Adolfo Marsillach, Ángel Fernández-Santos

Por: | 24 de octubre de 2007

La tarde trajo la coincidencia de dos memorias que atesoro entre las más importantes de mi vida. Por la tarde me vino a ver Blanca Marsillach, la hija de Adolfo, para comentarme algunos de sus proyectos teatrales, y al anochecer asistí a la presentación de los dos libros de crítica que Debate (Miguel Aguilar) ha publicado de Ángel Fernández-Santos, impulsados por Elsa, Elsita, la hija de Ángel, periodista como él, apasionada del cine como él. Dos hijas, dos memorias; activas, trascendentes, sus padres están ahí, las tienen prolongando su actividad y su memoria. Los hombres y las mujeres no mueren, sigue su obra, su ejemplo, los cristales poderosos de su memoria, gracias a los que quedan, si los que quedan, como es el caso, se aplican con generosidad y visión a este ejercicio de amor y de respeto.

A Blanca le conté algunas cosas que me sucedieron con su padre; era un hombre tranquilo, melancólico; necesitaba la escritura para hacerse, para entenderse a sí mismo; era un seductor, y también un solitario; padeció la leyenda de ser un arrogante, pero cuando te acercabas, cuando lo tratabas a dos centímetros, esa máscara caía, era un hombre tierno; a veces le recordé las palabras del Che, hay que endurecerse pero jamás perder la ternura; él tenía ahí, instalada, esa ternura que le fluía en los momentos de soledad y confesión. Su libro, Tan cerca, tan lejos, es un autorretrato excelente; leerle no es sólo ir a su tiempo, es ir a su alma.

Y luego estuve en la presentación de los libros de Ángel, la recopilación de sus críticas y otros textos, que ha realizado su amigo el crítico Carlos F. Heredero, y Más allá del Oeste, que es un libro mítico, sobre su pasión por el western. La sala de la FNAC estaba abarrotada de un público que escuchó con mucha atención y que congeló su respiración escuchando la hermosa evocación humana de Víctor Erice, que hizo con Ángel el guión de El espíritu de la colmena. Allí estaba Elsita, y estaban numerosos amigos de Ángel, que trabajaron con él en Diario 16 y en EL PAIS. A mi lado estaba Diego Galán, que le precedió en la crítica de cine en este último periódico, y en el aire (al menos en mi aire) flotaba la memoria de Ángel, aquel Ángel reflexivo y rabioso, que se sentaba ante la máquina de escribir (el ordenador, ya entonces), arañando, con sabiduría y pasión, no sólo lo que decía el cine sino lo que decía el alma del cine. Erice recordó un diálogo que tenían habitualmente, sacado de la película El forastero. A donde va, forastero. A ningún sitio en particular. Y de dónde viene. De ningún sitio en particular. Erice reveló que Ángel se había inventado una frase inexistente, con la que acaba el diálogo: Cualquier sitio es bueno para pasar de largo.

Así fue Ángel, el último existencialista, el hombre que arañaba la pared de la vida para sacar de ella la última viruta de verdad. Viruta: esa palabra le gustaba.

Y me vine a casa, a trapaliar la melancolía.

Trapaliar: tragar cuando no se puede.

Era una definición de mi madre.

Hay 29 Comentarios

" La amante francesa" de José Rodrigues dos santos, es una novela idónea para cuando estamos cansados, y la lectura es un amable pasatiempo. Está ambientada en la 1ª guerra mundial;aunque el conflicto está visto desde la perspectiva de los aliados, los alemanes aparecen con gran humanidad.Encontramos elementos multilingüísticos,que no impiden seguir el desarrollo de la trama.El telón de fondo de este periodo histórico rico en matices es la pasión amorosa que salva a los protagonistas de la soledad y del vacío de la existencia.

