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18 julio, 2007 - 07:59

¿La profesión más hermosa del mundo?

En la última entrada del blog de ayer hay un comentario de alguien que ayer presenció cómo llegaba a una de las playas de El Médano --Playa Chica, la conozco muy bien-- un cayuco en el que viajaba un inmigrante muerto. Este comunicante, un periodista según su propia confesión, se fue de allí con la sensación de que su oficio servía tan solo para testificar, y se preguntaba si en efecto, como se ha dicho aquí alguna vez, esta es la profesión más hermosa del mundo. ¿Qué debe hacer el periodismo, qué tiene que hacer?

No es la profesión más hermosa del mundo, pero es la que a mi me resulta más hermosa. Estuve hace unos días en Cabrera, con veladores del parque nacional, y me pareció muy hermoso lo que hacían; me fascina ver cómo hacen su trabajo los pescadores; no encuentro nada que entrañe más riesgo y se haga con más aplomo que lo que hacen los aviadores. ¿Y el trabajo de los médicos? ¿Y el de los que siembran?

A mi me gusta el periodismo desde que era un niño; la radio me abrió al mundo, me hizo concebir la ilusión de viajar y de contar; el periódico constituyó luego un instrumento maravilloso, de ilusión, de realidad y de espectáculo. Hoy los periódicos siguen siendo lo que fueron para mi: objeto de fascinación y de controversia, y también de rabia, de insatisfacción, de dudas.

Ha pasado el tiempo y he descubierto que es cierto lo que dice Kapucinsky, que hay mucho cinismo en el oficio, y a ese cinismo alude el comunicante: cómo hacemos del dolor una materia más del oficio, como las cinco preguntas básicas o el diseño de las páginas.

Se corre ese riesgo y se entra en ese riesgo; por la puerta del cinismo han entrado todos los subgéneros, y sobre todo el género rosa, y ahora el periodismo tiene que ir filtrándose a sí mismo para recuperar la vieja definición de Scalfari de la que hemos hablado aquí más de una vez: Periodista es gente que le dice a la gente lo que le pasa a la gente.

¿Si soy optimista sobre el porvenir de esa profesión tal como nos gustaría que se hiciera? Como le decía José Luis Coll a Manuel Vicent cuando éste le preguntaba cualquier cosa, no te digo ni que sí ni que no. Depende de cada uno de nosotros. Y depende sobre todo de la pasión (fieramente humana, que diría el poeta) con que afrontemos la obligación de contar lo que le sucede a la gente.

Una palabra más sobre los espectadores de las tragedias: siempre hubo gente que miró tragedias, la televisión ha amplificado ese morbo, y ahora es inmenso el balcón al que se asoma la humanidad para mirar el dolor de otros. (Hay un libro de Susan Sontag sobre ese fenómeno, sobre cómo se mira el dolor ajeno). Quizá eso esté en la naturaleza de los hombres. Aun así, comparto con el comunicante --o la comunicante-- la extrañeza ante esa fascinación con la que los que miran esperan que del fondo del cayuco aparezca esa persona muerta.

Hay episodios --en Tenerife, precisamente-- en que esos que esperan lo hacen para ayudar, y hay documentos gráficos que registran el ejercicio real de esa solidaridad.

¿Qué debe hacer el periodismo, qué tiene que hacer? En este caso, y en otros, lo que el periodismo puede hacer es contar bien, ir a la raíz de lo que ocurre, ayudar a que la sociedad entienda que el drama al que asiste no es un drama ajeno, que tiene historia, y que en esa historia todos tenemos alguna responsabilidad, para que el drama no tenga futuro. El olvido es una dejadez, la ignorancia es una culpa. El periodismo es la caja negra de la conciencia de la sociedad. He ahí su responsabilidad, su grandeza y, si me dejan decirlo así, su hermosura.

Comentarios

Ernesto, interesantes tus reflexiones. Una sola salvedad: mi titular no era a favor de la marea, era una pregunta. Conviene que te equipes de brevedad para que tus comentarios sean mejor leídos. Y me parece que debo llamarte la atención: no se puede argumentar con prejuicios. Haz autocrítica, y así tendrás más credibilidad.
Me ha gustado mucho el tono del debate, y me gustaría que se ampliara.

