Me llamó la atención lo que nos dijo el otro día David Antón, escenógrafo muy importante de la ópera y compañero de Fernando Vallejo, sobre la conducta de los mexicanos. Lo había leído ya en el libro de Jorge de Ibargüengoitia, Instrucciones para vivir en México, pero David lo decía ahora con mucho énfasis: a pesar de la fama de inseguridad que se ha ganado esta ciudad, el mexicano es solidario y generoso, es capaz de crear a su alrededor un ambiente de confianza que no se corresponde con esa atmósfera de peligro constante que ahora forma parte del estigma de esta urbe de veinte millones de habitantes. Ayer mi compañero de viaje, Goyo Rodríguez, subdirector de EL PAIS, quiso cruzarse la ciudad a través del bosque de Chapultepec, y lo hizo, en mi compañía; fue un viaje interesante; yo lo hice persuadido de que en algún momento me iba a encontrar con el monumento a León Felipe, que se inauguró en 1973, ante una colonia de republicanos españoles que se sabían de memoria los versos del gran zamorano del destierro. No vi el monumento, pero vimos por dentro el pulmón gracias al cual aún respiran los mexicanos del Distrito Federal. Por el camino preguntamos varias veces las direcciones por donde debíamos estar andando, y todos nos acogieron con gran gusto. Al regreso ya se hizo de noche, preguntamos por donde andar; un hombre nos mandó a varias direcciones contradictorias, otros nos hicieron indicaciones que nos hubieran llevado al punto de partida y no al de llegada, y otros quisieron acompañarnos para que no nos perdiéramos. Hasta que un señor nos indicó un camino que parecía correcto, pero luego nos llamó a gritos, y cuando ya nos tuvo cerca nos dijo:
--No, mejor no. Mejor se toman un transporte. A esta hora ya está oscuro, y ustedes saben que ya no es como antes.
El circunloquio quería decir que tuviéramos cuidado, que no nos arriesgáramos a tener algún contratiempo en medio de la boca oscura de la gran ciudad.
Por la noche, en una cena en la que estaban Ángeles Mastretta, su esposo, el también escritor Héctor Aguilar Camín, y el director de fotografía Javier Aguirresarobe (hace la película a partir de Arráncame la vida, basada en la novela de Ángeles), Héctor nos dijo que, en efecto, los mexicanos son muyr serviciales, siempre quieren ayudarte, incluso cuando no saben qué dirección darte.
Y nos contó esta anécdota. Iba él a buscar a un amigo suyo escritor a algún lugar de la ciudad y halló a una persona que quizá le podía ayudar. Le dijo el nombre de la calle, Moliere, pongamos por caso, y el transeúnte se le quedó mirando, con ganas de ayudarle, hasta que le dijo:
--No sé dónde sea Moliere. ¿Se le ofrece alguna otra calle?
En Canarias y en Cuba la respuesta es más expeditiva, o más ambigua, según se mire. Cuando no se sabe a dónde mandar a quien pide una dirección, es fácil escuchar esto:
--Si le digo le engaño.
Hay 18 Comentarios
Ah, y se me olvidaba: David Anton es la poesia de la escenografia.
Publicado por: sanabres | 24/11/2007 0:30:46
Que bien que nombraras a Fernando Vallejo. Es uno de los hombres más gandes que he conocido en mucho tiempo. Y uno de los más libres.
Publicado por: Sanabrés | 24/11/2007 0:28:49
Pues en mi tierra es tan tópico decir que todos son educados, que los hay muchos que no lo son. También es tópico decir que no tienen sentido crítico, que muchos lo tienen y bien formado. Como de no tópicos se trata, aún está permitida la mala educación para parar las boludeces, y eso no quita nada a la verdadera educación.
A mi me resultan jodidos los tópicos sobre América Latina, porque aquél que haya obsevado un poco sabe que en todas partes siempre está conviviendo todo. ¿Si se nota acento extranjero, cómo no van a orientar y advertir de los riesgos?, a mi me ha pasado en San Pablo, en Sevilla, en Munich, Roma y en Madrid también.
Publicado por: ¿? | 24/11/2007 0:22:47
¿Se le ofrece alguna otra?
(Chapultepec-León Felipe)
qué bello!