Hola Juan
No escribo hace varios días pero no dejo de leer el blog porque tus posts transmiten alegría y paz y te agradezco que esté lleno de respeto y honestidad lo que deja ver a una persona profesional y seria todo el tiempo además de humana, muy humana, gracias. Ahora nos pides las palabras que nos gusten, pero no por su significado sino por su sonido, me gusta esa palabra que he dicho antes: “paz” es bonita, práctica y nadie la ha pronunciado aún a pesar de su significado... También “alegría” me resulta muy sonora, “ventana” es elegante y “diapasón” siempre me ha parecido graciosa.
Por cierto me ha encantado el poema de Ángel González en El País el domingo y nos ofreciste hablarnos un día de él, estoy deseándolo.
Un saludo.

PARA JAUME

Uno escribe para ser feliz y seguir viviendo; escribir para seguir respirando y amando; escribir para seguir sembrado sonrisas y conciencias. Agradezco sus palabras, estimado Jaume. Todo un detalle de lector paciente. Un abrazo.

Armando Marcos
Periodista TVE (J)
Una hora menos en Canarias

Muy interesante el relato de Armando

ADOLFO MARSILLACH, UN HOMBRE DE CRISTAL

El municipio de Las Palmas de Gran Canaria supera el medio millón de habitantes. Canarias y sus siete Islas ya suman en la actualidad los dos millones de seres vivientes. Sin sumar los desaparecidos...
La ciudad de Las Palmas es cosmopolita y muy europea. Un hotel con historia donde se han hospedado personajes importantes de todo el mundo espera a un visitante ilustre y famoso: Adolfo Marsillac. El actor se va a hospedar en un lugar muy lindo y soleado. Hay muchas palmeras y solo se escucha el canto de los pájaros canarios que revolotean contentos porque aquí siempre es primavera.
En este lugar, a pocos metros del hotel, debajo de sus jardines, en el subsuelo, aún se oyen los gritos de muchos inocentes republicanos que fueron fusilados por las balas enemigas del Ejército franquista.
Resulta que, cuando Franco dio el golpe de Estado y estalló el Movimiento Nacional del 18 de julio de 1936, la Falange se adueñó de este hotel señorial, antiguo y hermoso para utilizarlo como cuartel general desde donde operaban las fuerzas golpistas. El hotel servía también de mansión donde se alojaban los militares jefes y parte de la tropa, mayormente falangistas. Las habitaciones de menor rango social y menos lujo, estaban "reservadas" para otros huéspedes sin derecho a desayuno y sin retorno: los prisioneros republicanos. Los rojos, socialistas y comunistas.
Mi padre me contaba que, a eso de las cinco de la mañana, se escuchaban los disparos. A esa hora del alba, muertos de frío y de hambre, fusilaban a los detenidos que eran enterrados en los jardines del mismo hotel. Hace ya algunos años, con motivo de unas excavaciones que se hicieron a menos de cien metros del hotel, unos trabajadores encontraron restos humanos. La noticia saltó a la prensa. Pero los que mandaban decidieron echar más tierra sobre aquellos esqueletos sin identificar. Pasaron página y se negaron a escarbar en la historia.
