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02 noviembre, 2007 - 08:32

Y me fui de puntillas

Estos días han vuelto las prisas a mi vida, y he tenido el tiempo pautado por los otros, o por las circunstancias, de modo que muchas cosas que han pasado y que han llamado mi atención han quedado sin el comentario que me excitaron cuando sucedieron. Antes de llegar a uno de esos sucesos que me llamó la atención, déjenme que les pregunte qué andan leyendo. Yo he estado enfrascado estos días en Juan Carlos Onetti, que siempre ha sido uno de mis autores más queridos; le he releído estos días y he quedado fascinado por la sencillez de su prosa, por la belleza de lo que construye, por la facilidad con la que lo hace. Y he descubierto un elemento de su literatura (sobre todo en la prosa de no ficción) que antes no me había llamado la atención: su agudo sentido del humor, lo que otros llaman sarcasmo, seguramente con razón.

Y lo que me llamó la atención. Esa reunión nacional de correctores. Leí algo en este portal hace unos días y recordé una anécdota maravillosa que está en los anales de las mejores que sé. La protagoniza Ramón de Garciasol, que fue corrector de estilo de Espasa y poeta. Era un poeta orondo, algo redicho, muy estimado en su época, los cincuenta y hasta los setenta; yo lo conocí en casa de un poeta canario y psiquiatra, Carlos Pinto Grote. Era un hombre ancho, la cara era ancha, tenía unas gafas pequeñas que resaltaban la importancia de su miopía. Estaba profundamente enamorado de su mujer, Mariuca, a la que dedicó muchos poemas de amor.

Muchos de esos poemas figuraron en una antología que él mismo corrigió, como corrector minucioso que era en Espasa Calpe. Pero como cualquier maestro tiene un borrón que cae sobre su propia chaqueta, le tocó cometer una errata fatal.

Este poema que se le atravesó era uno en que describía cómo dormía su mujer, con qué sosiego; el entró, comprobó la belleza serena de la mujer durmiendo, y se fue. Él contaba en su poema: "Y me fui de puntillas". Eso quiso escribir, pero su mano de corrector distraído dejó que saliera impreso este verso casi idéntido: "Y me fui de putillas".

Así que atención a las erratas. A veces son más pegajosas que los errores.

Otro día les contaré, si me acuerdo, la errata de Antonio Gala.

Comentarios

Yo también vivo los rigores de la doble personalidad corrector-escritor. Corrijo en otros los errores que yo cometo. De psicólogo.
Muy buena la anécdota. Yo es que soy muy bueno para disfrutarlas pero fatal para recordarlas, y cuando estudié corrección me contaron unas cuantas.
Yo estos días esto disfrutando con Mañana en la batalla piensa en mí, de Javier Marías.

Respecto la Revolución Francesa : la toma de la pastilla

Hola,
yo estoy con "los detectives salvajes" de Bolaño; me gusta, pero no me parece tan grande como
por ejemplo M.Vargas LLosa.
saludos

Acabo de leer los comentarios de ayer y he visto muchas, demasiadas, erratas de unos y de otros. Este blog necesita un buen corrector democrático.

A todos le acosejaría que leyeran Vida y destino de Vasili Grossman (Galaxia Gutenberg/Círculo de lectores). La novela está escrita por un periodista y escritor ruso que sufrió los dos grandes totalitarismos del pasado siglo. En más de 1000 páginas deja testimonio de las atrocidades de los dos regímenes. Dejo para la reflexión un fragmento del libro:

"El nacionalsocialismo había creado un nuevo tipo de prisioneros políticos: los criminales que no habían cometido ningún crimen.

Muchos ciudadanos iban a parar al campo de concentración por haber contado un chiste de contenido político o por haber expresado una observación crítica al régimen hitleriano en una conversación entre amigos. No habían hecho circular octavillas, no habían participado en reuniones clandestinas. Se los acusaba de ser sospechosos de poder hacerlo."

A más, cada día a más:imparable; el aumento de textos, de correos, de blogs hace crecer el número de erratas. Y la prisa, la inmediatez de decir, de lanzar lo que pensamos—pensado o no—está acercando el modo oral al modo escrito:¿cuántas veces releemos lo escrito, para evitar errores, para verificar su contenido, su claridad, antes de hacerlo público?