.- Sí
Contestó Octavio Paz: guardarás la luz;la prosa genuina y poética de Felipe León.
Cuando llega la tarde y se acerca la noche y el hombre está cansado se pregunta ¿quién soy? ( no es literal)
(León Felipe)nos prenden un nombre en la solapa como una concha en la esclavina..spy orgulloso, como un hombre que quiere su casa eterna, enloquecido y angustiado buscaré un nombre para que puedan llamarme los pájaros, los árboles, las piedras y que no pueda derribar el Viento.
Ahora escribo este libro porque El, lo ha querido..porque el Viento es exigente es el que elige la uva y el verso.. puede que las lágrimas se pierdan en el mar, en la lluvia y en la estopa..sólo El puede ver la tormenta. El Viento
quisiera decir como me llamo, no el de pila, ni el de castael que ha nacido de mis huellas de mis pies, sobre la arena blanda hasta meterse otra vez en el mar
(Ganarás la luz, prosa de león Felipe)
qué bello, pues... bellísimo ese nombre es la existencia, la naturaleza... qué de bello, pues
así es
ves? no soy más que un orgulloso escondido en los harapos de mi timidez, no sé dar ni una flor bella a una mujer en una fiesta, pero mi poesía entera se la he regalado al Viento (México,1955 ) una carta que escribió a su hermana Salu
bellísmo pues
asíes...Octavio Paz, León Felipe.
Muy bello su escrito
Publicado por: Ana | 23/11/2007 21:48:01
Pues en mi ciudad impera la ley de la cortesía extrema: si no eres educado te pegan un tiro.
Publicado por: fun class | 23/11/2007 20:55:48
Cruza el Bosque de Chapultepec por la noche es arriesgado, sin duda, como también intrincado es el camino por otra ruta, sobre todo para el extranjero; creo que a eso se debe que en la mente de Juan y de Goyo aquello hubiera parecido el laberinto de Minos.
Publicado por: Porfirio | 23/11/2007 20:53:28
Estrella, yo que sólo he estado de pasada (dos veces un mes y medio) en Méjico siempre he saludado y sonreído a la gente.
Vieja costumbre de mi tierra natal (Tortosa) ahora, con los coches, ya casi perdida, si por el camino te cruzas con un desconocido dices "Bondia" o "Bona nit" lo practico incluso en París pero claro no con todos los desconocidos el ruido sería ensordecedor... y te aseguro que siempre soy correspondida y cuando vuelvo me reconocen ¡no debemos ser muchos!
Publicado por: maririu | 23/11/2007 18:56:43
COMO HAN DE SER TUS OJOS
Mujer... no tendré un beso de niño para ti
ni de viejo, ni de sátiro...
cuando vengas no besaré tus mejillas
ni tu frente, ni tus labios.
Pondré mi boca en los pliegues
recogidos de tus párpados
y beberé el agua clara
que suba a tus ojos claros.
Trae unos ojos azules, mujer,
trae unos ojos azules, de un azul tranquilo y claro
que tengo sed...
sed de peregrino cansado
de muchas jornadas duras
por caminos solitarios
y quiero
llevar mis labios
al agua clara y tranquila
de un remanso que refleje
un cielo tranquilo y claro
Publicado por: Leon Felipe | 23/11/2007 17:29:16
En Cangas de Morrazo una niña a la que pregunté por una calle: ¿y para qué quieres esa calle? ¿y por qué? ¿y por qué viniste a vivir aquí? ¿y conoces a alguien de aquí? y por fin contestó: ...hmm, pues no sé dónde es.
Viví muchas parecidas a esta allí y me reí mucho entonces y ahora recordándolo (aunque a veces enervaba un poco,lo reconozco).
Y sí, benditas las personas que con una palabra o un gesto alegran el día o ayudan a encenderlo un poco. A seguir con ello Estrella; yo me apunto.
Saludos.
Publicado por: ter | 23/11/2007 16:13:00
Se le lee lejano. Ojalá esté pronto de vuelta por aquí.
Si aquí son las 4, ¿qué hora es ahí ahorita?
Publicado por: armstrongfl | 23/11/2007 15:51:24
Natalia,normalmente los iberoamericanos,no suelen utilizar la palabra coger,para ellos tiene un significado mas,mas digamos sexual.