Esperé unos minutos en la recepción del hotel para saludar a Adolfo Marsillach. Fue puntual. Aprecié en él cierta frialdad. Acababa de levantarse de una corta siesta. "Me encanta este clima y la hospitalidad de su gente. Parece que no tienen prisa. Son ustedes como los futbolistas argentinos que juegan al fúbol acariciando la bola. Los isleños, los canarios, caminan despacito, suavemente". "Usted nos ve con buenos ojos. Otros visitantes nos llaman "aplatanados".
Seguimos paseando por los alrededores de los jardines del hotel. Un cámara de TVE nos esperaba para hacer una entrevista a Adolfo Marsillach. Dos semanas antes había paseado por los mismos jardines con el poeta Luis Antonio de Villena al que hice otra entrevista. Marsillach me contó sus proyectos y me dijo que el teatro en España "lo mantenemos los propios actores y empresarios porque el Ministerio de Cultura, el Gobierno, no nos ampara. Les vamos a ganar este pulso.
Aquel hombre refinado, vestido como un gentleman inglés, de manos huesudas, enjuto y de ojos tristes, estaba enfadado con los políticos. "El teatro es mi vida, la vida de mucha gente que da vida a los escritores, a los novelistas y a los guionistas. Esto es una gran familia. No podemos cerrar los teatros. La televisión nos hace daño". La entrevista para la TVE acabó con un apretón de manos.
Continuamos caminando lentamente, sin prisas. "Me gustaría contarle una historia de carne y hueso. No es una novela. Es la historia de la guerra". "¿De qué guerra me habla usted? No me gusta la palabra guerra...(silencio) Suena a muerte. Pero, bueno, por qué no me lo cuenta tomándonos un café"?
Nos sentamos en la terraza del hotel. Marsillach pidió un café y agua fría con una rodaja de limón. Rechazó amablemente un platito con las aceitunas y almendras saladas que un camarero dejó sobre la mesita donde Marsillach había depositado una cuartilla en la que aparecían algunas direcciones y números de teléfonos.
Comencé con mi relato basado en hechos reales: "debajo de nosotros hay muertos inocentes"... Marsillach enmudeció, palideció. Se pasó las manos por su frente y exclamó en tono agrio y enfadado: "Los muertos, los muertos, siempre los muertos. Algo me llama la atención y me horroriza. ¿Cómo es posible que en este lugar se escuche el canto de los pájaros canarios y que las palmeras hayan crecido tan altas? Hay rosas, muchas rosas, flores preciosas. ¿Y los muertos? ¡Fusilados. Fusilados! El café me supo amargo".(silencio). Don Adolfo apuró el vaso de agua y se chupó la rodaja de limón.
"Aquí, señor Marsillach, se han hospedado los Reyes de España y otros tantos mandatarios; jefes de Estado y de Gobierno. También poetas, escritores, actores y actrices de teatro, prícinpes y princesas. Y un actor de cine muy famoso: Gregory Peck. En Gran Canaria se rodó parte de la película MOBY DICK o la ballena blanca dirigida por John Huston". "Espere, espere -me interrumpió-: la novela la escribió Herman Melville. Siga, siga, le escucho". "Y una escritora del suspense, del crimen y del misterio"... Volvió a cortarme y elevó el tono de su voz: "Ya me acuerdo, claro, hombre, se refiere usted a Ágatha Christie, ¿no? Ágatha Christie, Gregory Peck, una historia de muertos enterrados debajo de un jardín". ¡Qué argumento tan escabroso! ¡Qué macabro es usted! (Risas)
Nos dimos un abrazo. Me pareció un hombre maravilloso, afable, entrañable, íntegro, transparente. Un hombre de cristal.