…/…

“Un historia de amor y oscuridad” de Amos Oz.

Leo en al actualidad 'Contra la censura' de Coeetze. Y 'Por el camino de Swann', muy lentamente, disfrutando cada página de Proust.

Estoy terminando la biografia de Antonio Machado de Gibson.
Me está gustando muchisimo.
Salud

Hola. Yo tengo enmpezadas:
-"El salto", de DeLillo, muy buena, pero con el atragantamiento de 11M me lo he dejado para terminar en otro momento.
-"La intucionista", primera noverla de Colson White Head, sobre una inspectora de ascensores que intuye sus defectos nada más entrar en ellos.
- "El corazón de las tinieblas", de Conrad y "El Buscón". El buscón es como el señor bajito pero en picaresca.

Una errata: Me llegó el documento de los pies de foto de los más influyentes del año. Ponía Pedo Jota. Le metí la erre. Lo tuvimos que volcar de nuevo, y ya se me olvidó. Se publicó Pedo Jota, en el pie de foto, pero nadie dijo nada.

Ando entre “El bosque originario” de Jon Juaristi y unos cuentos de Chejov... es decir, me encuentro agradablemente perdido...

http://elmundodediogenes.blogspot.com/

...muy buena anécdota¡

Hasta colocando mal comas, tildes y demás signos de puntuación se puede meter bien la pata; incluso cambiando el singular por el plural como en la anécdota: no es lo mismo decir "Pepe, le das recuerdos a tu mujer de mi parte" que "Pepe, le das recuerdos a tu mujer de mis partes".
Estoy leyendo, aunque con retraso, El Paraíso en la otra esquina.

Sí, Pilar, y si cambiamos el orden de las palabras, puede que ya no sea una anécdota y empiece a ser un problema...

"De mi parte dale recuerdos al pepe de tu mujer..."

Me tenían que haber dado el puente... mil perdones...

Hola Juan, hola linda gente de este blog:
lo más terrible es corregir las correcciones. Las erratas son heridas del alma. En alemán cometo muchas, y no me doy cuenta; en español, casi siempre. Tengo una mochila con ellas escondida en mi balcón.
Les cuento una anécdota, y no tiene que ver con las erratas, pero algo por el estilo. El año pasado mi novia me regaló un libro de Txingiz Aitmatov „Jamilia“. Leí la dedicatoria que amorosamente escribió y, cuando empecé a leer el relato, no entendí nada. Estaba en euskera. Mi media naranja lo había pedido de España y recibió un libro cargado de palabras con ese bello idioma.
En estos momentos, les cuento, que leo varios libros al mismo tiempo. Es mi condición „camaleónica“ de la literatura. Releo a Borges y su Aleph. Estoy en la página 157, de „2666“ de Bolaño; en la 124, de „Travesuras de la niña mala“ de Vargas Llosa; en la 85 de „Suicidios Ejemplares“ de Vila-Matas. Y me he quedado truncado en la lectura de „La medición del mundo“ de Kehlmann, quizá por el idioma alemán. Pero no escribe difícil. Más me está costando trabajo leer „Los abogados de la literatura“ de Marcel Reich-Ranicki.
Debo de ser un lector indisciplinado, rebelde, o curioso. Pero la verdad es que me gusta saborear las palabras, y la verdad, también, es que le robo tiempo al tiempo para la lectura. No sé si a alguien de este blog le pasa lo mismo: si leen tres o cinco libros a la vez (sin contar la literatura que necesitamos para el trabajo).
Buen día. José Carlos Contreras(http://literatambo.blogspot.com)

Muy buena la anécdota Juan. Ahora estoy leyendo una biografia de "GAVIRA" un torero cartagenero que lo mató un toro en el 1927. Esta muy interesante porqué el autor Diego Martinez de Ojeda, aprovecha el ritmo de la vida del torero para desnudar la Cartagena de principios del Siglo XX.
Salud.

Recuerdo cuando una pobre periodista de La Gaceta le tocó recoger la indignación del pueblo de La Laguna por un error tipográfico parecido. Debajo de la foto de la flamante Romera Mayor, aparecía la Ramera Mayor de las Fiestas de San Benito. No me hubiese gustado estar en su pellejo. Fue sonado.

