Enhorabuena por su programa

Por: | 23 de marzo de 2008

La muerte de Pepe Comas me dejó muy tocado, ayer, mientras trabajaba, y decidí dejar Tenerife, volver a Madrid, ya no tenía la tranquilidad suficiente como para seguir junto al mar, escribiendo, leyendo. La muerte de gente que has querido marca dentro de uno una muesca nueva, de dolor, de tristeza, como de urgencia sobre el tiempo propio; yo le decía a un amigo que era como si se rompiera un espejo y tú te vieras también reflejado en los pedacitos. Y después, cuando ya había terminado de hacer el equipaje, y ya el ordenador estaba en la maleta, me llamaron del periódico otra vez, había muerto Alejo García. Le conocí menos, le escuché mucho. Como dice hoy Luis del Olmo, con Eduardo Sotillos uno de sus grandes amigos, fue el que `legalizó` el PCE en España, aquella Semana Santa. Aquella urgencia de Alejo, que fue un hombre pausado en el micrófono, insistente, popular, abierto, representaba en cierto modo la urgencia española, un fenómeno de esa época que tenía que ver también con la edad que tenía el cambio. Alejo se acercó al micrófono como si viniera de la otra época, habiendo tachado una realidad y explicando otra que se abría; porque la legalización del Partido Comunista de España era un símbolo del final de un régimen; fuéramos o no fuéramos comunistas, aquella noticia tenía una importancia capital, y a Alejo le tocó, con aquella respiración de urgencia, darle el aire de una metáfora. Él fue luego quien abrió los micrófonos al oyente, y los oyentes le saludaban siempre con esta letanía: "Enhorabuena por su programa". A mi me pareció siempre un hombre feliz en su trabajo, y ese es un privilegio que muchas veces se percibe escuchando a la gente de la radio.

Hay 16 Comentarios

Identificar a esa gente, sería una manera de acabar con la cobardía del anonimato y la suplantación de identidades ajenas para humillar a los demás

Animo a que se ponga nombre o identidad a esas personas que parece que para alguien pretenden "desdibujar quienes fueron o pretendieron ser." Con todos los respetos, si tan seguro se está de lo razonable y riguroso de estas sempertinas andanadas inculpatorias en abstracto, que se les ponga, por favor, de una vez ya, una identidad a todos esos infames y malhechores fantasmas. Porque hasta ahora lo único evidente que se deduce de determinados procederes es que existe cierto personal que percibe de mayor provecho lanzar insidias o acusaciones muy ambiguas, lo cual les retrata mucho más de lo que sospechan o suponen. Y en todo caso, no sé qué interés iba tener nadie en "desdibujarse" a sí mismo, si para desdibujar a los demás, y de forma terriblemente confusa e insidiosa, se bastan y se valen solas cierta/s persona/s de sobra cuando le/s interesa. Les aseguro que no es ningún placer tener constancia y poder demostrar lo errada que está sobre estos asusntos alguna persona desde hace ya mucho tiempo.
Acuse/n de una vez de algo en concreto a alguien en concreto, y con las correspondientes pruebas, o calle/n para siempre. Es lo aconsejable, lo decente, lo correcto. El espectáculo de como algunas personas confunden sus deseos e intereses personales con la realidad en ocasiones llega a ser demasiado repugnante.

Ley de Jactancia

Han sido dos grandes perdidas en tan poco tiempo... ha sido incoherente como ha pasado todo, deprisa y sin avisar, como las malas nuevas...

La dieta.. por decirlo de algún modo...
http://sinbarriga.blogspot.com/

Despreciable me parece que alguien mancille el honor de otra persona cuando ésta ya no puede defenderse. Despreciable me parece también que alguien se haga eco de esas infamias, una vez borradas, las publicite en otro espacio y "justifique" su presencia como medio para conocer al salvaje.
Consentir el insulto es ignorar el verdadero sentido de la libertad de expresión. Pero, bueno, cada uno se retrata con sus actos. Y algunos se retratan desdibujando quienes fueron. O quienes pretendieron ser.
A mí me gustó recordar ayer a Comas, tras leer el obituario de Altares, con la crónica que éste hizo de Joaquín Balaguer, hace seis años, y que Altares recuperaba en parte en su artículo. [Nunca me cansaré de agradecer al diario que abriera su hemeroteca y nos permitiera bucear en ella.] Como decía Altares, su talento, su claridad y su ironía atraparon a muchos lectores. Quienes mancillan su recuerdo tiñen sus palabras del verde color de la envidia.
Gracias a Altares por su recuerdo. Gracias siempre a ti, Juan.
Con respecto a Alejo, me gustaría firmar las palabras de alena, si me lo permite.
Descansen en paz.