Armando Marcos
Periodista TVE (J)
Una hora menos en Canarias

Pues mira que casualidad que ayer mismo hablé con Elsa López (que es la madre de Elsita) que colabora en mi periódico y tampoco se queda manca en cuanto a escribir vivencias, aunque en su caso, no cinematográficas. Ángel era maravilloso en sus críticas. De Blanca Marsillach recuerdo lo pésima actriz que era y en la actualidad la recuerdo por las bembas que le vi la última vez en un programa donde promocionaba una película. Una pena. Lo de las bembas digo. Su padre, en cambio, grande.
Un beso.

"Viruta" es una palabra que me gusta desde siempre. La oigo y me huele a carpintería.
"Trapaliar", un verbo nuevo que voy a usar desde ahora.

Me gustó mucho el texto de hoy.
El texto y todos los comentarios.
A veces la melancolía se siente de forma permanente. Todos los días está ahí,y te hace retroceder al pasado una y otra, y otra vez......y siempre encuentras un motivo para volver.Es amarga y placentera a la vez. Te hiere y te ama. Te acompaña y te abandona.Te escucha y te ignora. Es la pescadilla que se muerde la cola. Triste estás y más tristeza buscas y quieres.
El otoño nunca me gustó.Encierra malos recuerdos, y a los malos también hay que quererlos porque forman parte de tu vida. Pero hacen daño.
Desde hace algún tiempo intento vencer su atracción fatal pensando en que estoy muy muy contenta.. lo pienso, lo pienso y poco a poco la alegría la va desplazando.
Y lo consigo.
Porque un minuto nunca dura lo que el siguiente.
Y porque llora ahora , rie luego .. es la VIDA.
Y amo la VIDA.

Juan, lo tuyo no es que, te encuentres con gente maravillosa, que quizas lo sean, sino que tu pluma logra encadenar todo un relato diario de las conversaciones que mantienes con quién te encuentras.
Y por otro lado, creo que te pienses en hacer un diccionario con las "las palabras" que te recuerdas de tu niñez que són dificil de encontrar en la conversacion de los jovenes del siglo XXI.
Ya me dirás cuando te entreguen el librito de "Jorge Juan y la Armada".
Salud.

Juan, lo tuyo no es que, te encuentres con gente maravillosa, que quizas lo sean, sino que tu pluma logra encadenar todo un relato diario de las conversaciones que mantienes con quién te encuentras.
Y por otro lado, creo que te pienses en hacer un diccionario con las "las palabras" que te recuerdas de tu niñez que són dificil de encontrar en la conversacion de los jovenes del siglo XXI.
Ya me dirás cuando te entreguen el librito de "Jorge Juan y la Armada".
Salud.

Al leer su blog de hoy, me reivindicó otra idea que tengo de los mitos diferente al que Rosa Montero manifestó ayer en su columna. La literatura no sólo está llena de ellos, sino que también es una fecunda creadora y recreadora de mitos ¿qué son el Quijote, Sancho, Ulises, don Juan,….?, creo que su gran valor es que son representaciones abiertas de hechos complejos, que los hay en toda buena novela, abiertos porque no llevan el peso de la verdad, para seguir pensando, que me recordó el “buen sitio para pasar de largo”, no necesariamente impune (recuerdo muchos comentarios de AFS).
Por eso el gran error es siempre la simplificación del mito, reducirlo a la punta de un iceberg, como también sería la de encerrar a toda la literatura en sus propios mitos. Esta opinión no es excluyente, que por suerte “el alma es ancha”, como dijera el poeta, leemos de todo.
Para el mito del alma hay una acepción musical: “varilla cilíndrica de madera que, situada en el interior de un instrumento de cuerda comunica las vibraciones a todas las partes del mismo”, un proceso complejo, más cercano a lo que es pensar emotiva y sensiblemente: acto intransferible, patio creativo, que de las mimesis que justifican el abandono de los hábitos de lectura e incluso otras tropelías mayores.

Hermoso texto el de hoy. Leerlo vale la apuesta a ver qué dice hoy JC.

Si,sí, el calor,es tan bueno.
En un momento en el que trapaliar fue para mí imposible porque el atragante me superaba y ya, ni agua, ni vino ayudaban y el dolor- del que hoy casi me averguenzo por excesivo- me hizo tener de forma permanente un doloroso nudo en la garganta En ese momento, sin ser consciente de ello, algo me debió hacer pensar en lo de que cualquier sitio es bueno para pasar de largo; entonces me vine al sur; tratando de huir del frío y de aquel invierno que me tenía atenazado el cuerpo y mucho peor el alma. Nunca me gustó el frío, nunca me gustó noviembre, todo lo malo de mi vida ocurrió en ese mes, pero también lo último mejor de ella sucedió, desde entonces espero con menos miedo pero alerta.
Estoy leyendo a Ramiro Pinilla y me parece bueno, recomendable.
Sencillo,directo,esclarecedor. Para no olvidar.
De nuevo mis saludos.