Qué difícil es hacer periodismo en un medio local y no digamos si te lanzas a hacer opinión, que la gente no está acostumbrada a la crítica ni la admite. La caercanía con el ciudadano es buena, pero a quien no gusta lo que han leído te espera en la esquina para espetarte su disconformidad o amenaza con retirar publicidad. En fin es la presión local, muchas veces más dura que la que pueden padecer algunos colegas en países en situaciones de conflicto o en las grandes ciudades. Pese a todo, aquí seguimos... Por cierto, Juan, cada vez se cuentan menos historias cotidianas, humanas, sociales... Siempre me apasionó la facilidad que tienes para preguntar, una de las principales armas del periodista, tu voracidad por saber y saber, para trasladarlo después a los demás, sea en un taxi o a un niño que pensaba en comprarse una barca. Compartiendo con alguna persona que ha dejado su comentario acerca de la precariedad que vive la profesión, en general, también me gustaría saber si aparte de licenciados salen periodistas vocacionales, de los que preguntan y no sueltan hasta no tener todo lo necesario para servirselo al lector/oyente/telespectador. Saludos desde el parque de las Dunas de Fuerteventura, otra vez iré a El Medano

Es hermoso el periodismo, es cierto, pero más hermoso es cultivar la verdad en todas las profesiones.

Creo que no es la profesión más hermosa del mundo, pero sí creo, que es una profesión muy necesaria para la sociedad si se ejerce con dignidad, aunque siempre hay que ejercer ésta cualidad en todas las profesiones, en el periodismo,
tiene que estar presente constantemente.
Alguna veces, esta sociedad olvida otros trabajos mucho más humildes, pero no por ello menos importantes para la comunidad: pescador, jardinero,basurero, barrendero, etc. Quizás , ser poeta de profesión sea la más hermosa que haya.

Creo que Juan tiene facilidad para pregutnar pero ninguna para responder. A veces siento que nos lee escondido tras su pc y cuando gente como Ernesto, por poner un ejemplo, le plantea temas para que responda, nunca se moja o se espera a hacer alguna frase irónica en el post del día siguiente. Creo que el tema que hoy le ha planteado a ud SR. CRuz el señor Ernesto sobre la realidad del periodismo, interpelándole a ud., es muy serio. Yo, como fan, lectora, curiosa, ex estudiante de comunicación frustrada...lo que sea, me siento un tanto decepcionada por su...evasiva?? no sé como llamarlo. Necesito respuestas, aunque sean valorativas. No suelo estar de acuerdo con los postulados de Ernesto, y de hecho también quería decir que él parecía mofarse de nuestro "indisimulado alarde literario " y hoy viene cargadito de (muy buenas) referencias poéticas...qué freak es la vida!! Ah, por último, sobre la longitud de los mensajes , si bien es cierto que lo breve facilita la lectura y comprensión de los mismos, quizá no todos prefiramos la brevedad, para la escasez y la poca reflexión y el no poder explayarse, creo que ya existen otros géneros periodísticos, televisivos, etc. Ernesto, además, suele contestar a todos.

Pd. sólo iba a contaros que en una ocasión, trabajaba en una productora de tv y hacíamos un programa de testimonios (similar al diario de patricia). Fui a exponer a mi jefa un caso que había conseguido de una pareja de chicas (era un caso buenísimo) y me contestó que "las lesbianas no se pueden sacar porque producen rechazo"; esa era la directora, y además ahora se dedica al periodismo "serio", digamos...no sé, es solo uno d elos muchos ejemplos denigrantes que me he encontrado en mi escasísima trayectoria.

La profesión más hermosa del mundo es la que te permite ser tú mismo sin necesidad de venderte o inventarte como no eres. Desde la que puedes mirarte al espejo sin avergonzarte.
La ignorancia es una culpa, dices. Sócrates afirmaba que toda culpa provenía de la ignorancia, y siendo los hombres conscientes se convertían en virtuosos. Por ideas así acabó probando la cicuta...

Un periodista viene a ser algo semejante a un cocinero. Una vida bondadosa y afortunada puede convertir a un estudiante de hostelería en chef del Maxim's de París o en jefe de las cocinas de la casa real sueca. Una existencia infausta, sin embargo, le condenará a servir en los fogones de una cárcel para depravados sexuales en Tailandia. Actualmente, la inmensa mayoría de los periodistas en activo trabajamos para preparar el rancho diario de un grupo de pervertidos encarcelados en Tailandia. Y, con toda probabilidad, nosotros cobramos menos.

Ola.Soy una extremeña de un pueblo de Arroyo de la luz,de 16 años a la que siempre le ha gustado la investigación y el tener la necesidad y la curiosidad de saber sobre todo lo que me rodea.Por suerte o desgracia no he tenido una infancia fascinante, ya que día a día e superado rodeado de mis seres queridos esos malos momentos, y esto me ha enseñado que en esta vida hay que ser positivo y intentar siempre conseguir esos sueños para hacer realidad lo que añoramos.
Nunca dejeis de perseguir el sueño de combertiros en aquello que soñais, en mi caso ser periodista e informar de la realidad de la sociedad.
Si sois tan jóvenes como yo y no sabeis a quien decirle que vuestro sueño es ser periodista, cuenta conmigo y con mi positividad para conseguir lo propuesto.
PIENSA QUE NADA ES IMPOSIBLE.
695273951

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