En cuanto a la lectura, la semana pasada terminé "El Gran Gatsby" y durante la que nos compromete me he centrado en las que alimentan mi ocupación: "El Cementerio de los Ingleses" de Mendiola, "Día de Reyes Magos" de Pascual y "El niño del pijama de rayas" de Boyle.
Ahora estoy leyendo uno que me regalaron este verano y que me gusta mucho: "Historia de una maestra", Josefina Aldecoa. Y además me pellizca el alma. Todas las mañanas me levanto buscándole sentido a lo que hago y si puedo me complico un poco más. Supongo que la insatisfacción es una de mis características, siempre creo que hago poco. Así que, cuando leí el consejo del padre de la protagonista ante el retraso del pueblo me emocioné y recordé el sentido de este trabajo. Se los repito:

"Creo que lo hacen movidos por escrúpulos de moral. son estrechos de mente e ignorantes, no lo olvides. Trata de que sus hijos se conviertan en algo diferente"

Por cierto, también rescaté de la biblioteca "La guerra de los botones" de Louis Pergaud.

Buenos días.
Hay personas a las que les molesta ser corregidas. A mí me encanta tener cerca a quien me ayuda, lo agradezco. Por tanto, serán más que bien recibidas las correciones.
¿Qué leemos?, pregunta J.Cruz.Y cada vez que hace la pregunta, yo tiemblo; mi lista se incrementa de tal forma que ya no sé cúantas vidas necesitaría para abarcar la mitad de lo que deseo.
Acabé "El niño con el pijama de rayas" de J.Boyne y no sé, tal vez oí demasiados elogiosy alharacas antes de leerla, demasiada intriga sobre la novela que,ahora, no entiendo a qué venía (¿mercadotecnia?),el caso es que no me gustó demasiado.
Ahora leo encantada "Firmin" de Sam Savage; divertido, original, ingenioso y con unos dibujos preciosos. Me espera Carlos Fuentes en "Todas las familias felices" que empezaré esta tarde.
Acabo de leer en una columna de un periódico local un buen artículo del que extraigo lo siguiente: "Una persona tiende a ascender hasta que alcanza su nivel de incompetencia".
Saludos.

Para la encuesta: Kafka en la orilla, Murakami; La escritura dramática, Alonso de Santos. Y, los periódicos, qué haría sin ellos si me lo han dado todo, "a mí todo lo que me ha sucedido me ha sucedido ayer, anoche a más tardar" (Cortazar, Rayuela). Y los periodicos traen lo de ayer, o sea la vida.

Juan: Aunque no tiene que ver con erratas, leí que en la Cuba de los años setenta, en la época del quinquenio gris, detuvieron a un joven porque tenía en la casa unos discos de The Beatles, dos libros de Cabrera Infante y un poema escrito a mano colgado de la pared con una chincheta que decía:
Me cago en el comunismo,
en Fidel y en el marxismo.
Y en toda palabra extraña
que termine en eso mismo.

El autor está hoy exiliado en Miami y es periodista. Un abrazo.

Me gustó esa frase Ter. Le seguiré dando vueltas durante el día. Y además estoy de acuerdo contigo sobre las "rayas" de Boyle. Sin embargo, no le quito su valor como libro apropiado para adolescentes que cada día adolecen más de historia. Creo que consigue hacer reflexionar sobre la suerte de nacer a un lado u a otro de la alambrada. Aspecto aplicable al lugar donde un lado u otro del mar establece la diferencia.

Sí,Natalia, tienes razón en lo del libro. Gracias por hacerme caer en ello. Sucede que la adolescencia me queda lejos y no fui capaz de recordar la conveniencia de recordar.Aunque,al hilo del tema, ayer, leyendo Babelia, encontré un dato sobre Suiza,decía que, antes del comienzo de la segunda guerra mundial, Suiza expulsó a todos los inmigrantes; teniendo en cuenta lo que acaba de ocurrir en el mismo pais, me pregunto( preguntaba a mi compañero) si,de verdad, recordar sirve y cúanto dura el efecto del recuerdo; o puede que seamos más parecidos a los burros (si ánimo de ofender) dando vueltas a una noria estupida de la que no se puede escapar.
Un saludo.