Por contra,utilizar,agarrar,que cada dia mas,tambien en España se esta adaptando.
Publicado por: andres | 23/11/2007 15:46:44
Me has sacado una sonrisa que todavía permanece: "si le digo le engaño". Tan cierto. ¿Y si algún mejicano llega aquí y escucha "usted 'coge' todo recto y luego 'coge' la primera calle". Supongo que tendrá un significado diferente. Además se me perpetúa la sonrisa después de leer a Diógenes describiendo esa situación en un país árabe. La empatía es algo increíble. Además el guía que te lleve, de paso, te arrastra a la tienda de un primo para que compres algún souvenir. Salude usted a esa mujer de ojos grandes
Y saludos blogueros por hacerme reir hoy.
Publicado por: natalia | 23/11/2007 13:38:58
Contestar simplemente "no lo se" puede hacer la cosa más directa pero...mucho más aburrida. Porque solo deja la posibilidad de preguntar a otro. Pero dar distintas respuestas ofrece muchas expectativas...
Y eso siempre es aventurarse y dicen que eso también se llama vivir...
Saludos con mucho frio.
Publicado por: alena Collar | 23/11/2007 13:37:04
Comprobado: lo mexicanos siempre tienen una respuesta a todo (no sólo cuando se les pregunta por una calle). A mi me gustaba hacer la prueba: preguntaba algo que seguro que mi interlocutor no tenía ni idea. Nunca me respondieron con un simple "no lo sé".
Publicado por: Desert | 23/11/2007 11:03:41
He estado en varios países árabes, hace muchos años, y en aquellas ciudades que siguen ancladas en su historia, sin demasiados contagios turísticos, cuando te acercas a alguién para preguntar por un lugar o una calle, siempre observas el mismo protocolo... primero, el individuo se lo piensa, luego se acerca otro, luego éste le pregunta a un tercero, luego se van arremolinando un cuarto, un quinto y un sexto... y tú, en medio...
En ese instante puede ocurrir un imprevisto, y es que a ese lugar o calle, se vaya por dos o tres sitios, entonces surge la disputa... todos empiezan a discutir con todos a ver por donde se va mejor, o está más cerca... para a continuación surgir mil y un guías dispuestos a llevarte ellos mismo, por su ruta, la mejor, la más cercana, la más auténtica...
http://elmundodediogenes.blogspot.com/
Publicado por: Diógenes... | 23/11/2007 9:57:14
Esa amabilidad es cheverísima. Después de vivir un tiempo del otro lado del mar es una (hay más) de las cosas que aprendí y que desde entonces me han servido para convivir mucho mejor. Y es una de las cosas (también hay más) que echo mucho de menos. A mi regreso, seguí con esa práctica y les puedo asegurar que, pasados los años, siguen mirándome con cierta extrañeza cuando doy los buenos días en el supermercado, por ejemplo, o cuando doy las gracias o cuando pregunto cómo les va. Me miran con cierta extrañeza, es verdad, pero también debo decir que advierto que en la extrañeza va incluida una dosis enorme de bienestar. Porque ¿a quién le disgusta una palabra amable? Pues de eso, allá, del otro lado del mar, hay mucho más que acá.
Publicado por: estrella | 23/11/2007 9:46:02
Me da que ese transeúnte era mero mero el fantasma de Maximiliano, o un niño héroe. El cerro de los saltamontes, Chapultepec. Las mejores congeladotas las dan por allá. Precioso el lago, qué triste remedo de la ciudad lacustre. Pero ya sabe, don Juan, por la noche, aguas.
Publicado por: Juan Carlos | 23/11/2007 9:06:03
En Santiago de Cuba estuvimos dando vueltas alrededor de un paladar durante casi una hora. La zona es un emjambre de calles que ni ellos mismos conocen los nombres de cada una, pero son tan serviciales que para algún lado te mandan.
Yo tengo un amigo que es incapaz de contestar "no lo sé, lo siento" si le preguntan por una calle. Así que si no lo sabe, se lo inventa, pero con una convicción que aparta cualquier duda. Créanme si les digo que no lo hace con mala fe.
Un abrazo zurdo para todos y todas.
Publicado por: Mariano | 23/11/2007 8:48:51