De vez en cuando,cuando no puedo trapaliar mi melancolia reflexiono en algo que me dijeron hace tiempo: piensa que en el momento mas negro de la noche,comienza el alba

Melancolia.... esa palabra me trae a la mente la nostalgia , la lluvia tras los cristales ,en los bosques de Galicia , esa llovizna que va calando poco a poco .La melancolia te cala en el corazon y te haze sentir triste , melancolico, es bueno sentirla , pero no quedarse en ella . Cuando veo el mar , pensando en los que no estan , que estan en él, trabajando y estan por mucho tiempo fuera , me viene la melancolia y la nostalgia , no se si las dos cosas , son lo mismo , pero yo asi me siento y no puedo quedarme ahi , pero es tan dificil trapaliar , a veces .

Un texto para saborear, hoy. Gracias. Y alegría, que estamos en octubre. Aunque es un mes de trastorno afectivo estacional, también es entre nosotros un mes de deseos de bien y de comienzo de curso.

Creo recordar que el último dia de su vida lo pasó Ángel Fernández-Santos saboreando sus platos favoritos en compañía de sus amigos Heredero, Rodríguez Marchante, Boyero y otros. No conozco mejor manera de despedirse de la vida.

Ter, a mí, cuando la melancolía me atrapa o, peor aún, lo hace la amargura, me doy una ducha ardiendo. Al igual que a estrella, el calor me ayuda a desentumecer la cabeza y el..alma¿? Quizá puedes probarlo.

Juan Carlos: tomo nota de esa selección... muchas gracias...

Querido Diógenes, la melancolía, además de ser el estribillo de la mejor canción de Camilo Sesto, da título al colosal libro de Robert Burton 'Anatomía de la melancolía', publicdo a principios del XVII, cuya selección a cargo de Alberto Manguel, publicada por Alianza, te recomiendo intensamente. La melancolía, en suma, es el único estado (o país) por el que no conviene pasar de largo.

Y con la emoción se me olvidó pero esa frase de que 'cualquier sitio es bueno para pasar de largo' me cuadra a la perfección. Acá lo que hacemos es pasar de largo, quiero decir que no nos quedamos eternamente. Y mientras nos sintamos bien con lo que hacemos, pensamos y soñamos, no importa el lugar dónde suceda eso. Aunque si es posible hacerlo en un lugar cálido y soleado a mí me gustaría más. La frialdad pone en estado de hivernación mi cuerpo y hasta el alma. Hiverno como los osos, salgo a la vida con el calor.
Ahora sí, buen día.

Si no recuerdo mal, Á.F-S. tituló su crítica al film "Doce Monos" de la siguiente manera:

"Y el director, trece"

Otra vez la emoción. Las emociones, que finalmente es de lo que se trata (al menos para mí). La respuesta amable a mis palabras del 'periodista cautivador' es de esas cosas que te ayudan a despertar con un ánimo más amable y que sirven para que a lo largo de ese día rememores el momento en que las has leído y asome desde muy adentro una sonrisa. Así que no me queda otra que volver a agradecer.
Lo que nos ha contado Agujetas, qué quieren... pues sí, sobran las palabras y hasta parece que esta vez, y sin que sirva de precedente, da gusto que sobren.
Y respecto a lo que hoy nos cuenta, Juan, a mí me ha servido para recordar con un poco de nostalgia uno de los días de mi vida joven que guardo con más intensidad. Estaba en el Instituto de mi ciudad, tenía 16 años y era el primer curso en el que dejaba de asistir al colegio de monjas donde hasta ese año estudié. Mi hermana mayor, que estaba en la Universidad y era buena estudiante y muy responsable a los ojos de mis padres, les aconsejó que un par de años antes de que yo lo hiciera, dejara el colegio y fuera al Instituto porque eso era fundamental para dar el salto a la Universidad. Así fue. Ese primer año fue también el primero para la prefesora que impartía Literatura. Antes de empezar las clases nos hizo una especie de encuesta para ver cómo era nuestra formación, nuestra actitud ante esa asignatura. Ella procedía de Madrid. Al ver los resultados se quedó un poco impresionada, más que nada por nuestro desconocimiento no por otra cosa. Corría el año 1971-72. Y decidió que algunas cosas debían cambiar. Les aseguro que cambiaron. Por ejemplo, entre las actividades que realizamos organizó un viaje a Barcelona (vivíamos en provincias) para poder ir al teatro. El día que fuimos vimos dos representaciones en sesión de tarde y noche: "Marat Sade" y "El enemigo del pueblo". Para mí fue como si se encendieran dentro de mí muchas luces y me ayudaran a atravesar puertas que hasta ese momento no sólo estaban cerradas sino que ni siquiera existían. Nunca podré agradecerle suficientemente a esa mujer lo que hizo por nosotros ese año. Y ese momento, que quedó para siempre en mi pensamiento, hoy a vuelto a asomar y, como siempre, lleno de agradecimiento. Así que debo decir que he tenido un inicio de jornada inesperado y gozoso.
Buen día para todos.