Estoy ojeando/hojeando la autobiografía de los Rolling Stones. Me gustaría que dentro de 18 años, cuando tenga la edad que en la actualidad tiene sir Jagger, ser un tipo tan atractivo y enganchado a la vida como Mick es aun ahora. Y, por supuesto, mover mis lechos de amor con el mejor estilo rodante y la salvajidad más impecable al estilo stoniano. Nada de camas mortecinas a lo Onetti. Pero, ojo, sin perder tampoco la creatividad para el resto de mis décadas. Que los Rolling ya enseñaron en la práctica toda su gloriosa cima artística en los 60 y primeros 70. Pero es una bendición que sus cuerpos aun irradien tanta vida, vitalidad, atractivo, ritmo y magia. Hace falta ser muy torpe o estar muy enfermo para no verlo. ¿Se imaginan a ese monstruo avariento, el Sr. Botín, haciendo muecas y moviendo su culo en un escenario? Pues es de su quinta, si no más joven. Y de crear y cantar canciones portentosas no hablemos.
La autobiografía de The Beatles (el libro negro) es una de las novelas más apasionantes y bonitas que he leído jamás. Cuando se juntan y conjugan la valentía, la inteligencia, la personalidad, la genialidad y una industria muy tenaz, avizora y despierta se tiende a producir fenómenos culturales y artísticos que terminan por envolver con sus royalties e influencia toda la faz de la Tierra. Pero España sigue siendo en su mentalidad un país de curas convencionales y medrosos, curas con alzacuellos o curas progres. Aparte de que en este país se van muchas energías con el garrotazo guerracivilero y goyesco. Vamos, que si llegada la hora de la verdad no presentas tus credenciales de para qué bando trabajas de Caín, puedes llegar a ser un apestado para todo el stablisment (o cómo se escriba) celtibérico.

Mi solidaridad con los 600 despedidos por el Grupo Prisa. "¡A por las izquierdas!", les "arengué" a más de diez pequeños grupos de estas personas que se manifestaban, cuando me las encontré en la Gran Vía o en el Paseo del Prado. Mi contrapunto o eslogan formaba parte de uno de mis muy espontáneos estudios sociológicos a pie de calle. Todos, abslolutamente todos los manifestantes me asentían y se unieron con resuelta euforia a mi "proclama." Muchos de ellos se volvieron de inmediato para que pudiera leer sus carteles pegados a sus espaldas donde la palabra rotulada en tamaño más grande era PRISA. Todos viajamos en el mismo barco. Se llama sociedad competitiva, mercantil y capitalista. Aun no se ha inventado otra mejor. Y no sé de qué colores o en qué lugares habrá más canallas, pero sí sé bajo qué disfraces y parafernalias teóricas e ideológicas abunda la mayor de las hipocresías.

"Fiebre y lanza" de Javier Marías, aunque tal vez me esté decepcionando un poco, acostumbrado como me tenía a grandes novelas.

Perdón por ocupar hoy tanto espacio en el blog, pero oigo los informativos y no puedo, ni quiero, reprimir mi alegría; por fin hay dos representantes del PP que levantan su voz.¡Bienvenidos, bienhallados! Por fin. Siento mucho el vacio a los que ya estan siendo sometidos pero mi agradecimiento es infinito.Los dioses quieran que más se sumen a la causa.
Me dispongo a practicar mi saludo de adiós para esos otros que tanto incordian a un proyecto de futuro y la vida diaria, que es peor.
Nuevo saludo para todos.

pues... Mariano... me recordó su texto... Mientras ellas duermen ( leo otra vez Corazó tan blanco)

Pues yo para meterme un poco en el ambientillo nacional me voy a poner ahora mismo la película de Kurosawa "Los canallas duermen en paz." Trata sobre las sospechas que tiene una hija sobre la muerte de su padre, ocurrida hace cinco años al caerse por la ventana del último piso de la importante compañía inmobiliaria de la que era presidente.

Por lo demás, de forma desinteresada le recomendaría a Ter y demás voluntarios que confeccionaran muchas pancartas con el lema "No queremos saber." Es posible que pronto las encontrarán de mucha utilidad.

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