Siento mucho la perdida de unos profesionales. Mis condolencias sinceras a sus familiares y amigos.

Siento mucho la perdida de unos profesionales. Mis condolencias sinceras a sus familiares y amigos.

Siento mucha tristeza por la muerte de Pepe Comas. Lo conocí en Berlín, a través de otra canaria periodista que en aquella época vivía y trabajaba para El País también allí. Leerlo a él, viviendo en Berlín, era para mí como si me aclarara muchas veces el país donde vivía. Lo seguí siempre y me entraba gran preocupación cuando pasaba tiempo y faltaba su crónica en el diario. Una gran pérdida, sin duda.

¡Ánimo! Juan.

Apreciado Juan.
Te mando mi solidaridad y muchos ánimos para que el dolor por la perdida del señor Comas y por la del compañero Alejo sea lo más llevadero posible.Lo del impresentable que envió una desgracia de comentario, debemos pensar más en los que enviaron con sentido dolor y cariño al finado sus muy sentidas impresiones y olvidar a los cuervos.Quisiera decir a las personas que envían este tipo de comentarios que dejan un rastro como las babosas, que el desprecio que generan es infinito y que sus conciencias más pronto que tarde les demandará explicaciones.La libertad de expresión no ampara estas expresiones, no nos confundamos y no dejemos que nos confundan
Saludos Paco

sí, mario, desolador, nunca hubiera imaginado que alguien pudiera ensuciar así un recuerdo.

Acabo de leer en Arcadi un comentario que alguien dejo ayer aqui. Desolador. Mi solidaridad te dejo. Nadie puede manchar nada asi.

Adios Alejo.

Nuestra Radio...
Nuestro "Transistor"...
Aquella voz repentina y todos en casa pegaditos al aparato.
Nosotros los de entonces-como decía Neruda- ya no somos los mismos, pero esa voz jadeante que tuvo que volver a empezar, no se me olvidará. Fue, como si de pronto, hubiera entrado el sol a raudales por las ventanas, para iniciar la esperanza.

¿Se van primero los mejores?, al corresponsal del País no conocía nada de él pero de Alejo García ,si y mucho, le oía en Radio Nacional en un programa que hacía con otros genios de la radio y que se llamaba "Las Mañanas De Radio I",su voz era diferente ,daba tranquilidad, luego le perdí la pista.Al parecer se jubiló estando en Radio Exterior, muy importante .No tenemos conciencia de lo que nuestros periodistas hacen de cara al exterior ,es un trabajo fascinante, diferente, lo se por propia experiencia familiar.
El ser un auténtico locutor de radio es una proeza,los cinco sentidos puestos durante horas en el oyente, las conexiones el dinamismo ,el no aburrir .Es una profesión muy especial .
Adiós Alejo me gustabas mucho.

Gracias, Alejo. Seguirás en nuestras vidas. Nos has traído la libertad en una Semana Santa y te vas en las mismas fechas. A ti, Juan, ánimo.

No puede ser es que se van todos.
Con ese anuncio cundió la alegría en la España del exilio.

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Mira que te lo tengo dicho

Sobre el blog

¿Qué podemos esperar de la cultura? ¿Y qué de quienes la hacen? Los hechos y los protagonistas. La intimidad de los creadores y la plaza en la que se encuentran.

Sobre el autor

Juan Cruz

es periodista y escritor. Su blog Mira que te lo tengo dicho ha estado colgado desde 2006 en elpais.com y aparece ahora en la web de cultura de El País. En cultura ha desarrollado gran parte de su trabajo en El País. Sobre esa experiencia escribió un libro, Una memoria de El País y sobre su trabajo como editor publicó Egos revueltos, una memoria personal de la vida literaria, que fue Premio Comillas de Memorias de la editorial Tusquets. Otros libros suyos son Ojalá octubre y La foto de los suecos. Sobre periodismo escribió Periodismo. ¿vale la pena vivir para este oficio?. Sus últimos libros son Viaje al corazón del fútbol, sobre el Barça de Pep Guardiola, y Contra el insulto, sobre la costumbre de insultar que domina hoy en el periodismo y en muchos sectores de la vida pública española. Nació en Tenerife en 1948.

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