10 julio, 2009 - 08:15 - Juan Cruz
En la ciudad he perdido una novela...
La historia de las fecundas parejas editoriales canarias que han hecho desde Madrid, y desde las islas, su contribución a la agitación literaria española ya tiene tres importantes ejemplos: Manuel Padorno y Josefina Betancor en los setenta del pasado siglo, al frente de Taller de Ediciones JB; Ulises Ramos y Marian Montesdeoca al frente de Artemisa ahora mismo, y Talia Luis Casado y Daniel Ortiz Peñate también en este mismo momento. Estos últimos, al frente de Escalera, donde publicaron una novela conjunta, Al Margen, acaban de presentar en la Casa de América de Madrid una novela nueva que ya se conocía pero que aparece por vez primera en España. El autor es el ecuatoriano Humberto Salvador y cumpliría un siglo en diciembre, y la novela se titula En la ciudad he perdido una novela... El profesor ecuatoriano Wilfredo Corral, que escribe el epílogo y presentó con Talía la sorprendente novela, sitúa el texto en la antesala de Rayuela de Julio Cortázar o en las cercanías literarias o estéticas de Los detectives salvajes de Roberto Bolaños. En su intervención, Corral añadió a Vila-Matas, de quien hablamos ayer, en las huellas de Salvador. Empecé a leer la novela, que es breve y suculenta, por la noche. Es de una soprendente frescura, y supone una contribución genuina, generosa, al conocimiento de un escritor que no ha traspasado las mezquinas mallas del tiempo que marca la fabricación editorial hispanoamericana. Talia y Daniel han tomado un riesgo que los honra, y que subraya, una vez más, esta ambición literaria que les empuja. Éramos pocos allí; ella decía que era un auditorio cálido. Lo era. Ahora falta que entre todos lo amplifiquemos, leamos la novela y la recomendemos a los que de veras quieren saber cómo fue naciendo la vanguardia literaria que le tiene a Salvador como un exponente hasta ahora oculto.