Buenos días a todos.
Trapaliar, bonita palabra,gracias por compartirla, habría que proponerla para la próxima edicción del diccionario.¿Pueden los ciudadanos proponer palabras para su estudio a los señores de la RAE?.
Viruta, no me gusta como suena, me gusta lo que guarda. Ya me habría gustado que alguien me hubiera hablado de la importancia de extraer virutas de todo, pequeños trozos en espiral,finos,suaves,
fáciles de guardar y llevar. Alguien que me hubiese contado que los trozos grandes se transportan mal y ocupan demasiado.
Creo que nos pasamos la vida perdidos entre palabras,las vamos desgastando, hasta que ya no se sabe qué querían decir y, mientras, se va quedando en el camino lo realmente importante. Las virutas, la exencia.
Felicidades Agujetas. Por el libro (te gustará,verás) y por todos los méritos que,seguro,tienes para haber conseguido ese amor que te quiere y te mima (cuídate para cuidarlo).
Yo no puedo volver a casa cuando la melancolía me asalta. Tengo que obligarme a salir y pasear, andar deprisa, deprisa; serà por lo de que "cualquier sitio es bueno para pasar de largo". Antes de salir, para trapaliar, me bebo un vaso grande de agua y, al volver, una buena copa de vino.
Saludos.

La melancolía es una bilis negra que no ha de tragarse.

Hace años pensaba que el humor era otra cosa...

Ni cuitas del joven Werther, ni nada... la melancolía es una sensación de recuerdo, que no tiene que ser mala. Y siempre que ese recuerdo no te arrastre al pasado y haga que los momentos presentes no sean ni siquiera percibidos...

http://elmundodediogenes.blogspot.com/

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Sobre el blog

¿Qué podemos esperar de la cultura? ¿Y qué de quienes la hacen? Los hechos y los protagonistas. La intimidad de los creadores y la plaza en la que se encuentran.

Sobre el autor

Juan Cruz

es periodista y escritor. Su blog Mira que te lo tengo dicho ha estado colgado desde 2006 en elpais.com y aparece ahora en la web de cultura de El País. En cultura ha desarrollado gran parte de su trabajo en El País. Sobre esa experiencia escribió un libro, Una memoria de El País y sobre su trabajo como editor publicó Egos revueltos, una memoria personal de la vida literaria, que fue Premio Comillas de Memorias de la editorial Tusquets. Otros libros suyos son Ojalá octubre y La foto de los suecos. Sobre periodismo escribió Periodismo. ¿vale la pena vivir para este oficio?. Sus últimos libros son Viaje al corazón del fútbol, sobre el Barça de Pep Guardiola, y Contra el insulto, sobre la costumbre de insultar que domina hoy en el periodismo y en muchos sectores de la vida pública española. Nació en Tenerife en 1948.

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