas en Alicante y, si puede, en toda la Comunidad Valenciana. Una de las frases emblemáticas del comportamiento de Enrique Ortiz en sus relaciones comerciales figura en uno de los sumarios en los que aparece: “Pero esto no se puede amañar o qué?”
El personaje absolutamente siniestro al que se refiere Castedo tampoco viajó, como ella, en los yates de los poderosos que hacían negocios en Alicante. Ni suministró información privilegiada al mayor propietario de terrenos de la ciudad, como cuenta el fiscal que hizo Castedo. Ni siquiera montó con el promotor inmobiliario una trampa para implicar en delitos a su adversario en la oposición.
Estos ejemplos palmarios de lo que es una actividad política siniestra pertenecen en exclusiva al sumario del caso Brugal, un perfecto manual de lo que nunca deberían hacer los políticos.